La aprobación de Rubén Guerrero como contralor de Celaya fue una decisión política pero deberá de ser avalada por argumentos dejando de lado la opacidad, indicó el catedrático de la Universidad de Guanajuato, Mario Aguilar Camacho.
El profesor, quien cuenta con amplia experiencia en áreas de contraloría y fiscalización se dijo decepcionado de la convocatoria a la que se inscribió, pues no se tomó en cuenta el conocimiento del tema.
“Van a tener que señalar cuáles son los argumentos, no es nada más la cuestión política, porque estamos hablando de un organismo, que es la Contraloría, que forma parte del Sistema Nacional Anticcorrupción, y precisamente lo que se trata de evitar es la opacidad. La convocatoria que se iba a hacer sobre currículum.
“En lo personal siento decepción porque había condiciones que nos hablaban de que se iba a tomar decisiones tomando en cuenta el conocimiento. Lo que estamos viendo es una decisión de tipo político”, comentó.
Al académico le pareció sorpresivo que pese a que el priista Ruben Guerrero haya sido descartado por la Comisión de Contraloría para el cargo, haya sido rescatado y finalmente nombrado.
“Es muy sorpresivo porque el viernes pasado teníamos noticias de acuerdo con elpresidente de la Comisión de que había dos aspirantes que reunían todos los requisitos y de que la presidenta municipal podía señalar un tercero. Y se comentaba precisamente que una de las bases de la convocatoria era precísamente que una de las bases era que no se tuvieran afinidades partidiastas.
“Pública y notoriamente nosotros lo sabemos, ha sido dirigente de un partido. Puede decir que fue nombramiento temporal, pero ahí estaba”, sostuvo.
