Celaya

Despiden a operadora del C4 por requerir atención psicológica

 

Celaya, Gto.- María Luisa Arredondo González, ex trabajadora del Centro de Comando, Control, Comunicación y Cómputo (C4) de Celaya, denunció haber sido despedida de la corporación luego de que los exámenes de Control y Confianza determinaran que requería atención psiquiátrica, situación que, aseguró, derivó de un cuadro de violencia familiar y de presunto acoso laboral que vivió durante su permanencia en la institución.

La ex empleada relató que laboró durante dos años y medio en el C4 y que el pasado 30 de marzo fue notificada de que no le renovarían su contrato.

Según explicó, durante la evaluación de Control y Confianza le informaron que el único aspecto observado era un daño psicológico, por lo que le dieron un plazo de 10 días para presentar documentación que acreditara que recibiría atención médica a través del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con la posibilidad de evitar su baja.

“Me mencionaron que tenía la oportunidad de enviar mis papeles para que me trataran en el Seguro y que me daban un lapso de 10 días para poder mandar esos papeles para ver si no me daban de baja. Sí lo realicé, mas sin embargo, el 30 de marzo el director me mandó hablar y me comentó que ya no me podían renovar mi contrato”, declaró.

Arredondo González señaló que el problema psicológico detectado estaba relacionado con un proceso de violencia familiar que enfrentaba y del cual existía una denuncia en contra de su esposo.

Afirmó que informó a sus superiores sobre esa situación, pero en ningún momento recibió apoyo institucional para atender su estado de salud.

“Yo viví violencia familiar, por eso traigo ese daño psicológico… sí les hice saber el motivo de mi daño y por lo que estaba pasando, pero nunca recibí el apoyo por parte de la institución”, expresó.

La ex trabajadora también aseguró que durante su estancia en el C4 sufrió presunto acoso por parte del entonces director del área, Jorge Luis Pérez Soto, situación que, dijo, agravó su estado emocional.

“Eso hizo que mi depresión, mi ansiedad y mi miedo a que me corrieran aumentaran más por el constante acoso que sufrí. Yo fui una de las personas que denunció y por lo que realizaron fue darme de baja”, afirmó.

La denuncia fue dada a conocer un día después de que autoridades municipales hablaran públicamente sobre la importancia de atender la salud mental del personal de seguridad, hecho que, a consideración de la ex empleada, contrasta con la atención que recibió.

“En vez de apoyarme, me corrieron”, señaló.

Además del despido, María Luisa denunció que, a cuatro meses de haber sido separada del cargo, el Municipio no le ha pagado la liquidación que considera le corresponde.

Indicó que únicamente le ofrecieron el pago de vacaciones pendientes, bajo el argumento de que no tenía derecho a una indemnización.

“Querían que firmara un papel donde solamente me quieren pagar mis vacaciones… me dijeron que no tengo derecho a una indemnización”, comentó.

Ante la falta de respuesta de las autoridades municipales, dijo que tuvo que acudir a la ciudad de Guanajuato para presentar una denuncia laboral, ya que, aseguró, en Celaya ninguna instancia quiso atender su caso.

Precisó que la denuncia fue interpuesta hace aproximadamente un mes y hasta ahora no ha recibido respuesta.

Finalmente, lamentó que la pérdida del empleo también significó quedarse sin seguridad social, lo que interrumpió el tratamiento psiquiátrico y la medicación que ya recibía.

“Me iban a mandar con la psiquiatra… yo tomo medicamento y ya no puedo seguir con mi tratamiento porque ya me quitaron lo del Seguro y ya no tengo nada”, concluyó.