Jeremías Ramírez Vasillas
Cuando vi por primera vez El evangelio según San Mateo del cineasta italiano Pier Paolo Pasolini se me surgió una duda. ¿Por qué un cineasta ateo había realizado una película sobre Jesús? Y además había logrado hacer la mejor película sobre Cristo que se hubiese filmado hasta la fecha. Es la versión más fiel al evangelio, más cercanas visualmente a los personajes que seguramente estuvieron alrededor de Jesús: hombres rústicos, agrestes, sencillos… o altivos, orgullosos, malignos, como los actores que representan a los fariseos y saduceos, todo en un contexto de parajes crudos, de llanos secos, desolados, o ciudades montadas en cerros, pero en ruinas… Ese era posiblemente el paisaje de Galilea en el siglo I.
Como lector de la Biblia, me sorprendió que fuese literal, pues no añade nada ajeno. Los diálogos corresponden exactamente al evangelio. Un buen ejercicio al momento de ver la pelicula es seguir la trama y los diálogos en el texto bíblico. Ahí podemos comprobar su fidelidad.
Para quien no haya leído la Biblia, cabe señalar que el Evangelio según San Mateo es muy escueto, con pocas acotaciones escénicas o ambientales. Hay largos pasajes de diálogos y con una gran economía de palabras y casi ninguna descripción. Nunca nos dice como eran las casas, las calles, los campos, los rostros de las personas. Los lectores del siglo XXI, acostumbrado a una literatura enormemente visual, nos parece extraña esa parquedad de Mateo, el apóstol, en la escritura de su evangelio.
Y también me preguntaba por qué no tenía esa fastuosidad del cine de Hollywood, que le encanta montajes escénicos tipo Cecil B. de Mille, y milagros llenos de efectos especiales. Pasolini, cuya formación estética estaba ligada al Neorrealismo, lo que hace es utilizar escenarios reales del sur de italia, gente común y pocos actores profesionales, una fotografía cuasi documental en blanco y negro y actuaciones improvisadas para crear un ambiente lo más cercano a Jesús, el hijo de un carpintero, rodeado de rudos pescadores, en una Galilea empobrecida, y soguzgada por el imperio romano y por reyes (como Herodes) y por sacerdotes o dirigentes religiosos (como Anás y Caifás y los fariseos, saduceos y escribas) amantes del poder y del dinero.
Recientemente encontré como había sido la génesis de esta película en el libro El Jesús que nunca conocí, del periodista norteamericano Philip Yancey. Dice Yancey: “Atrapado en una enorme congestión de tránsito durante una visita papal a Florencia, Pasolini se decidió a pasar la noche en un hotel donde, aburrido, tomó el ejemplar del Nuevo Testamento que estaba en la mesita de noche y se leyó todo Mateo. Lo que descubrió en esas páginas lo sorprendió tanto que decidió hacer una película sin guión, con sólo las palabras que se encuentran en el Evangelio según San Mateo”[1].
¿Qué le sorprendió? El periodista español José Segovia, en el diario Entrelíneas del 29 de marzo de 2015, escribe que Pasolini dijo que: “Nada me parece tan opuesto al mundo moderno como aquel Cristo afable de corazón, pero violento de razón”. Y agrega el periodista: “En su arrebato, decide hacer una película sobre el Evangelio. Su aspiración era traducir sus palabras a imágenes, pero sin omisiones, ni añadidos al texto. Quería mantener el estilo abrupto, elíptico y sincopado del evangelista. Estaba tan entusiasmado con su lectura, que pensaba que ‘ninguna otra palabra podrá alcanzar la altura poética de su relato’”.
Para remarcar el impulso emocional de la película, utilizó para la banda sonora obras musicales de grandes compositores: La Pasión según San Mateo; Concierto para violín y oboe en re menor. Adagio; Fuga (Ricertata) 6; Hohe Messe. Agnus Dei y Concierto para violín en Mi mayor, todas ellas de J. S. Bach; Mauerische Trauermusik en Do menor y Cuarteto-disonante, de W. A. Mozart; Cantata Alexander Newski No.1, de Sergei Prokofiev; Gloria, de Missa Luba, y el Negro Spiritual Sometimes I Feel Like a Morherless Child.
Si bien el casting para los actores ambientales y sus discipulos quizá no fue tan difícil, pues contrató personas sencillas de las diversas localizaciones italianas en las que se rodó la película: Potenza (Basilicata), Crotone (Calabria), Matera (Basilicata), Monte Etna (Sicilia) y Viterbo (Lazio). Mario Verdone, en la revista Bianco e Nero de agosto-septiembre de 1964, dice: “Pasolini ha elegido personas y no actores, lo que logra dar gran humanidad y veracidad a los personajes”.
