Opinión

EL COBRO DE “LOS MOCHES” EN OBRA PÚBLICA: LA INFAME TRAMPA DE LOS ALCALDES… (I de II)

Por: Íñigo Javier Rodríguez Talancón.

“Hay dos cosas que no se pueden ocultar por mucho tiempo: el dinero y lo pendejo…”

Inicio transcribiendo una porción de la resolución que me dio el tribunal estatal de lo contencioso administrativo, ante impugnación que presenté sobre actos ilegales del alcalde de Celaya (2009), y que es la base de los argumentos y conclusiones sobre el asunto que expongo en este brevísimo ensayo:

“… efectivamente las facultades para convenir y contratar la obra pública del Municipio, conforme al artículo 76, fracción II, inciso g) de la ley Orgánica Municipal para el Estado de Guanajuato (vigente en 2006)*, corresponde única y exclusivamente al ayuntamiento como cuerpo colegiado, mismas que no son subrogables ni compartibles en grado alguno; y, por tanto, la autorización dada al alcalde del municipio de Celaya en octubre de 2006, para que las ejercitara por sí mismo, fue nula de pleno derecho…”

*artículo 76: “los ayuntamientos tendrán las siguientes atribuciones; II. En materia de obra pública y desarrollo urbano; g) Aprobar el programa de obra pública; así como convenir y contratar la ejecución de obra pública.

Inicio:

LA ALTERNANCIA POLÍTICA NO TERMINÓ CON LA CORRUPCIÓN SISTÉMICA, SOLO PASÓ INTEGRA A LOS SIGUIENTES…

Las prácticas corruptas en las esferas públicas se siguen reproduciendo con una misma puntualidad que entristece o indigna; y esto, no obstante, a la multitud de alternancias ya ocurridas en los poderes públicos por diferentes grupos políticos y de interés, pues contradicen arteramente cualquier noción válida de una transición política hacia la Democracia, que por décadas se ha cacareado…

 

Y lo anterior se confirma a diario en prácticamente todos ámbitos públicos, y a cualquier nivel; la alternancia hacia la Democracia, tan anhelada y luchada por muchos ingenuos, acabó abortándose en la vil articulación de un nuevo conciliábulo mafioso (la partidocracia), donde los turnos y oportunidades para depredar de la cosa pública ahora se juegan y se discuten en un mero simulacro de dizque democracia electoral…  

 

LOS ALCALDES OPERADORES PUNTUALES DE UNA EFICAZ MAQUINARIA DE ABUSOS Y CONFABULACIÓN DE PECULADOS…

 

En nuestro ámbito local se puede constatar con bastante claridad:  solo basta estar atento a lo que se dice o se murmura no solo en los corrillos de los edificios públicos municipales, o alcaldías, sino también en prácticamente todos los ámbitos privados del país; en todos estos lugares se siguen escuchado, en tonos morbosos, lo que al respecto se dice de los súbitos enriquecimientos que se observan de sus alcaldes, y que no pueden ser explicados solo por sus sueldos y otras prestaciones recibidas …

 

Pero, este aparente sigilo, alimentado siempre por las envidias, encubre un “secreto” que explica con precisión el origen de esas bonanzas personales; y que, aunque muchos lo conocen, o lo han conocido, por conveniencia, complicidad o indolencia cívica lo callan o disimulan …

 

Y es que detrás de las puertas de sus despachos ejecutivos, los alcaldes operan, y han operado, una rancia pero muy efectiva maquinaria de abuso y confabulación de peculados (algunos como aquel alcalde “sincero” de Nayarit, para robar “poquito”; pero otros, la mayoría, para “hacer su agosto” en los tres años de su mandato) …

 

LOS ALCALDES DESPOJAN A SUS PROPIOS AYUNTAMIENTOS DE SU PODER CONSTITUCIONAL PARA CONVENIR Y CONTRATAR LA OBRA PÚBLICA MUNICIPAL…

 

Esta “Maquinaria”, que inicia de golpe y por costumbre, se constituye siempre en el ejercicio indebido de una facultad que no les corresponde a los alcaldes, y que tampoco les otorga legalidad alguna; pero que la obtienen con malas mañas al despojan a sus propios ayuntamientos de su poder constitucional para convenir y contratar la obra pública municipal.

