APASEO EL ALTO, GTO; Habitantes de la comunidad de San Juan del Llanito, cerraron hoy sábado la carretera Apaseo-Querétaro en demanda de seguridad, y señalan que no quieren nada con la alcaldesa María del Carmen Ortiz, “porque no resuelve nada”.
El cierre de la carretera en ambos sentidos comenzó desde las nueve de la mañana en demanda de la presencia de representantes del gobierno del estado, del ejército o la Guardia Nacional, para que se les garantice la seguridad.
Dijeron que hace unas horas, se presentó personal del DIF para repartir leche, en lugar de acudir la alcaldesa como lo ofreció, pero no cumplió, y se les pidió que abrieran la vialidad, pero los protestantes se negaron.
El problema de la falta de seguridad se dio desde ayer, cuando un grupo de delincuentes amenazó al poblado de que si no abandonaban la comunidad, levantarían a los jóvenes de 15 años en adelante y los matarían al igual que a las mujeres.
Muchos de los habitantes comenzaron el éxodo, algunos en camionetas, carros o bicicletas aunque otros lo hicieron a pie, por el terror que les causaron.
Algunas mujeres dijeron a los representantes de los medios que no tenían a dónde ir, porque en in caso, su madre es una persona de la tercera edad y enferma, por ello optaron por quedarse en casa y colocar una tranca en la puerta y rezar.
San Juan del Llanito se encuentra colindante con Querétaro y muchos de los habitantes trabajan en las fábricas de ese estado, y los habitantes señalan que los delincuentes les dejan cuerpos destazados o embolsados, aunque aseguran que no son vecinos.
En sus peticiones solicitan a las autoridades del gobierno federal, que asigne una guarnición militar para que se mantenga permanente, a fin de dar seguridad a los habitantes de la comunidad, la que dicen no se irán, pues tienen raíces indígenas.
CONSTRUIRAN UNA BASE MILITAR
Pero poco después del medio día, se presentó con los manifestantes José Luis Oliveros, representsnte del gobierno del estado y junto con personal militar, para escuchar sus demandas y hacer el ofrecimiento de que se construirá una base militar en el poblado.
Ante la desconfianza de que se podría o no cumplir con los ofrecimientos, los manifestantes dijeron estar dispuestos a cerrar las veces que sea necesario la carretera, pues ya no están dispuestos a mantener el pavor que les causan los delincuentes.
Entre los manifestantes se elevaron variS eces para señalar que los vecinos saben en dónde se atrincheran los delincuentes y que están dispuestos a denunciarlos a las autoridades para que los corran de la comunidad y poder recobrar la paz.

