Por José Luis Ramírez
La renuncia del ciudadano Mendoza Márquez debería de estar ya firmada. Su campaña y sus promesas espectaculares han caído una por una, en un tiempo récord. A seis meses del inicio de su gobierno, reconoció que el gobierno municipal “no tiene la capacidad de brindar la seguridad necesaria a los celayenses, y sus bienes materiales como lo marca la Constitución”.
Dicen los clásicos, la ley no se hizo para abanicarle el aire los políticos, se hizo para cumplirla. Mendoza Márquez, ya lo dijo, no puede cumplir con la función más importante del Estado, y con el fundamento de nuestra Constitución Política que le dio origen a esta República Mexicana: proteger a las personas y cuidar su patrimonio. Se declaró derrotado, aventó la toalla, pero no el puesto. Así que avisados estamos de lo que viene.
Dicen que el dinero no es la vida, pero que como se disfruta sin trabajarlo. El ciudadano Mendoza tiene un presupuesto anual de 630 millones para seguridad, sin ninguna idea consistente. El no atiende una guerra, los asesinatos según su punto de vista es por una confrontación entre grupos criminales, y la pregunta básica es, ¿para qué entonces gasta en armas, policías, y guardaespaldas? Y además, justifican que nada pueden hacer, porque ahora el 50% de los asesinatos son adentro de las casas, y el otro 50% son afuera, pero en ambos casos el resultado es el mismo. ¿Cuál es la razón de gastar el dinero en armas, y ahora en video cámaras, y en su permanencia?
Creo que la respuesta está en los números. El día de hoy, Ayuntamiento aprobó el Programa General de Obra para este año. Es otro paisaje espectacular de los que sabe pintar el ciudadano Mendoza, dice que se invertirán 1 MIL 60 MILLONES 655 MIL PESOS CON 833 PESOS, pero que solo tiene el 35% del total, es decir, 381 millones 763 mil pesos. Promete que el faltante lo gestionará como lo ha hecho como otras tantas de sus ocurrencias. Para ejemplo, le comento que, a inicios de este año, afirmó que esperaba que el gobierno del Estado le liberara 500 millones de pesos para la mejora de la imagen urbana del acceso poniente, y no hay dicha obra en su PGO.
Llama la atención, esa cifra espectacular, y me pregunto por qué quiso impresionar con esa cantidad, ellos le llaman PGO ambicioso, al que le faltan 679 millones de pesos. Creo que la respuesta es para generar un impacto político de suficiencia, que le ayude en su derrumbada administración. Ostentación que también, abona para lograr compras que no está dispuesto a dejar pasar. En caso de tener esa diferencia, utilizará 165 millones de pesos para comprar video cámaras; 185 millones de pesos para semaforización, y 240 millones de pesos para el paso deprimido en Avenida Tecnológico. Este gasto reduce el dinero para inversión estratégica en las causas sociales de la violencia y la delincuencia, pero es electoralmente vistoso.
Recordemos que el 31 de enero del 2022, el ciudadano Mendoza Márquez, destacó que “las obras que se desarrollarán en este año solo son de infraestructura básica, como pavimentaciones, escuelas, alumbrado y espacios públicos”. En este PGO, Plan General de Obra, se contemplan 216 millones para obras de infraestructura en comunidades, que contrastan contra el gasto en los semáforos, videocámaras y puente deprimido. Esa cifra es más de la mitad del dinero que realmente tiene para gastar.
También en enero de este año, señaló, “ya está listo el PGO… pero no hay nada de distribuidores viales, ninguna magna obra”. Sin embargo, anuncia la semaforización y la compra de video cámaras, y el puente deprimido, con una inversión millonaria, 590 millones en solo tres acciones, desde luego aun no los tiene, y posiblemente no los tenga, pero dan la nota espectacular.
El plan general de obra contiene las acciones más importantes de la administración durante un año, son la cara de una administración eficiente o deficiente, y tiene particular importancia cuando el mundo se le vino encima a Mendoza Márquez. Recordemos que el Obispo Víctor Aguilar Ledezma, manifestó: “falta contundencia y coordinación contra la violencia. No hay voz clara, ni contundente contra la creciente ola de violencia en Celaya”. Eso fue un reclamo certero, pero no fue el único.
Los patrones de Coparmex, se reunieron con él, y le externaron que les “preocupa el repunte de delitos en la ciudad”, y no era para menos, en el curso de los primeros 15 días de marzo, los homicidios dolosos en la ciudad más violenta del mundo, nos pusieron en el primer lugar en todo el estado de Guanajuato, y vaya que León es un infierno.
Su desacierto, inexperiencia e improvisación en la administración y gobierno, se vio reflejada también en el resultado de las encuestas de Masive Caller, Demoscopia y Mitofsky, lo muestran en picada; y como mal chiste, el ciudadano presidente rechaza la de Arias Consultores, diciendo que no lo hará porque “es un autoengaño”.
El clero, los empresarios, los ciudadanos, las organizaciones sociales exhiben a un presidente municipal errático, acabado, sin visión, y sin apoyo. Su Secretario de Seguridad al que presentó como uno de los mejores policías ubicado dentro de los 5 de mayor nivel en el país, no ha pasado el examen de control y confianza, a pesar de que tiene seis meses en el puesto. Su salida es inminente e inexcusable, si fuera reprobado, con ello, todos los planes de gabinete que se hicieron, como ya es casi medio año, por lógica, no se harán, pero ya se habrán consumido cerca de 315 millones de pesos sin mayor mejoría en términos reales en seguridad.
El obispo tiene razón, la gente vive estresada, y la percepción de inseguridad crece cuando hay decenas de despidos de policías, y se les culpa en lo personal de los actos delincuenciales. No hay confianza en la administración y gobierno de Mendoza Márquez. Y él lo ratifica, cuando reconoce que su gobierno NO TIENE LA CAPACIDAD DE BRINDAR LA SEGURIDAD necesaria a los celayenses.
En seis meses Javier Mendoza mostró el cobre, y lo suyo, lo suyo es el rollo, pero no el gobierno ni la administración pública. Se solicita presidente municipal.
Revolcadero.
Tenemos un Plan General de Obra ambicioso, sin dinero. Y si llega tendremos otro ambicioso pero con dinero.