 

Y esto, para mayor desgracia, ha sido la constante en un accionar público tan añejo como normalizado: es una herencia propia de aquella cultura de latrocinio y corrupción trasmitida desde el viejo priismo, y que parece nadie quiere terminar; sin embargo, el arraigo o amplia difusión que pueda tener esta pervertida práctica, no ha podido borrar nunca su naturaleza ilícita ni delictiva.

 

Y es que ningún uso o costumbre que viole tan arteramente el sentido correcto de la función pública, por muy tolerada que sea en los ámbitos públicos, puede transformarse en derecho positivo, como tampoco ser fuente de legitimidad alguna, sino todo lo contrario.

 

LOS ALCALDES ROBAN ALEGREMENTE BAJO LA CERTEZA DE IMPUNIDADES GARANTIZADAS, Y LA ABSURDA ACEPTACIÓN SOCIAL… 

 

Pero, no obstante, los alcaldes terminan sus encargos públicos relajados y satisfechos de lo indebidamente obtenido en tres años de rapiñas oportunistas, y sin mostrar ningún cargo moral (a pesar de que “pecan con escándalo”), creyendo, sobre una lógica perversa, que lo obtuvieron porque lo merecían

 

Y esta actitud la suscriben con el mayor desparpajo y cinismo, sustentada bajo la certeza de impunidades garantizadas; y además, para colmo, con la absurda aceptación social (“La Revolución le hizo justicia” se pregonaba con impudicia desde las épocas del priismo clásico)

 

LOS ALCALDES DE CELAYA NO HAN SIDO LA EXCEPCIÓN…

 

Celaya no ha sido la excepción a este guion cultural a nivel nacional. Aquí, cada nuevo alcalde, con la única salvedad de Leopoldo Almanza Mozqueda (a quien le tocó en su trienio administrar “las vacas más flacas”), después de acomodarse la “banda presidencial” ha instalado de inmediato la misma estrategia arbitraria.

 

Así, desde el primer día de su mandato arranca con una inercia sospechosa, y que parece ha sido diseñada con esmero para el abuso y la opacidad absoluta.

 

Y aquí cabe la pregunta: ¿si, como consta, le arrebataron esta facultad a sus respectivos ayuntamientos, y la ejercieron según su entender sin dar cuenta a nadie? ¿cuál era su motivo ulterior, que no fuera la de proseguir con la corrupción?

 

Creo que aún hoy, a pesar del tiempo transcurrido, están cívica y moralmente obligados a explicarlo…

 

LOS ALCALDES HAN UTILIZADO LA MISMA INFAME “TRAMPA” PARA CONSUMAR EL DESPOJO DE FACULTADES A SUS AYUNTAMIENTOS…

 

Los intríngulis de esta tramposa maniobra han sido repetidos con una puntualidad patética: el nuevo alcalde formula al cabildo (invariablemente en la segunda sesión ordinaria, y con el ¡mismísimo texto!) una petición para que -dizque- se le autoricen representar al ayuntamiento en una serie de actos o protocolos, ante autoridades o ante terceros, y que confusamente enumera dentro de una larga expresión de propósitos… pero que en realidad, por sus términos, esta petición constituyen solo un largo y leguleyo “bla, bla, bla” …

 

Y efectivamente, este largo y leguleyo “bla, bla, bla”, tiene como única intención encubrir una maliciosa intención: arrebatarle al ayuntamiento sus funciones de control y supervisión; y, así, estar en aptitud de administrar por si, y para sí, sin ningún intermediario, un rubro gubernativo muy importante y particular: convenir y contratar la obra pública del municipio

 

Huelga decir que esta tramposa subrogación aparte de ser absolutamente ilegal ha sido en la práctica un “valor entendido” de corte claramente gansteril, y que nadie ha tenido interés de romper ni contradecir…

 

Además, esta aviesa operación se instrumenta siempre bajo presión, complicidad o, en la mayoría de los casos, en la supina ignorancia de la mayoría de los miembros del cabildo recién llegados.

