CORTAZAR, GTO; Los vecinos de las colonias Del Valle y Del Río tuvieron finalmente justicia luego de años y años de solicitar acciones para frenar el daño ambiental y de salud provocado por los residuos de la empresa “Arrocera del Bajío” la cual fue clausurada este miércoles por la PAOT, mientras que la empresa convino con el municipio acciones para corregir y mejorar el medio ambiente para la reapertura.
Este miércoles personal de la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial del Estado de Guanajuato en cumplimiento de quejas interpuestas por vecinos de ambas colonias bajo el expediente DP-0246/2019B realizó la clausura total temporal de las áreas de trasvase y secado debido a los residuos de cascará de arroz que se filtran a los hogares aledaños.
Durante años vecinos de la zona argumentaron problemas de salud desde asma, alergias en la piel, infecciones en ojos además de muertes de mascotas aunado a los problemas de limpieza por los residuos ya que a diario recogen bolsas y bolsas con los desechos de cáscara.
Este jueves Fernando Obregón, representante legal de la empresa, Adrián Berlín asesor ambiental y Fernando Manríquez coordinador de seguridad e higiene de protección ambiental de la arrocera se reunieron con la secretaria del Ayuntamiento, Gloria Rodríguez y la directora de protección ambiental Graciela Arriaga con quienes trabajan desde hace tiempo en un convenio para solventar las afectaciones.
“Si bien han tenido algunos problemas la arrocera, si ha tenido acercamiento con nosotros para tratar en estos meses, desde el mes pasado para llegar a un acuerdo y tratar de corregir la problemática que existe, ahorita estamos finiquitando este convenio, es muy interesante porque va a venir por un lado a beneficiar a los cortazarenses porque ya no vamos a tener la problemática de las partículas y por otro lado no vamos a tener que cerrar porque también perjudicaríamos a todos los trabajadores de la empresa”.
Entre los acuerdos que se tomaron en el convenio esta la donación y plantación de 150 arboles de la especie Jacaranda y otras endémicas en un área natural, se reforestará al interior de la empresa con la plantación de Cedro Blanco que ayude a evitar la filtración de partículas.
Otro de los compromisos es colocar malla ciclónica con cintilla que sirva como cortina para evitar que los residuos salgan a las calles y a largo plazo el equipamiento con campanas para evitar que el polvo de la cascara de arroz se filtre a la ciudad además de encarpetado en una zona al interior de la planta.
La arrocera del bajío genera 130 empleos directos y otros 70 prestadores de servicios, actualmente no se han visto afectados por el cierre de la empresa pero de continuar la clausura vendrían ya afectaciones, se espera que la próxima semana ya tengan avances en las medidas a cumplir para poder retirar los sellos.
