Celaya, Gto.- El Gobierno Municipal continuará retirando los sonideros que se instalen en el Jardín Principal sin cumplir con los requisitos establecidos, informó el director de Fiscalización, Eduardo Griss Kauffman, quien señaló que esta actividad está prohibida por el Reglamento de Justicia Cívica.
El funcionario explicó que la intervención realizada el pasado jueves derivó de la falta de autorización definitiva y del incumplimiento de los lineamientos que el municipio busca establecer para conservar las actividades de baile sin convertirlas en un negocio particular.
Detalló que el espacio originalmente fue solicitado por la presidenta del Club de Danzoneros Salón México, a quien identificó como Juanita, para la práctica del danzón como una actividad cultural respaldada por la Casa de la Cultura. Sin embargo, posteriormente la misma representante solicitó la revocación del permiso al considerar que algunos participantes comenzaron a lucrar con las presentaciones y dejaron de enfocarse en el danzón.
Griss Kauffman señaló que la instrucción es mantener el apoyo a esta tradición, aunque bajo un esquema regulado. Para ello, los organizadores deberán presentar un padrón de participantes y un cronograma detallado de actividades, especificando horarios, géneros musicales y responsables de la operación del equipo de sonido.
El director indicó que el objetivo es evitar que los sonideros obtengan ganancias mediante el cobro de piezas musicales, práctica que, aseguró, puede generar ingresos de hasta cuatro mil pesos por presentación.
Asimismo, explicó que el oficio emitido por la Sindicatura, con el que los Sonideros retirados se respaldan, condicionaba la autorización a que las áreas operativas municipales no presentaran objeciones. Al no existir todavía un cronograma aprobado ni el visto bueno de la Casa de la Cultura, la actividad fue suspendida.
Finalmente, reiteró que no se permitirá la instalación de sonideros de gran volumen en el Jardín Principal, ya que el municipio busca privilegiar actividades culturales y de convivencia con niveles de sonido más moderados para los grupos de danzón y el público en general.
