Por: José Luis Ramírez
“Una vez que baja el telón, ni el rey ni el mendigo son el mismo personaje”. Parafraseando esta idea, diría que, “una vez que pasan las elecciones, los afortunados ya no son los mismos personajes”. Bueno, hasta el modo de andar les cambia. ¡Qué decirle! Hasta yo voté por los independientes. Lo que nunca pregunté y nunca me dijeron, es que eran independientes del pueblo.
Pero bueno, más allá de estas confesiones dramáticas, debo decirle que la búsqueda de los puestos de elección popular, ya comenzó. Lo irónico del asunto es que algunos de los interesados en el gobierno municipal, son viejas caras del ayer que se niegan a esconder su fracaso.
El pasado es una huella inocultable, Javier Mendoza, aparece nuevamente en su próxima -tercera- caída. Hace 31 años –ya llovió- fue presidente municipal de Celaya por el PRI, cuando no pasaba de 50 mil habitantes, el saldo de él y su gobierno habla por sí solo, entregó la presidencia municipal al PAN. Eso me recuerda al expresidente municipal, Leopoldo Almanza priista de abolengo, hace 22 años hizo lo mismo, le regreso el gobierno municipal al Pan.
Estos dos expriistas derrotados en el ejercicio del gobierno y por el tiempo, hoy buscan la candidatura a la presidencia municipal: Javier, por tercera vez, pero ahora, esperando –como lo declara- una “oferta generosa” por “su capital político”, consistente en tres regidores que están dispuestos a dejar su disfraz de “independientes” para agarrar el traje del Partido político que les llegue al… corazón. Hay dos entrevistas, una, de Argimiro González, y la otra de Xerman Vázquez, se las recomiendo, pero antes ponga a la mano un vaso de agua con bicarbonato, por si el estómago le traiciona…
¡Ah, perdón! Hay un tercer expriista, que nunca ha pasado por la miel del éxito porque en todas ha fracasado, Toñito Chaurand, de cepa priista. Buscó la presidencia municipal en el 2003 –claro, por el Pri-, y al perder en una encuesta frente a Miguel Ángel Chico, renunció al Pri que lo vio nacer, y resucito al tercer día, perdón, el evangelio me traiciona. Retomo, en el 2006 fue candidato a Diputado federal por el PRD y perdió. En el 2015, volvió a tomar aire, ¿y qué cree? Sí, adivinó, fue candidato a la Presidencia Municipal, ahora por Morena, y bueno… también perdió. Pero para que no lloré con esta triste historia, debo agregar algo positivo, el ciudadano Lemus, se apiadó de él, y le consiguió una chambita que bien a bien, si hubiese vivido en el siglo XVI, hubiese vestido un aterciopelado y fino conjunto de tres piezas de chambelán.
Si la memoria histórica falla, no es mi culpa. Pero afirmo, los últimos 50 años ha gobernado el PRI y el PAN con la misma idea y con las mismas ambiciones. El resultado, hoy Celaya está hecha pedazos, sin olvidar que los últimos 20 años de gobierno municipal han estado a cargo del PAN. Los platos rotos están a la vista. ¿Quién recogerá los escombros?
En el PAN, el primer mensaje formal u oficial, es que la ciudadana Paniagua intentará reparar con “cola loca” las vajillas rotas, claro, si logra otros tres años de gobierno. Eso parece otra locura, pero a estas alturas del calentamiento global, todo puede ser posible. Déjeme decirle algo en secreto, la política en Celaya parece alebrije oaxaqueño con pilas duracell. Bueno, qué decirle, imagínese a la respetable ciudadana haciendo campaña en el vehículo blindado “Black Bamba”, que le entregó el gobernador para hacer el súper en familia. Si Buñuel, viviera, haría otra cinta memorable.
Aclaro, Buñuel el cineasta. No Bañuelos, el diputado que tiene una fábrica de regalos, me imagino que con muchos enanos fabricándolos arduamente en los sótanos del Congreso. Ha regalado de todo en las comunidades para promocionar su candidatura a Presidente municipal. La chequera ha sido prodiga, que si le sumarán sus dadivas en los últimos dos años, las sanciones por gastos y actos anticipados de campaña sería inspiración para otro tango plateresco, como el Preso número 99.
Quienes conocen la tozudez de Bañuelos, afirman que echa lumbre por… –bueno hago un paréntesis, debo confesar que en ese momento estaba distraído y no escuche bien el lugar exacto, pero de una cosa estoy seguro, no era por los ojos-. Continuo, y es que la furia del ciudadano Bañuelos se debe al hecho de que ya no hay ni un plato que pueda romper cuando gane la presidencia municipal. Todo está despedazado o descabezado…
Por allí, también como perritos de la pradera –de cierto son simpáticos, los veía en animal planet- asoman y esconden la cabeza algunos expresidentes municipales panistas para dar proverbiales consejos, o para dejarse querer ante el respetable público que los recuerda con sonoro y matriarcal chiflido.
En ese menester anda el ciudadano Ismael Pérez Ordaz, desmintiendo el interés de volver al gobierno municipal que le adjudican. La verdad, él no tiene problema para continuar con sus piadosos negocios inmobiliarios, sus proyectos los votan en automático todos. Por ejemplo, en la “Trigésima primera sesión ordinaria del Ayuntamiento de fecha 13 de diciembre del 2019, mediante acta 40/2019, se le concedió permiso de venta de las viviendas que integran la primera etapa del desarrollo en condominio denominado “Alborada Cluster Residencial”, cuyos cambios de áreas de donación son épicos. Hubo gestión expedita de los actuales ediles, incluyendo a los miembros del selecto cuarteto de Liverpool y del “capital político” antes mencionado.
Del ciudadano Lemus, debo confesar antes mi admiración por soltar su “rollo” sobre como gobernar sin ética y no morir en el intento. ¿Buscará otra vez una diputación local? ¿Su proverbial sabiduría pública, y silenciada por mas de dos años, será gratuita? Bueno, se me termina el espacio, pero prometo retomar el tema, hay tiempo dijo el rolex.
Revolcadero.
Podemos cometer errores al intentar cambiar nuestro municipio, pero lo preferimos al error de no intentarlo. Alianza ciudadana celayense.
