Celaya

Cierres viales del centro no funcionaron contra “poco razonamiento” ciudadano: PC

CELAYA, GTO; Fue reabierta la circulación vehicular por las calles aledañas al primer cuadro de la ciudad, pues aún con los bloqueos, la ciudadanía no dejó de asistir a la zona pese al riesgo de salubridad que ello implica.

De acuerdo a Luis Ramón Ortiz Oropeza, director de Protección Civil, con restricción y sin ella, se contabilizaba el mismo flujo ciudadano por el centro, pues en su decir, hallaban la forma de acercarse.

Por ello, definieron dejar al paso vehicular por el jardín principal de 6:30 a 17:00 horas, posterior a ello, quienes circulen por la calle Hidalgo, tendrán que dar vuelta en Zaragoza, para incorporarse al bulevar Adolfo López Mateos.

Quienes lo hacen por Allende deberán dar vuelta a la calle Morelos y en El Carmen, en donde a pesar de ser sentido contrario se colocan cintas de restricción, dijo que se permitirá el acceso en un tramo para llegar a los estacionamientos que hay en la zona.

El funcionario consideró que hay falta de responsabilidad y “poco razonamiento” por parte de la ciudadanía, de quienes dijo que a pesar del riesgo de contagios por covid19 que implica salir a las calles para actividades no esenciales, continúan haciéndolo.

Señaló que “aún que ya estaba el cierre más amplio que ya ustedes veían desde Bulevar y Allende incluso desde Benito Juárez e Hidalgo, al principio estuvo funcionando porque sí disminuyó mucho el aforo de gente que venía hacia la zona del primer cuadro, pero, todo mundo se va buscando sus formas para poder acercarse más y aunque ya no había paso para vehículos el primer cuadro estaba lleno, con mucho tránsito de personas pie tierra entonces, es por lo que se decide reaperturarlo”.

El funcionario señaló que el reabrir las calles no representará una invitación para que la ciudadanía acuda al centro de la ciudad, pues aseguró contar con un estudio en el que se puede observar que aún con los cierres viales, en la zona se agrupan cantidades prácticamente iguales de personas, sobre quienes reprochó que incluso, han roto los cordones amarillos con los que se delimitan las áreas en las que no pueden permanecer, para sentarse o acceder.