CELAYA, GTO; Luego de una tradición no menor a 90 años, en este 2020 se suspenderá por primera vez la salida de peregrinos guadalupanos, que partirían a la Basílica en la Ciudad de Mexico a partir del primero de octubre.
Algunos de los promotores e iniciadores de esta tradición, de caminar hasta la basílica para ver a la Virgen en su antiguo templo, fueron entre los principales Don Ciro Valenzuela y Don Armiro Carranza quien también fue benefactor de la Cruz Roja.
Incluso, el camino para ir a la Basílica no era el actual, fue cambiado varias veces por algunos problemas que causaban los peregrinos en los municipios por los que atravesaban, principalmente por la basura y los desechos corporales.
Pero aún así, la participación no disminuía, pese también a que los participantes no solo no trabajaban 10 días, sino otros tres o cuatro para recuperarse de las lesiones por las ampollas principalmente en los pies.
Pero independientemente de la suspención peregrina de este año, el grupo encargado de la organización, ya venía arrastrando problemas, debido principalmente por diferencias entre los titulares directivos.
Y esta falta de coordinación, produjo problemas económicos, lo que evitó la compra de medicamentos que normalmente se les distribuye a los caminantes guadalupanos, para calmar algunos dolores que se les presentan.
Entre los medicamentos que no faltaba era la vacuna antialacrán, pues a lo largo de la peregrinación, en las zonas de descanso, algunas personas fueron picadas por alacranes o escorpiones, pero ahora no se compró.
Pero otro problema por el que cruzaron los organizadores, es que no pudieron tener las reuniones mensuales como fue cotidiano, debido a la pandemia y esto también evitó la votación para la nueva dirigencia.
Pero además, los problemas económicos por los que atraviesa el país, provocó la disminución considerable de participantes, pues si por los años 70s se llegaron estimar hasta cerca de cinco mil caminantes, ahora no llegan a 200.
El año pasado en la misa del Buen Camino que oficio el Obispo Benjamín Castillo Plascencia, no se llenó la Catedral, cuando en años anteriores los peregrinos participaban y la escuchaban desde el atrio porque el recinto se saturaba.
También obviamente que se canceló la peregrinación ciclista, que tradicionalmente se realizaba unos tres días antes de la llegada de los de a pie, y ambas concentraciones llegaban juntos ante la Guadalupana, en donde también los esperaban sus familias.
Pero desde el primero de agosto, fecha en que las mujeres organizadas de Celaya, Villagrán, Cortazar y Juventino Rosas, iniciaban su peregrinar a ver a la Virgen de Guadalupe, fue suspendida, como también la de los hombres.

