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Ayuda INAEBA a que empleados concluyan su primaria y secundaria

 

San Francisco del Rincón, Gto. Feb. 24.-El Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (INAEBA) trabaja en coordinación con la empresa Kromberg & Schubert, y se logró que empleados concluyeran la primaria y secundaria.

Los trabajadores que terminaron la primaria fueron 49 y los de secundaria 498, con un total de 547, los que podrán continuar ahora con sus estudios en los niveles inmediato superiores, según se informó.

La empresa está afiliada al Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz y de Autopartes (STIAA), con el que INAEBA firmó convenio y detonó en una feria de servicios en la que participó el Instituto.

El objetivo fue dar a conocer en el centro laboral los servicios educativos a los trabajadores que requieran aprender a leer y escribir o concluir la primaria y secundaria.

Durante la feria, 20 personas se inscribieron y otros seis recibieron su certificado oficial en los distintos niveles de educación básica. La atención se mantendrá de manera permanente para los trabajadores.

Salvador Partida López, coordinador de Bancos de Prueba Eléctrica de Kromberg & Schubert, compartió su experiencia al certificar la secundaria con INAEBA.

“Oportunidades como INAEBA en la empresa me ayudaron mucho, porque por un lado tuve un ascenso para supervisor y, por otro, al ver mis hijos que yo terminé mi secundaria les dio mucho gusto”, señaló.

Dijo que este tipo de ferias dentro del espacio laboral, son un incentiva a los trabajadores para retomar sus estudios.

“En esta empresa tenemos mucha gente nueva, mucha de bajo estudio que le gustaría recibir los servicios del INAEBA, con la intención de seguir sus preparación y no quedarse estancada”.

“(No decir) en que nada más hice la primaria y ahí me quede, ¡no! al contrario hay que buscar la secundaria”, recalcó.

Salvador indicó que tiene la esperanza de que más de sus compañeros de trabajo, puedan experimentar la felicidad que vivió al recibir su certificado de secundaria.

“Lo más bonito fue el día en que me entregaron mi certificado, pues mi familia que vive en Irapuato, asistió, pero fue sorpresa, yo no sabía que iban a venir”.

Dijo que ese día se convirtió en el “súper héroe de sus hijos” Jonathan de 14 años, y Kenia de 10, a quien les dejó en claro que no hay imposibles para cumplir las metas y que no hay mejor herramienta para alcanzarlas que el estudio.