Opinión

DOBLE O NADA

Por: José Luis Ramírez

LAS TRAMPAS DE LA DEMOCRACIA

 

El desprestigio de los políticos y los partidos políticos ha llegado a un nivel tan despreciable que absurdamente, ellos mismos son los beneficiados porque eso aleja a los votantes de las urnas electorales, y simplemente se reparten el poder a dos manos.

Todos los partidos políticos, tienen una cosa en común: necesitan votos para participar legal y oficialmente en los procesos electorales. ¿Cuántos votos necesitan, o bien cuántas personas tienen que votar por ellos para entrar al juego electoral?: Según el Ine, 3 mil militantes en por lo menos 20 entidades federativas, o sea 60 mil almas que estén dispuestas a seguir una idea política o un beneficio personal, de un total de 80 millones de electores.

Fundar un partido político es muy fácil para la clase política y para los empresarios, porque al final del día es un inversión redituable, no solo por la oportunidad de tener poder y decisión en los asuntos mas importantes y beneficiosos económicamente del país, sino por la impunidad que suelen gozar cuando se ven atrapados con las uñas en la mesa. Por eso, cada elección sexenal aparecen nuevos partidos y desaparecen aquellos que les han dejado de ser útiles. Muchas veces solo cambian de máscara.

En los últimos 21 años, han desaparecido 20 partidos políticos. En este tiempo las condiciones para mantenerse en la jugada, era cumplir con el 1.5% total de la votación de una elección federal, luego subió al 2%, ahora es el 3%. En el 2014, apareció como conejo de mago, el PES y el Partido Humanista, y claro Morena, que traía su torta perredista bajo el brazo. Ellos y el Pan, Pri, Prd, Pt, Pvem, Pna, y Mc, menos el humanista, que se quedó fuera, forman el sistema de partidos que hoy están en la boleta electoral.

De estos 9 partidos algunos solo son extensiones de los partidos madre. Es decir, orbitan y viven como rémoras. Una manera de ubicarlos es la forma en que compiten, siempre van en alianza, se suman y se restan según la conveniencia de sus patrocinadores. En el año 2015 el Partido del Trabajo obtuvo 2.9%; Movimiento ciudadano cumplió el 6.4%; Nueva Alianza recibió el 3.9%; Partido Encuentro Social, 3.5%. El Partido Verde, si bien no sufre por el porcentaje, obtuvo el 7.7%, pero siempre va acompañado como la pata del tripie del Pri. Estas agrupaciones sumaron alrededor del 19 por ciento de la votación total, cuando el Pan y el Pri, por si solos estuvieron por encima de ese porcentaje.

Como se advierte, el PT, Nueva alianza, el Pes estuvieron a unas décimas de perder su registro en el 2015, en cambio el Mc creció de 4% a 6%,  y el Partido verde, de 6.1% subió al 7.7 con respecto al 2012.

A los Partidos políticos y a los políticos, solo 8 de cada cien mexicanos les tiene confianza. Viven inmersos en el desprestigio por su corrupción interna y su falta de interés en los problemas de la sociedad, pero como ellos son los que legalmente deberían de intervenir para su desaparición o renovación, no pasa a mayores. Viven y se desviven en una abundancia de recursos federales y estatales, de mas de 12 mil millones de pesos como en esta elección, que nada los mueve.

Como ya observamos, así como llegan los partidos a las boletas para que los votemos, del mismo modo los podemos botar, sin votarlos. Es decir, sin votos, sin personas que voten por ellos, se pueden ir por donde llegaron. ¿Está fastidiado, harto de tantos membretes que no lo representan? puede empezar por algo, reducir el racimo partidario, dejarlo cada vez mas ralo, de tal manera que sea muy fácil identificar a quienes están haciendo uso y abuso del poder que les da usted mediante el voto.

Aumentar el porcentaje de votos emitidos, para evitar que lleguen a registrarse oficialmente partidos de dudosa procedencia, o eliminar a los parias sociales, es la solución. Simplemente,  no hay que votarlos. ¿Pero qué ganamos al reducir el número de Partidos? Evitamos la dispersión de votos, y la confusión que producen en el electorado. Si bien, los montos del subsidio no bajarían en automático, pues se los repartirían entre los partidos que quedasen, necesariamente se tendría que legislar para que el derroche se eliminase. Es más fácil encarar a cuatro partidos políticos, que nueve. También, se demostraría que es innecesario tener 528 legisladores, cuando la mayoría solo son comparsas de alto costo.

¿Cómo nos sacudimos las rémoras, los parásitos electorales? Es fácil. Hay que subir el nivel de votación, por supuesto votando. Es como una inundación, si el nivel sube a su máximo, solo los más representativos sobrevivirán. Hay que votar, no hay que abstenerse, si ya sabemos cuáles parásitos hay que eliminar, simplemente no hay que votar por ellos. Recuerde en cada elección casi 30 millones de personas no salen a votar, ellos son los que bajan el nivel de votación, y permiten la sobrevivencia de las rémoras.

Salir a votar teniendo claridad por quien no vamos a hacerlo, es una estrategia ciudadana, vamos a eliminar del sistema electoral a quienes no nos representan socialmente, y no son útiles para madurar un sistema democrático. Seguramente quedarán los partidos matriz, o los candidatos verdaderamente independientes y ciudadanos, pero de esta manera quienes intenten entrar al sistema político serán mas observados, y fiscalizados. Habrá menos vaivenes, y sorpresas. La labor legislativa no dependerá de extorsiones, o chantajes porque habrá bloques muy definidos políticamente.

Por otro lado, las candidaturas independientes deberán jugar un papel muy importante para desarticular el control mafioso de los políticos sobre los partidos. Votar por las candidaturas verdaderamente independientes, es una alternativa para las incubadoras de esas larvas sociales. Votar masivamente por los independientes, y por supuesto no me refiero a las candidaturas de baja ralea como las de Zavala o el “bronco”,  es como dijeran los clásicos, cobrar un agravio social, y limpiar el horno que ya no está para infiernitos.

Revolcadero. Abrió el Museo de la Ciudad de Celaya, es un monumento al ego y al gusto charro. Un gasto de mas de 28 millones de pesos en su construcción, para exhibir no mas de 5 obras originales, y una vulgaridad de fotocopias en color que nos vendieron en 3.3 millones de pesos es una burla.