Opinión

CELAYA CONTAMINADA DE SIMULACIONES. Doble o Nada

Por: José Luis Ramírez

No hay promesa electoral que no se desvanezca con el paso del tiempo porque no está motivada ni fundamentada, e incluso aunque esté registrada con letras de oro.

La política no es un juego de simulaciones o mentiras, es un ejercicio de inteligencia para construir la ciudad que queremos, lo contrario, es cinismo organizadopara engañar a la población. Bien podría llamarse fraude electoral, porque no solo se engaña para ganar,sino también para gobernar.

¿Qué está de por medio? La ciudad del futuro. ¿Cómola imaginamos? Como un lugar que combine lo nuevo con lo tradicional, donde la tecnología mejore la vida diaria, la cultura refuerce nuestra identidad, el medio ambiente se cuide como un bien común y el patrimonio histórico sea un motor de desarrollo.

Para construir esa ciudad se requiere trabajar con responsabilidad, compromiso y con sentido humano y social. Se trata de planear con visión clara para construir el futuro, pero también para remediar el pasado.

En mi columna anterior desmontaba la afirmación de la siembra de 100 mil árboles hecha por el alcalde de Celaya. Los datos oficiales, simplemente revelaronque no era cierto, y en refuerzo, plantee elementos de carácter científico, materiales y laborales que nos advierten de la imposibilidad de hacerlo en las condiciones actuales. Uno era suficiente, confirmaron lo que ya sabíamos, no tienen presupuesto para hacerlo.

Este tema económico es central. Un gobierno que anuncia acciones, metas y objetivos sin sustento económico, no solo está simulando, aunque sus intenciones en apariencia sean buenas, sino mantiene una línea de engaños que le restan credibilidad y aprobación ciudadana.

Sin alcancía verde.

Le cuento, el presupuesto de la Dirección de Medio ambiente del 2021 al 2025, pasó de 28 millones a 33 millones de pesos en cifras cerradas. Anualmente aumenta aproximadamente un 4% para compensar la inflación.

En promedio, el presupuesto se gasta de esta manera: el 38% en sueldos, salarios y prestaciones; el 34% en servicios generales, se ocupa para mantenimiento, limpieza, vigilancia, energía eléctrica, agua, comunicaciones; el 20% en materiales y suministros como papelería, combustibles y herramientas; el 6% en transferencias para apoyos y subsidios, y el resto, 2% en bienes como mobiliario, equipo de cómputo, vehículos, maquinaria, herramientas duraderas.

Este presupuesto funciona más para sostener su aparato administrativo que para generar infraestructura o proyectos nuevos. Eso es real, sin embargo, en el menú de ocurrencias de los gobiernos primerizos, lo primero que se les ocurre es optar porbajar el gasto de la nómina, parece acertado, pero no lo es.

Le explico, la dinámica social y económica tiene un impacto ambiental incuantificable, diverso y con un crecimiento acelerado, aunado a la omisión o simulación institucional que solo disfraza, en algunos,casos, la magnitud de los daños al medio ambiente, a la salud y la economía. Crecen más rápido los problemas que las economías.

Para tener una idea de las problemáticas, le invito a revisar algunas fuentes de emisiones contaminantes:

1. Transporte urbano y privado: emisiones de CO, NOx, PM10 y PM2.5 por parque vehicular obsoleto y transporte público contaminante.
2. Ladrilleras artesanales: uso de combustibles ilegales (llantas, plásticos, aceites) que liberan partículas finas, dioxinas y furanos.
3. Quemas de basura y pastizales: incendios accidentales o provocados que generan humo negro y compuestos tóxicos.
4. Actividad industrial: descargas de contaminantes al aire, agua y suelo registradas en el RETC.
5. Agua subterránea: presencia natural de flúor y arsénico en mantos acuíferos.
6. Deforestación y ausencia de árboles: Tala clandestina y falta de programas de reforestación urbana.
7. Planeación urbana deficiente: crecimiento desordenado que invade zonas de recarga hídrica.
8. Vientos contaminantes: transporte de partículas desde zonas industriales del oriente hacia el poniente.
9. Ruido urbano: establecimientos comerciales, bares y salones de fiesta generan niveles de ruido superiores a los 65 dB. Según la Secretaría de Salud y la OMS, la exposición prolongada a ruido superior a 55 dB nocturnos incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Ahora revisemos los efectos en la salud:

1. Respiratorios: asma, bronquitis crónica, EPOC, cáncer de pulmón.
2. Cardiovasculares: hipertensión, riesgo de infartos.
3. Intoxicaciones crónicas: fluorosis dental y ósea, cáncer de piel, hígado y vejiga por arsénico.
4. Neurológicos: mareos, cefaleas y daños cognitivos por exposición al humo tóxico.
5. Trastornos del sueño, estrés, ansiedad, pérdida auditiva progresiva, hipertensión arterial y disminución del rendimiento cognitivo.