 

LOS ALCALDES AL DESPOJAR DE ESTAS FACULTADES A SUS AYUNTAMIENTOS, LOS ANULAN CONVIRTIÉNDOLOS EN MERAS COMPARSAS …

 

Y así se desactiva el único contrapeso que constitucionalmente tienen los municipios para evitar la malversación de sus recursos: sometiendo de esta forma a su ayuntamiento, el alcalde asume el pleno control de todas las decisiones en materia patrimonial y de todos sus recursos

 

Al final, los miembros del cabildo se quedan de facto auto marginados de las funciones que le son propias en la citada materia, reducidos a simples espectadores con una voz opositora muy feble, siempre es desatendida (si es que acaso la hay), sin acción efectiva, ni capacidad de supervisión.

 

Ya sin cortapisas ni contenciones al frente, el terreno queda libre para que la voluntad de un solo hombre, el alcalde, disponga a su capricho o conveniencia personal, por tres años, el destino de una parte significativa de nuestro presupuesto.

 

LOS ALCALDES, A TRAVÉS DE INTERPÓSITOS, COBRAN “MOCHES” A CONTRATISTAS Y PROVEEDORES COMO CONTRAPRESTACIÓN CORRUPTA…

 

Y, como arriba menciono, la única finalidad buscada con esta alevosa exclusión es, y ha sido, la fuente primaria de un fenómeno de corrupción específica que la gente ya ha bautizado como el cobro de “los moches”

 

Además, y como arriba menciono, ha sido una forma constante y efectiva para anular totalmente las iniciativas de sus ayuntamientos, dejando a sus integrantes tres años como dóciles comparsas a sus designios u ocurrencias, y a quienes entretiene con inanes comisiones de trabajo sin valor administrativo ni político

 

Pero, detrás de este apodo folclórico de “los moches” se esconde una realidad muy cruda: “los moches” son en realidad los pagos obligados a los contratistas para ser favorecidos con la asignación de las obras y otras adquisiciones materiales importantes para el Municipio. Es una forma velada de vil extorción.

 

Este despojo es redondo y perfecto para quienes los ejecutan. Al enajenar las capacidades de supervisión de su ayuntamiento, el alcalde puede entregar la obra pública y demás contratos de adquisiciones importantes, a su entero capricho y conveniencia personal mediante adjudicaciones inconsultas y directas.

 

Así, el dinero de los celayenses, como de muchos otros habitantes de los municipios del País, se ha repartido desde tiempos inmemorables a base de “dedazos” a preferidos o compinches; y, para mayor descaro, sin verse obligados de rendirle cuentas a nadie de sus actos y decisiones (solamente la que Dios seguramente les pedirá).

 

Es claro que estas conductas configuran no simples abusos de autoridades, sino acciones detestables, pues al extralimitarse en sus funciones y, además, anulando el debido funcionamiento de su ayuntamiento —que supuestamente es la máxima autoridad política del Municipio— se fractura el Estado de Derecho.

 

UN DICHO MÁS:

En días previos a su toma de posesión tuve una entrevista con Juan Miguel Ramírez Sánches, el Profe

En ella le explique la mecánica de “los moches” y le pedí que no repitiera esta confabulación corrupta…

Me respondió que no lo haría…

Que su gobierno sería diferente…

Aunque no sé si esto efectivamente esté ocurrido.

 

ÚLTIMO DICHO:

Según la “encuesta de encuestas” de polls.mx (el promedio ponderado de 1200 encuestas) PRI y PAN dominan el mapa electoral rumbo a 2027

De acuerdo a este concentrado de encuestas, el PRI va al frente en seis de las 17 gubernaturas en disputa: Sinaloa, Michoacán, Colima, Zacatecas, Nuevo León y Tlaxcala…

El PAN va al frente en cinco: en Chihuahua, Sonora, Aguascalientes, Querétaro y Baja California…

Morena solo en cuatro:  Baja California Sur, Nayarit, Guerrero y Quintana Roo

Y El PVEM encabeza San Luis Potosí y MC en Campeche

Parece que PRI “renace de sus cenizas” (en los últimos comicios en Coahuila ya nos había dado un adelanto) …

Y Morena empieza ya a pagar las facturas de la mediocridad patente de sus gobiernos locales…