Celaya, Gto; El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Dirección de Fiscalización de Celaya mantienen versiones distintas sobre el supuesto ingreso de dos personas intoxicadas a una clínica del Seguro Social, luego de la presunta ingesta de bebidas alcohólicas adulteradas.
El IMSS informó públicamente que no hubo pacientes atendidos en sus hospitales de Celaya por intoxicación relacionada con el consumo de bebidas adulteradas, con lo que se deslindó de la información que previamente había dado a conocer el director de Fiscalización, Eduardo Griss Kauffman.
Sin embargo, el funcionario municipal sostuvo su versión, aunque aclaró que él personalmente no tiene certeza de que los hechos hayan ocurrido, sino que difundió un reporte recibido por el área jurídica de Fiscalización.
“Recibimos una llamada al Jurídico de Fiscalización en donde nos informaban el ingreso de dos personas a una clínica del IMSS. Ese fue el comentario, yo no puedo asegurar, no tengo la certeza. Hice un comentario de la llamada que recibimos y la mantengo”, explicó.
Griss Kauffman señaló que, después de que el IMSS emitió su comunicado, el Municipio volvió a tener conocimiento del caso a través de la misma fuente, quien, dijo, sería una doctora.
“Nosotros recibimos una llamada al Jurídico de Fiscalización y transmitimos la información. Mi deber es prevenir cualquier situación que pudiera poner en riesgo a la ciudadanía con un consumo responsable”, afirmó.
El director de Fiscalización rechazó entrar en una confrontación con el Seguro Social y señaló que corresponde al IMSS sustentar su postura, mientras que su dependencia se limita a informar sobre el reporte que recibió.
“No se trata de ver quién tiene la razón o no entre el comunicado del IMSS y nosotros”, manifestó.
El funcionario reconoció que para un consumidor puede resultar complicado identificar a simple vista si una botella contiene una bebida adulterada, aunque existen algunos elementos que pueden generar sospechas.
Explicó que diferencias en los tonos de las etiquetas, la calidad del papel y otras características del envase pueden ser indicios de una posible irregularidad, pero aclaró que la confirmación únicamente puede realizarse mediante análisis de laboratorio por parte del sector salud.
Ante esta situación, Fiscalización reforzará las revisiones en establecimientos donde se comercializan bebidas alcohólicas, particularmente bares, antros, restaurantes y otros centros de entretenimiento, incluyendo la inspección de etiquetas y del origen de los productos.
La dependencia busca prevenir que en Celaya se presente una situación similar a la registrada recientemente en Salamanca e Irapuato, donde autoridades investigaron casos relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas presuntamente adulteradas que derivaron en personas intoxicadas y fallecimientos.
Griss Kauffman insistió en que, independientemente de la discrepancia con el IMSS sobre el reporte de los dos pacientes, Fiscalización continuará con las revisiones dentro de sus atribuciones para tratar de evitar riesgos a la población.