Sigamos con otro apartado, efectos en el medio ambiente:

1. Aire: deterioro de la calidad, episodios críticos de contaminación.
2. Agua: contaminación de ríos y canales agrícolas, infiltración de lixiviados.
3. Suelo: degradación por residuos sólidos y quemas.
4. Ecosistemas: pérdida de flora y fauna nativa, afectación de zonas protegidas.
5. Ruido urbano: alteración de ecosistemas urbanos, afectación de aves y fauna silvestre que dependen de señales acústicas para su supervivencia.

Otro apartado, silencioso pero devastador, el impacto económico:

1. Costos directos en salud: hospitalizaciones, entre 15 mil 40 mil pesos por paciente;tratamientos crónicos entre 8 millones y 12 millones de pesos anuales.
2. Costos indirectos: ausentismo laboral, entre 5 y 7 días perdidos por trabajador al año; disminución del rendimiento escolar.
3. Tratamientos por agua contaminada: fluorosis entre 10 mil y 20 mil pesos por paciente; cáncer por arsénico entre 250 mil y 500 mil pesos por paciente.
4. Ruido urbano: con una proyección de costos según la OMS y la Secretaría de Salud, en Celaya, el impacto económico podría representar entre 80 y 120 millones de pesos anuales por disminución de productividad laboral y costos médicos asociados a trastornos auditivos y cardiovasculares.

Las soluciones postergadas o como dicen,“pateando el bote”.

El peor gobierno no solo es el que roba, o el que miente, sino el que llega y se va dejando a la ciudad rebosando conflictos por la incapacidad para administrar y gestionar las problemáticas de su crecimiento y desarrollo. Hagamos un acercamiento general de soluciones desde la corresponsabilidad de la Dirección de Medio Ambiente.

1. Transporte: modernización del transporte público, fortalecer verificación vehicular y sanciones, incentivar ciclovías y movilidad activa.
2. Ladrilleras: reconversión tecnológica de hornos, capacitación y apoyo financiero, y en su momento, clausura de hornos que usen combustibles ilegales.
3. Residuos y quemas: centros de acopio regulados, campañas comunitarias contra quemas, protocolos de emergencia ambiental.
4. Agua: plantas potabilizadoras con filtros parametales pesados; monitoreo constante de pozos, atención médica preventiva.
5. Reforestación y planeación urbana: programas de arborización con especies nativas, vigilancia comunitaria contra tala ilegal, integrar criterios ambientales en el Plan de Desarrollo Urbano.
6. Vientos contaminantes: barreras verdes en zonas industriales, monitoreo meteorológico y alertas tempranas, relocalización gradual de industrias contaminantes.
7. Ruido urbano: regulación estricta de horarios y niveles de ruido en establecimientos, instalación de barreras acústicas, campañas de concientización ciudadana, monitoreo constante de decibeles en zonas de alta concentración comercial y de entretenimiento.

Gobernanza ambiental compartida.

La Dirección de Medio Ambiente de Celaya tiene la responsabilidad institucional de prevenir, sancionar y remediar las fuentes de contaminación. Pero debe existir corresponsabilidad, esto implica coordinarse con ciudadanía, industria y dependencias estatales, e instancias municipales para implementar soluciones preventivas y correctivas.

Desde luego, la integración y coordinación interinstitucional para enfrentar la contaminación en Celaya debería plantearse como un sistema de gobernanza ambiental compartida, con funciones claras y mecanismos de cooperación permanentespara la planeación y la inversión en las soluciones ambientales. Porque invertir en el medio ambiente es más barato que pagar las consecuencias en salud y productividad.

No olvidemos que no se trata de gastar menos o más, sino de tomarse en serio el futuro de la ciudad. De eso hablaremos en la siguiente.

REVOLCADERO. Informe trimestral. La revisión del cumplimiento de las acciones y las metas de cada dependencia municipal, es el termómetro para conocer la salud del gobierno municipal. Cuando esos resultados se exageran, o se esconden, no solo es una falta de transparencia, sino una irresponsabilidad social que tarde o temprano nos afectará a todos.Celaya merece un buen gobierno.