LA FRONTERA DE DANTE
Las diferencias ideológicas entre los partidos políticos prácticamente han desaparecido. Hoy es más fácil ubicar un destino social a partir de quien gobierna. Por eso me referiré en primer lugar a Diego Sinhue. Debo confesar que el revuelo y la cobertura periodística realizada con la unción de Carlos Zamarripa como Fiscal Estatal, fue superior a la de él. Realmente, se destaca la fortaleza del hombre que ha sembrado de impunidad y violencia nuestro estado, claro con la eficiente ayuda de Alvar Cabeza de Vaca. Contra viento y marea, Miguel Márquez le impuso a su delfín, a la pareja siniestra.
El lenguaje real, tuvo un agotamiento en el discurso de Diego Sinhue, que solo se atrevió a pedirle resultados inmediatos. Como si los casi diez años en la jefatura donde se cuece vida y muerte no hubiesen sido suficientes, la frase cayo como rayo sobre la población. Pero los hechos, espejo de la realidad que suele poner en su lugar el peor cinismo o la más grande mentira, hicieron lo suyo. En menos de 24 horas, la tierra de la independencia, se llenó de sangre y muerte: 16 muertos, 5 heridos y dos mujeres atacadas. Esas cifras se sumarán a los cientos de casos sin resolver, a las desapariciones, a los feminicidios que nos colocaron el año pasado en la estadística más alta del dolor.
Detrás de la imposición del Fiscal, está el poder oculto de la impunidad y la corrupción. El mensaje mandado a los guanajuatenses, es como la frase dantesca: ¡Oh, los que entráis, dejad toda esperanza! Y sí, toda esperanza de que cambie el paisaje de miedo y muerte. Hay una omisión tejida a lo largo y ancho de nuestro estado. Difícilmente encontramos zonas seguras, la inseguridad priva, y el silencio por miedo también. Los municipios están cosechando la impunidad sembrada por los gobiernos. La corrupción política es el caldo de cultivo de la violencia y la delincuencia.
En los municipios debería florecer la honestidad y la democracia, como el mejor antídoto para evitar el surgimiento de los focos rojos de la delincuencia. Pero por el contrario, hay una necedad suicida. La visita a República Dominicana del Secretario de Seguridad de Celaya, y el manejo oculto de la información, para luego ventilar justificaciones risibles, e insultantes, genera desconfianza. Igualmente, pasó con la visita a Japón del Director de Desarrollo económico, traen resultados difíciles de creer, hechos que generan suspicacia y desaprobación. Simplemente, la idea de viajar para atender asuntos oficiales, pagados con dinero propio, como fue en ambos casos, genera un sospechosísimo sobre la opulencia de los viajantes, o las segundas y oscuras intenciones.
La omisión, la irresponsabilidad, la falta de transparencia, la no idoneidad para ocupar un cargo dentro de la administración municipal son sinónimo de corrupción, y además son escaladores de conductas de mayor agravio social. Una vez que se aprobó la Ley que permitía el pase automático a Zamarripa, se eligió al director de Seguridad municipal, cuya mayor virtud ha sido la de trasmitir informes militares y estar detrás de un escritorio recibiendo informes del 911. Dos hechos llaman la atención después de este nombramiento, el robo a mano armada de la camioneta del Diputado de las cobijitas ralitas; y el robo de la camioneta, en similares condiciones, del expresidente municipal, el ciudadano Lemus.
Hay una sociedad agraviada, por la necedad de mantener el poder personal y político a costa de lo que sea. Y por afinidad en cuanto el origen de este grupo político, me referiré al PAN. Había un vínculo natural de un sector social de clase media hacia arriba con este organismo político, igualmente los empresarios y comerciantes pudientes tenían una identificación plena con ellos. La marcha de los alamedenses, advirtió de este rompimiento. La ciudadana Paniagua, cayó en su propia emboscada, el malestar social por tanto desatino en seguridad, se le estrelló en la cara. Hace unos días, los empresarios reunidos en Celaya, no invitaron a la ciudadana presidente a su reunión. Claro, estaba al frente el ciudadano Usabiaga, a un lado el expresidente Ordaz, y un representativo grupo de celayenses que observan felices como se le va de las manos el gobierno municipal. Los transportistas hicieron lo mismo, en un acto unilateral, propiciado por la falta de dialogo, interrumpieron el servicio de pago con la tarjeta SIBE. Pero eso no es todo.
