Laja-Bajío

La festividad de la cera tiene dos fases: La religiosa y la profana

CORTAZAR, GTO; El cronista Jorge Vera indicó que a propósito de la festividad del Corpus Christi, es una tradición que comenzó con la llegada de los primeros frailes franciscanos en 1721, aunque tiene dos fases: La mística y la profana.

La festividad inicia junto con la construcción del templo de San José, según señaló, y explica que consiste, desde un principio, llevar ofrendas que son básicamente cirios o velas para iluminar el templo.

Los cirios se distinguieron por tener un kilo de peso de cera, después fueron aumentados a dos, y así sucesivamente hasta llegar a la elaboración de las ceras escamadas.

Y señala que la celebración tiene las fases mística y la profana.

En lo místico se refiere a los actos religiosos, a través de la misa y recepción de la fe.

Mientras que la profana o pública, se realiza durante la tarde-noche, con el desfile de los cirios y las ceras escamadas, que son majestuosas obras hechas por las manos artesanales de cortazarenses.

Con el crecimiento de las actividades económicas, se formaron gremios, que encabezados por un líder o mayordomo, organizan el desfile para el día que les asigna la autoridad religiosa.

Desde mediados del siglo XX, la festividad tuvo un mayor impacto entre los gremios y la población.

Los encargados hicieron contratos con diferentes directores de las Bandas de Música de viento, que iniciaban a las cuatro de la mañana, con la llamada “Alborada” en la puerta del templo de San José.

De ahí se trasladaban a la puerta del panteón, y después continuar tocando en cada uno de los templos o capillas de la ciudad, con la finalidad, y de acuerdo a la fe, pedir permiso para el arranque de la festividad del Corpus – Christi.

Uno de los gremios que más se distinguió y que hasta la fecha cierra la festividad, en el día del Sagrado Corazón de Jesús, es el de los jitomateros.

Este se creó en 1953, cuando había grandes productores de jitomate en la región, cuando se distinguió el grupo de Ángel León Torres, y como mayordomo del gremio, José Flores.

Los trabajos de la ceras los realizaba un señor de apellido Galván, que llegaba a la casa de Juan Flores Sauz “El Costeñito”.

El primer cirio de cera escamada que representaba la torre del templo de San José, lo creó en el año de 1955, Ángel León Torres, con una cartulina que decía “Casa León Torres”.

De los artesanos que más se distinguieron en la elaboración de ceras escamadas, son Juan Flores y su hermana Irene, quienes invitan en este trabajo a su hermano Antonio.

Pero después participan sus hijos, y continúan con esta noble actividad artística del pueblo, Antonio, Ignacio, María Elena y Miguel Ángel Flores Cuéllar.

Este año fueron 10 días de festividad, con inicio el 19 de junio y terminaron el 28.

Se espera que la festividad siga continúe por mucho tiempo, y que se disfrute con las familias y reafirmar la identidad, a través de las bellas tradiciones.