CELAYA, GTO; El Obispo Benjamín Castillo pidió a los peregrinos guadalupanos a caminar a la casa de la Santa Madre, con rumbo y con oración, y que pidan por la fe religiosa que se dejará como herencia a las nuevas generaciones.
El líder de la Diósesis de Celaya encabezó en Catedral la primera misa celebrada a las cinco de la mañana este martes.
Con él, participaron los sacerdotes que acompañan a los guadalupanos durante 10 días que dura el trayecto, hasta llegar a los pies de la Morenita del Tepeyac en la Basílica de Guadalupe.
El Señor Obispo recordó también que este martes se recuerda a Santa Teresita del niño Jesús, que fue una santa canonizada a principios del siglo anterior, que dedicó su vida a cristo, pero que falleció joven a los 24 años de edad.
En su mensaje, Monseñor pidió a los guadalupanos dejar a un lado el egoismo y que trabajen por hacer el bien a los demás y por este camino encontrar la salvación, porque ser egoista es trabajar solos y la salvación, así no se consigue.
Y explicó que que la Iglesia no es “un corralito” que los aglutine a todos, se debe pedir por los demás, servir a los demás y con ello buscar la salvación.
Luego recordó que el caminar que hacen los guadalupanos se parece a los que Jesús hizo por Jerusalén y les pidió hacer su caminar en paz, y les recordó también que Dios los ama, es nuestro Padre.
Les pidió también que no se pierdan en el camino rumbo a la casa de María Santísima, y deseó que sea un camino con un norte bien definido y no de aventura para ver que resulta.
Pidió que el camino sea de paz hasta llegar a su destino que es la casa de Nuestra Madre.
Luego de recibir la bendición, los peregrinos de manera ordenada se formaron en la calle de la calzada Independencia, en donde pese a la llovizna, tomaron su posición en los grupos en los que están inscritos, e iniciaron su recorrido.
