Santa Cruz de Juventino Rosas, Gto.- El supuesto desalojo de un grupo de monjas, que la gente las identifica como “las azules”, al parecer no fue como se dijo, pues desde hace varios años tienen asignado un lugar sobre la calle Madero, según se informó.
Esta congregación, que tenía su sede durante varios años en una vivienda en la colonia “Josefina Villagómez” al fondo de la colonia, en el sur de la cabecera municipal, tuvo que ser desocupada al parecer por problemas legales, que no se resolvieron a lo largo de varios años.
Sin embargo, las monjas “azules”, este miércoles con la ayuda de vecinos, tuvieron que abandonar las instalaciones, pero para ocupar las nuevas en las que desde hace tiempo se ubican sobre la calle Madero, en donde se sostienen con la venta de rompope, galletas, e imágenes de santos.
La gente las identificó como “monjas azules”, aunque al parecer son guadalupanas y sus trajes eran de diferentes colores, según se explicó.
La mudanza de este miércoles, según se explicó, no es problema de ahora, es de años, en el que, al parecer un sacerdote, -del que no se dijo el nombre- hizo movimientos ilegales, cuando se le designó el terreno o la propiedad en comodato.
Sin embargo, al parecer, por situaciones que la autoridad debe investigar, el supuesto “comodato” lo puso a su nombre, -presuntamente lo vendió- y el nuevo propietario lo reclamó y desalojó a la congregación de las monjas.
Sin embargo, al parecer no hay problema como lo quisieron dar a conocer en las redes, pues las monjas se mantienen en sus actividades normales, solo mudaron sus últimas pertenencias a la casa en la que ya desde hace varios años laboran con normalidad.
