Celaya

Niegan represalia por denuncia en CEDECOM Latino

 

Celaya, Gto. El director de Desarrollo Social del municipio, Valentín Sánchez Guerrero, rechazó que la salida de la ex encargada del Centro Comunitario de Desarrollo (CEDECOM) de la colonia Latino, Myrna Aguas Martínez, haya sido una represalia por denunciar una fuga de gas en las instalaciones. Afirmó que la decisión obedeció al término de su contrato temporal y a antecedentes de quejas presentadas por usuarios.

Luego de que la ex trabajadora asegurara que fue despedida tras insistir durante dos meses en la reparación de una fuga de gas, el funcionario sostuvo que la administración municipal realiza revisiones periódicas al personal contratado bajo esquemas temporales.

“La compañera estaba trabajando por contrato de tres meses. Como es política de la administración municipal, se hacen revisiones cada tres meses; algunos contratos se renuevan y otros ya no. En el caso de la compañera ya no se le renovó el contrato y simplemente se terminaron las relaciones con el municipio. Nada que ver con otra situación”, declaró.

Al ser cuestionado directamente sobre si la decisión estuvo relacionada con la denuncia realizada por la ex encargada, reiteró que “no, no fue represalia. Simplemente se terminó el contrato y ya”.

Sánchez Guerrero señaló que la decisión también estuvo respaldada por antecedentes laborales de la ex servidora pública, quien, dijo, acumuló diversas inconformidades cuando estuvo asignada al CEDECOM de Santa Rita.

“Con la compañera habíamos tenido muchos problemitas. Estaba en el Centro Comunitario de Santa Rita y tuvo algunos problemas con las personas que toman cursos, con padres de familia y con maestros. Decidimos moverla porque ella también se quejaba de que era agredida, pero no fueron poquitos los problemas que tuvimos ahí”.

Añadió que entre los señalamientos recibidos había denuncias por malos tratos hacia los usuarios.

“La denunciaban por maltrato, por prepotencia. El alcalde tuvo que atender a un grupo de usuarios que reclamaron mucho la prepotencia de la compañera. Yo tenía muchas quejas, incluso por escrito, y había alrededor de tres quejas en Contraloría”.

El director explicó que, tras esas inconformidades, la trabajadora fue reubicada al CEDECOM de la colonia Latino con la intención de mejorar el servicio.

“La cambiamos precisamente de Santa Rita a la Latino y estábamos bien, pero ahora volvimos a tener problemas. No es un tema de represalia; simplemente queremos seguir dando un buen servicio y mejorar las atenciones a todos los usuarios de los centros comunitarios”.

Respecto a la fuga de gas denunciada por la ex encargada, Sánchez Guerrero aseguró que el municipio sí dio seguimiento al reporte y que la reparación ya se encuentra en proceso.

“Le hemos dado atención. En todos los centros comunitarios estamos al pendiente del mantenimiento y tenemos un equipo en Desarrollo Social que atiende cualquier detalle que vaya saliendo”.

Explicó que la reparación requirió contratar a un técnico especializado debido a las características del equipo.

“Es una estufa de acero inoxidable que necesita piezas muy específicas. Es un servicio que contratamos a través de Compras y eso lleva un trámite. Ya adquirimos las piezas que nos pidieron y el técnico está realizando las reparaciones”.

El funcionario también descartó que exista un riesgo para quienes acuden al centro comunitario, al asegurar que el suministro de gas permanece suspendido.

“No, porque simplemente se cierra la válvula y ya no hay ningún problema para que haya alguna fuga. Tengo entendido que no se ha usado la estufa precisamente hasta que se repare”.

Incluso comentó que algunas personas habían interpretado erróneamente que el problema era la falta de gas.

“El presidente me llamó porque le decían que no había gas, pero no es que no haya gas; simplemente no se ha usado hasta que se repare”.

Sánchez Guerrero informó además que la administración municipal mantiene la instrucción de reducir la plantilla laboral de Desarrollo Social en un 33 por ciento, por lo que seguirán registrándose bajas de trabajadores contratados de manera temporal.

“Desde que llegamos, el presidente municipal nos ha pedido reducir la plantilla laboral. Había alrededor de 140 trabajadores y actualmente tenemos aproximadamente 115. Nos sigue pidiendo que reduzcamos más el personal”.

Indicó que cerca de la mitad del personal de la dependencia labora mediante contratos temporales.

“Más o menos un 50 por ciento está bajo ese esquema. La mayoría son trabajadores operativos que laboran en los centros comunitarios”.

Finalmente, explicó que uno de los principales criterios para no renovar contratos consiste en garantizar que exista personal capaz de asumir las funciones.

“Sobre todo que haya quien cubra la función de la persona. En este caso queda un profesor jubilado con mucha experiencia en trabajo comunitario y atención a grupos. De eso se trata, de mejorar el servicio”.