Opinión

CELAYA ENTRE LA REELECCION Y EL VOTO DE CASTIGO

Por: José Luis Ramírez

Celaya ha sido escenario de una larga disputa políticaentre grupos de poder; más que alternancia, refleja pactos y alianzas entre partidos a espaldas de sus electores. Desde 1988 hasta 2024, el municipio vivió 13 elecciones en las que el PAN dominó con 11 triunfos, mientras el PRI resistió con 2, hasta diluirse y perder su identidad ideológica.

En esta etapa los números revelan altibajos, votaciones atípicas y una ciudadanía atrapada entre la repetición de vicios y la búsqueda de nuevas opciones. La historia electoral de Celaya en los últimos años da cuenta de un nicho de confort para el PAN, que terminó por restarle apoyo social. Su derrota, si bien es cierto que lo puso al margen del camino, también es cierto que aún conserva el voto duro con el que ha dado sus últimas batallas.

Con la llegada de Morena al gobierno municipal y, en razón de la experiencia que trajo consigo el cambio, es necesario preguntarnos si las expectativas se cumplieron. Y algo fundamental ¿por qué los ciudadanos tendrían que buscar otras opciones en la próxima elección municipal? Para responder a lo anterior, tomo como punto de partida el año 1988.

La ruta del cambio a la desesperanza.

La presencia del PAN en el gobierno empezó a cobrar notoriedad en 1988 cuando la competencia se define con el 1.3% de la votación a favor del PRI. Tres años después, en 1991, por primera vez en la historia del municipio, el PRI es derrotado, y gana el PAN con Carlos Aranda Portal.

En la elección de 1994, de manera sorpresiva el PRI vuelve a recuperar la presidencia municipal con Leopoldo Almanza, y la vuelve a perder en1997. El PAN alcanza 59,335 votos y gana con una diferencia de 18,082 votos. A partir de esta elección, gobernará hasta el año 2024.

La historia los ha dejado atrás.

La participación ciudadana en los procesos electorales, se expresa con una gran participación en la elección presidencial; en la elección intermedia -cada tres años-, la participación baja notablemente por“falta de interés ciudadano”. Para interpretar el comportamiento electoral en lo futuro, es importanteun análisis histórico de estos dos tipos de elecciones desde el inicio de la alternancia en México.

En las elecciones municipales empatadas con la presidencial, los resultados fueron: en el 2000, el PAN con José Mendoza Márquez gana la elección municipal con 91,745 votos, 32,140 votos MAS que en el 97; en el 2006, Gerardo Hernández gana con 103,922 votos, 53,640 votos MAS que en el 2003; en el 2012 Ismael Pérez gana con 92,268 votos, tiene 37,074 votos MAS que en el 2009; en el 2018 Elvira Paniagua gana con 58,535 votos, pero con 7,852 votos MENOS en relación al 2015 -a pesar de ser una elección presidencial-. Los topes electorales del 2000, 2006 y 2012 son muy significativos por su alto índice de votación, con excepción del 2018. De acuerdo a los datos anteriores, el promedio de participación ciudadana por elección presidencial es de 86,118 votos.

En las elecciones intermedias municipales, empatadascon la renovación de los Congresos los resultados fueron: en el 2003, el PAN con José Rivera, gana con 50,282 votos, pero con 41,463 votos MENOS que en el 2000; en el 2009 con Rubí Laura López, gana con 55,194 votos, pero con 48,728 MENOS que en 2006; en el 2015, Ramón Lemus, gana con 62,708, pero con 29,560 MENOS que en el 2012; el 2021 Javier Mendoza Márquez gana con una votación de 66,397 votos, alcanza 7,852 MAS que en el 2018. En ese añose termina el ciclo de poder del PAN. Con base en lo anterior, tenemos en promedio 58,645 votos en elecciones intermedias.

Si usted observa, en la elección de 1991 el PAN desplazó al PRI, y luego el PRI volvió a gobernar en 1994, finalmente el PAN gana la elección de 1997 yllega para quedarse por 27 años. Ganó 9 elecciones consecutivas, alcanzando su máxima votación intermedia en el 2021 con 66,397 votos; en la elección presidencial del 2006 consigue 103,922 votos -hace 18 años-.