Los cien días de gracia, otorgados por una mayoría de regidores, para que ordenara su gabinete, y para que presentaran los directores su plan de trabajo, terminó. Los pocos resultados mostrados fueron calificados de manera diplomática, como inacabados. En el caso del Plan y programa municipal de gobierno, en la primera revisión de los regidores, tuvo tantas observaciones que se podrían llenar varias hojas con ellas, de fondo y forma como se ha mencionado. El filtro ciudadano, por supuesto que no lo pasaría, porque es una visión parcial de un grupo político. Esta visión intencionada para favorecer una idea parcial de gobierno, se ha puesto de manifiesto en la elección de los Consejos.
Los Consejos deberían tener aire ciudadano, y serían de este modo, un freno a los directores de organismos paramunicipales. Pero no ha sido así. En la sesión pasada del Ayuntamiento, se denunciaron dos casos de un manoseo a la integración de los Consejos. Bárbara Varela, señaló que de 25 integrantes del Consejo de Cultura, solo asisten cinco, y solo para legitimar las ocurrencias del director del IMAC. El desempeño de éste director, fue puesto a la vista ciudadana cuando se dio el lujo de dejar plantados a los regidores de la Comisión de Arte y cultura, porque no tenía su plan de trabajo terminado. Y le cuento, desde hace semanas circulaba en el país y en el extranjero, un video institucional del IMAC, donde se afirmaba que el exconvento de San Agustín tenía ¡400 siglos de historia! Este último dato, revela el desinterés de los consejeros, y funcionarios, que por cierto estos últimos consumen cerca de 15 millones de pesos anuales.
El otro Consejo, es el de Jumapa. En la misma sesión del Ayuntamiento, que señalo líneas arriba, se debatió por primera vez ante los ojos y oídos de los celayenses, la ilegalidad de su integración. El IMIPE, es un organismo que deja mucho que desear por su desempeño, recuerde que son los encargados de planear en nuestra ciudad el desarrollo, y a manera de ejemplo, ellos fueron parte de la decisión de construir Honda en terrenos inundables, pues ahora su director metió mano negra para integrar el Consejo de Jumapa. Una paramunicipal que se ha distinguido por suministrar agua contaminada con flúor y arsénico en la zona nororiente, y por dejar que San Juan de la Vega, Tenería, San Miguel Octopan, sigan tomando agua contaminada. El Consejo de Jumapa, creado a modo con apoyo del Director de Imipe, se dictaminó ilegal, gracias a la intervención del regidor Mauricio Hernández.
Esta mirada sobre el desempeño del gobierno municipal ligado al apoyo del gobierno estatal, nos refleja una imagen deteriorada por la repetición de actos y conductas viciosas, que alimentan el desamparo ciudadano y la corrupción gubernamental. Cuando Expresatv denuncia las presiones de Elvira Paniagua para silenciar lo que en el argot periodístico le llaman notas negativas, y pide la cabeza de los periodistas Daniel Almanza y Xermán Vázquez como prueba de escarmiento para quien revele los hechos del desmoronamiento de su gobierno, muestra de pies a cabeza su desesperación por la ingobernabilidad en que tiene sumido a nuestro municipio. Está sola, y en el mejor de los casos muy mal acompañada.
Revolcadero.
La obra del parque público realizada en Monte Blanco, fue pagada dos veces y se está cayendo. La actual síndico, Adriana Audelo, presidente de la Comisión de Obras Públicas y Servicios Municipales, que repite en la misma responsabilidad, dice que no hay riesgo para la población. ¡Ah, bueno!
