Celaya; Gto.- El Papa Francisco era un hermano y así lo expuso cuando vino a México, lo hizo como amigo, como hermano y como peregrino y nos enseñó a peregrinar hacia la Casa del Padre, no con documentos sino que dejó una iglesia en camino, sinodal y de peregrina en la fe, expuso Alejandro Aguilar Ledesma, Obispo de la Diócesis de Celaya.
El Obispo Aguilar Ledesma, mencionó que tuvo oportunidad dialogar con el Papa Francisco, en su visita al Vaticano y cuando estuvo en Morelia, donde reconocía algunos sucesos de Celaya, de Irapuato, estaba informado de las cosas, porque tenían aprecio del Bajío por todo México, por el espíritu guadalupano.
El Obispo mencionó que, en su último encuentro con el Papa fue hace dos años en su visita al Límina, una reunión donde el Papa se saltó los protocolos y comenzó también a hacer preguntas, donde reconocía mucho el espíritu religioso que hay en el centro del país y le dolía que hubiera tanta violencia en México, habiendo tanto fervor religioso.
El Obispo Alejandro Aguilar Ledesma, expuso que el Papa Francisco quedó prendido de la Virgen de Guadalupe, cuando vino a México donde estuvo mucho tiempo en el camerín, por ello, la Iglesia Católica lamenta el deceso del Papa llena de tristeza, pero también desde la luz pascual sabemos que resucitará en Cristo.