Con los resultados del 2000 al 2021, el patrón que se manifiesta en una elección intermedia oscila entre 50 000 y 66 000 votos. La caída promedio de participación intermedia ronda el 38% respecto al ciclo presidencial previo.

Del triunfalismo al terreno de los votos.

En el 2024, Morena gana la elección municipal enmedio de una disputa criminal de alto impacto,teniendo como epicentro político el asesinato de Gisela Gaytán y la imposición del perfil de géneromasculino. También coincide con el clímax nacional morenista, derivado del triunfo en 24 de los 32 estados del país.

Para contrastar datos en una perspectiva histórica: en el 2006 la lista nominal de electores fue de 286,426 inscritos, en el 2024, fue de 407,152, hubo 173,543 más inscritos. En el 2006 votaron en total 175,533, en el 2024 votaron 233,609, hubo 58,076 votantes más. A manera de ponderación y reflexión, observe este contraste: en el 2006 votaron por el PAN 103,922, en el 2024, votaron por Morena 107,723 ciudadanos, ganó con 3,723 votos de diferencia, pero 18 años después.

De acuerdo con la votación obtenida por morena, si se replica el patrón histórico de caída intermedia, su base podría reducirse entre 65,000 y 70,000 votos en 2027. Sin embargo, hay otros factores que pueden impactar ese umbral electoral.

Las encuestas no votan, pero incomodan.

Las encuestas de aprobación ciudadana son untermómetro político: miden el respaldo o rechazo hacia un gobernante, reflejan su legitimidad y permiten observar tendencias en el tiempo. Además, al contrastarse con indicadores como confianza, seguridad o servicios públicos, ofrecen una visión del desempeño gubernamental.

Para darle amplitud al análisis de lo que ocurre en Celaya, le he dado seguimiento durante un semestre a las mediciones de aprobación de 9 empresas encuestadoras, algunas realizan el ejercicio de forma mensual, otras cada dos meses, y otras a partir de eventos electorales. En total, suman 35 encuestas con similares metodologías y 6 más con diferente método(RUBRUM), con un aproximado de entre 35,000 y 40,000 entrevistas.

La encuesta de encuestas.

Un Poll of Polls, se define como la integración de varias encuestas de distintas casas, con el fin de obtener un promedio ponderado que reduzca sesgos individuales y dé una visión amplia de la opinión pública, además de confiabilidad.

Al realizar el Poll of Polls para Celaya en el primer semestre de este año (enero-junio), me arrojó los siguientes resultados: el bloque alto, lo marca Demoscopia Digital con un 55.8% de aprobación, sitúa a Celaya en una franja positiva, aunque es un caso aislado; la franja media predominante, está entre 40 y 48% con los promedios de Gobernarte, StaticalResearch Corporatión, Mitofsky, Massive Caller yCRIPESO, este rango refleja una aprobación intermedia; en el bloque bajo se encuentra C&E con 38.2% y, Arias Consultores con 23.6% de aprobaciónque acentúan la percepción de rechazo.

La dispersión de promedios muestra que la percepción ciudadana está fragmentada, pero la convergencia de encuestadoras confirma que el alcalde gobierna con más rechazo que respaldo. El promedio ponderado -global- fue 38.9% de aprobación, es decir, 61.1% lo desaprueba.

Si bien esta encuesta de encuestas es más descriptiva que predictiva, su importancia radica en que refleja la legitimidad en crisis y la vulnerabilidad política de la administración local, en ese sentido, se suma a un resultado másimportante.

La no reelección y el voto de castigo.

La medición eventual de encuestas, son instantáneas de un momento, pero cuando hay una secuencia nos cuentan una historia de fracasos o éxitos. La llegada de Morena al gobierno municipal fue un motivo que obligaba a la observación puntual del desempeño delalcalde. A lo largo del tiempo, el juicio de las personas ha sido crítico, prácticamente se ha sostenido desde los primeros meses de gobierno, sin embargo, no todo queda en eso. La medición de Massive Caller, sobre la posible reelección del alcalde, nos recuerda el triunfotemporal del PAN en 1991 y, la derrota anunciada por esa vía en el 2024.

