CORTAZAR, GTO; Para los jóvenes estudiantes de la Universidad Politécnica de Guanajuato -UPG-, el problema ya no es tanto la seguridad, sino el transporte, porque aunque hay unidades que los llevan, no están seguros que los regresen.
Y es que según varios entrevistados procedentes de Celaya, Cortazar, Villagrán e incluso Salvatierra, tienen horarios diferentes según las especialidades que cursan y así si algunos entran a las siete horas, otros lo hacen a las 12 en diferentes días.
Cristina y Francisco dijeron que en lo personal no tienen malas experiencias con los delincuentes que en ocasiones asaltaron a estudiantes principalmente a las jovencitas.
Ahora la rectoría asignó guardia de seguridad privada, que se encarga de hacer rondines desde el puente de la Panamericana y por toda “La milla”, -así le dicen al tramo- hasta la entrada del plantel.
Estudiantes entrevistados, Jannet y Juan Pablo, Ana María y Arturo, Rafael y Lilia, coincidieron en señalar que afortunadamente los delincuentes tienen poco margen de operación por la vigilancia que hay, aunque a veces aparecen en la noche.
Todos celebraron las intenciones de las autoridades por establecer junto con los concesionarios, el servicio regular de sus lugares de origen hasta la puerta del plantel y regresarlos en horarios específicos.
Algunos comentaron malas experiencias que les ocurrió a varios de sus
compañeros, pero dijeron que afortunadamente ya no se repiten, y que fueron asaltos y robos principalmente de las tablets el mismo día que las recibieron.
A una jovencita la atracaron cuando caminaba sola en un espacio entre dos grupos de estudiantes, fue tan rápido que la jalaron a un camino sacacosechas y la “manosearon” para robarle el celular que lo traía en el pecho, comentaron.
En los andenes de la Universidad todavía se respira el duelo por la muerte del joven Arturo, estudiante del plantel, que tanto en la entrada principal como en las letras UPG del interior, cuelgan sendos moños negros en señal de luto.
