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“Ese niño soy yo”: Ricardo Ferro comparte su historia de vida y demuestra que la dislexia no define los límites de una persona

Guanajuato, Gto., 8 de octubre de 2026.- Desde la máxima tribuna del Congreso del Estado, el diputado de Morena, Ricardo Ferro Baeza, abrió su corazón para compartir una historia que comenzó en la infancia, entre diagnósticos médicos y pronósticos que parecían marcar su futuro, pero que hoy es un testimonio de perseverancia: la de un niño con dislexia mixta que nunca dejó de luchar por sus sueños y que hoy ocupa una curul en el Poder Legislativo.

En el apartado de asuntos generales, en el marco del Día Internacional de la Dislexia, que se conmemora cada 8 de octubre, el diputado por San Miguel de Allende relató las dificultades que enfrentó durante sus primeros años de vida, cuando tenía problemas para comunicarse y su familia buscó respuestas médicas para comprender lo que sucedía.

“Había un niño que cuando hablaba no se le entendía nada, sus padres lo llevan con un medico y con otro médico y le dicen que tiene que ir a la CDMX. Empiezan a ir a la CDMX a ver doctores y mas doctores y le dicen que vaya a una escuela de sordomudos. En esa escuela le diagnostican dislexia mixta, una discapacidad oculta. Ese niño tenia dislexia visual, de oído y de hablar” explicó.

Los pronósticos médicos apuntaban a que difícilmente podría cursar más allá de la primaria. Sin embargo, aquella predicción no se convirtió en su destino. Ricardo Ferro continuó sus estudios, terminó la primaria, la secundaria y la preparatoria, se graduó como arquitecto en la universidad y hoy es diputado local, fue coordinador del Grupo Parlamentario de Morena y el primer morenista en presidir la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado de Guanajuato.

“Ese niño soy yo y siempre tendré dislexia, pero desde aquí, desde la máxima tribuna le digo a los niños que todo se puede hacer, que podemos llegar hasta donde nosotros queramos …y así va a ser”

El Día Internacional de la Dislexia busca visibilizar este trastorno del aprendizaje y promover una mayor comprensión de los desafíos que enfrentan quienes viven con él.

Con su testimonio, Ricardo Ferro puso rostro a una realidad que muchas veces permanece invisible y recordó la importancia de construir una sociedad que comprenda, acompañe y brinde oportunidades a las personas con dislexia, sin prejuicios ni barreras que limiten su desarrollo.