Pero no fue tan fácil de encontrar quién interpretaría a Jesús, cuya selección recayó en el actor español Enrique Irazoqui, un joven moreno, delgado, cara alargada, barba incipiente, y pelo corto. Imagen completamente alejada del estereotipo. Nos dice el periódico El cultural del 27/12/2003 como fue que Pasolini lo encontró: “A punto de contratar a un actor alemán para interpretar a Cristo, Pasolini recibió en su despacho a un estudiante español, Enrique Irazoqui, quien quería entrevistarle sobre su libro Ragazzi di vita. ‘En cuanto le vi entrar en el despacho tuve la certeza de haber encontrado a mi Cristo’, recuerda Pasolini. Irazoqui aceptó el papel y de esa manera debutó en el cine”.
La película provocó escándalos pues rompía con los estereotipos que había impuesto los grandes cuadros de los grandes pintores de los siglos XVI al XIX, y las películas norteamericanas, quienes crearon un Jesús de dulce mirada, pelo largo muy cuidado, como actor de comercial de shampoo, barba bien recortada, tez blanca, caucásica. Nos dice Philip Yancey que la película: “escandalizó no sólo a los grupos religiosos, que no podían reconocer en lo que se les presentaba al Jesús que creían conocer, sino también a la comunidad cinematográfica, que sabía que Pasolini era un homosexual y marxista confeso”.
Con el tiempo la película ha sido aceptada en dos aspectos: el estético, reconociendo que es una gran obra de arte; y en el religioso, como la mejor obra sobre Cristo. En el 2014 la película fue digitalizada por la filmoteca de la Santa Sede y el diario del Vaticano ‘L’Osservatore Romano’ declaró que El Evangelio según San Mateo de Pasolini “ha sido calificada como la mejor película que se ha filmado sobre la vida de Jesús”.
Ahora que se acerca la Semana Santa, seguramente la televisión programará alguna de las muchas versiones existentes, pero será casi imposible ver esta película en el canal 7 o en 2. Si ustede le interesa verla, puede fácilmente encontrarla en el You Tube[2]. Cabe señalar que la versión disponible en You Tube está doblada al español de España, pero no sé por qué no se me hizo molesto el doblaje, quizá el encanto de imagen hizo el milagro de que pudiera ver completa y con sumo agrado esta versión doblada.
Y para quienes no sepan quien es Pier Paolo Pasolini (quien además fue poeta y dramaturgo), le dejo esta lista de sus películas: Acattone (1961); Mamma Roma (1962); El Evangelio según San Mateo (Il Vangelo secondo Matteo, 1964); Pajaritos y pajarracos (Uccellacci e uccellini, 1965); Edipo, el hijo de la fortuna (Edipo re, 1967); Teorema (1968); Porcile (1969); Medea (1969); El Decamerón (Il Decamerone, 1971); Los cuentos de Canterbury (I racconti di Canterbury, 1972); Las mil y una noches (Il fiore delle mille e una notte, 1974); Saló o los 120 días de Sodoma (Salo, 1975), obra que no es fácil de ver y que escandaliza por su crudeza.
La película obrtuvo los siguientes premios: Premio OCIC y el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia de 1964. Tres candidaturas al Oscar: Mejor Dirección Artística (Luigi Scaccianoce), Mejor Vestuario (Da-nilo Donati) y Mejor Música (Luis Enríquez Bacalov). Lazo de Plata de la Asociacion de Periodistas de Cine Italianos a Mejor Fotografía en Blanco y Negro (Tonino Delli Colli), Mejor Vestuario y Mejor Director.
FICHA TÉCNICA:
El Evangelio según San Mateo (Il Vangelo secondo Matteo, Italia, 1964). Director: Pier Paolo Pasolini, Productor: Alfredo Bini. Guión: Pier Paolo Pasolini, Fotografía: Tonino Delli Colli. Montaje: Nino Baragli, Dirección artística: Luigi Scaccianoce, Vestuario: Danilo Donati. Música: Luis Enríquez Bacalov y Carlo Rustichelli. Actores: Enrique Irazoqui (Cristo), Margherista Caruso (María joven), Susanna Pasolini (María mayor), Marcello Morante (José), Mario Socrate (Juan, el Bautista)
[1] Yancey, Philip, El Jesús que nunca conocí, Editorial Vida, Miami, Florida, EU, p. 11.
[2] Link para encontrar El evangelio según San Mateo de Pasolini en You Tube: https://www.youtube.com/watch?v=cIn6-I–GhE