De acuerdo con datos de Massive Caller, el rechazo a la reelección del alcalde cierra el año 2025 con un 66.4%. Continúa en enero del 2026 con 69.4%, en febrero con 66.3%, en abril con 66.2%, en mayo con69.2% y, en junio con un 68.2%. En resumen, dos de cada tres celayenses rechazan la reelección del alcalde. El rechazo no es eventual, sino persistente y sostenido, eso nos indica que la ciudadanía ya consolidó una opinión: la continuidad del alcalde no es aceptada.

El rebote de abajo hacia arriba.

Uno de los efectos que revelan el rechazo a la gestión y a la reelección del alcalde, es la desaprobación a la presidenta Sheinbaum en Celaya. En abril y junio de 2026, encuestadoras nacionales como Enkoll, Demoscopia, Mitofsky y De las Heras, reportaron niveles de aprobación para la presidenta Sheinbaum, que oscilan entre el 67% y el 71% a nivel nacional. Sin embargo, Guanajuato es un caso atípico y adverso.

De acuerdo a las encuestas realizadas por Arias Consultores, durante febrero, marzo y abril, la desaprobación para la presidenta Sheinbaum alcanzóun promedio trimestral en Celaya de 75%; en León 71%; en Guanajuato Capital 64%; en Irapuato baja hasta 58%. De cierto modo, resulta compresible que en municipios donde gobierna el PAN, la desaprobación sea alta, pero en el caso de Celaya, con un alcalde morenista, resulta poco comprensible.

Como es conocido, Celaya fue incorporada al primer bloque de Polos de Desarrollo para el Bienestardentro del Plan México, con el objetivo de consolidarla como nodo productivo y logístico del Bajío. El proyecto busca aprovechar su ubicación estratégica en el corredor industrial Guanajuato–Querétaro–San Luis Potosí, integrando iniciativas como la Puerta Logística del Bajío y la conexión con el nuevo tren de pasajeros, MéxicoGuadalajara y, México-San Luis Potosí.

Además, el municipio es considerado prioritario en seguridad nacional, por lo que mantiene presencia permanente de la Guardia Nacional y operativos coordinados con Sedena. El polo de desarrollotambién contempla la continuidad y ampliación de programas sociales y de vivienda, para reforzar la estrategia de desarrollo social.

Sin embargo, en lugar de proyectar confianza, el inicio del Polo de Desarrollo se percibe como un esfuerzo mal articulado y gestionado por el municipio, lo que explica la paradoja de que Celaya, aun gobernada por Morena y beneficiada por programas federales, registre de modo excepcional, niveles inadmisibles de desaprobación ciudadana para la presidenta Sheinbaum.

Celaya votó por la salida.

De lo anterior, se pueden trazar algunas líneas de interpretación política: la persistencia de la desaprobación refuerza la percepción de un gobiernomunicipal sin legitimidad para buscar continuidad; siMorena insiste en sostener al alcalde como candidato,arriesga trasladar este pasivo a la elección de 2027; este rechazo sostenido puede convertirse en un voto de castigo, más allá de la simpatía partidista. Si optan por la reelección y, el desencanto crece, el umbral para el triunfo estaría entre los 55 y 65 mil votos, abriendo espacio para que otras fuerzas políticas o candidaturas ciudadanas se levanten como alternativa legitima y posible.

Este escenario refuerza la necesidad de que Morena presente candidatos con trayectoria integral que proyecten confianza y certidumbre. La ciudadanía no solo evaluará la política local, sino también la credibilidad y la capacidad de los candidatos para articular a Celaya con la agenda nacional de seguridad, economía y bienestar social.

Morena solo podrá revalidar su triunfo si presenta perfiles con trayectoria social, política, académica y profesional, que funcionen como garantes de certidumbre electoral. Por ahora, la alta desaprobación y el rechazo a la intención de reelección, refuerza que la continuidad del alcalde es políticamente inviable. Pueden sostenerlo, pero está claro que Celaya ya votó por su salida.

REVOLCADERO. Las denuncias por falsificación de documentos oficiales en la administración municipal de Celaya deben ser atendidas garantizando el debido proceso. La investigación no puede convertirse en instrumento de disputa, encubrimiento o negociación partidista. Además, la afectación involucra a segundos perjudicados, lo que abre la puerta a nuevas denuncias de carácter federal fuera de nuestro estado. La Fiscalía debe actuar con rigor, no solo para investigar y perseguir el delito, sino también para proteger la confianza pública en las instituciones de seguridad y en las de educación superior.