CELAYA, GTO; En septiembre próximo, Benjamin Castillo Plascencia, Obispo de la Diócesis de Celaya cumplirá 75 años de edad y con ello, tendrá que enviar una carta de renuncia, atendiendo lo que mandata el derecho canónico.
A 10 años de haber recibido el cargo, el prelado explicó que su retiro, se daría una vez que en el Vaticano se designe a su sucesor.
Posteriormente sería nombrado Obispo Emérito de Celaya, aunque dijo que proyecta cambiar su residencia al estado de Jalisco, para dar paso a que el nuevo obispo trabaje con total libertad.
Explicó que dicho proceso podría demorar, por lo que previó permanecer más tiempo como Obispo.
Expuso que el proceso consiste en enviar una carta de renuncia al Papa Francisco, a través del Nuncio Apostólico, redacción establecida bajo lo que indica la frase en latín “‘nunc pro tunc”, es decir, que su renuncia sería “ahora”, para cuando se pueda.
“No quiere decir que sea en automático”, comentó.
“Toda la gente se jubila, especialmente los que tenemos un cargo de responsabilidad, tenemos que tener límites; ciertamente para mí, un médico, los 60 años no son sus mejores, ya con mucha experiencia 65 años mientras no le tiemblen la mano(…) la sabiduría va creciendo y por eso pueden durar más, acá también se ha juzgado que a los 75 años se quite, la responsabilidad no se acaba, se va uno como emérito”, agregó.
