CORTÁZAR, GTO; Este lunes se cumplen 97 años de la inauguración del puente colgante que es, como el cerro de Culiacán, un símbolo de esta ciudad, dijo el cronista Jorge Vera y que se prepararon alcunos eventos para recordar.
El puente es un monumento histórico, luego de que en 1921, el gobierno del estado autorizó la obra con un presupuesto asignado de 47 mil pesos, que se reunieron entre la federación, Estado y municipios.
Esto se logró después de las gestiones que hizo el alcalde Antonio Mancera Cano, ante el gobernador Antonio Madrazo y con ello, se hizo el detonante de Cortazar hacia el desarrollo.
Las lbras comenzaron en 1921 y se terminó el 26 de agosto de 1922, y el día de la inauguración estuvo el presidente de la República Alvaro Obregón.
El puente es una lbra de ingeniería, dice el Cronista, de Ernesto Brunel, quien también fue reconocido por varias obras que hizo en la entidad, en la capital, en Celaya e Irapuato y se pueden ver en las estructuras de los mercados.
Dijo que el puente fue calculado para resistir grandes pesos de hasta 20 toneladas, que era una gran cantidad para aquel entonces, y cuando se abrió al tráfico vehicular, lo usaban vehículos livianos autos y carretas.
El día de la inauguración, dice el Cronista, se registró la algarabía normal de la gente del pueblo que se concentró en el puente para presenciar la ceremonia que encabezó el Presidente Alvaro Obregón, acompañado del gobernador y el alcalde.
En aquel entonces el río no era tan profundo y por esa razón, en temporada de lluvias se registraron avenidas que provocaron que el agua pasara sobre el puente pero sin causar daños.
Actualmente solo se permite el paso peatonal, ciclistas y motociclistas porque ya quedó para la conservación, como símbolo de la ciudad.
El día de la inauguración se quedó un becho para el anecdotario, cuando en plena ceremonia de inauguración, uno de los tirantes de acero del puente se recorrió por el peso de tantas personas, que provocó pánico entre los asistentes.
El mismo Obregón se levantó y a toda prisa y abandonó su lugar, y mientres se alejaba a la orilla en donde estaban los caballos que lo trasladaron desde la estación, se le oyó decir “esto es una traición, traición”, dijo mientras se iba.
Comonse regresó a la estación en donde lo esperaba su tren, ya no quiso ni siquiera entrar a la ciudad porque “se alejó apanicado a toda prisa del lugar de la ceremonia sobre el puente.
Y en parte tenía razón de temer por su vida, pues siete años antes, se registraron los combates del bajío, malamente llamadas “batallas de Celaya”.
Se iniciaron desde El Guaje, ahora Villagrán y Vista Hermosa, precisamente entre Obregón y Villa.
Porque las heridas todavía no sanaban totalmente y había todavía seguidores villistas como seguidores obregonistas.
Pero como desarrollo de la ciudad ya era considerable, en 1949 se trazó una nueva entrada y con ella otro puente que cubriera las necesidades por el paso de vehículos más pesados, para la entrada y salida de todo tipo de productos.
Ahora en la actualidad hay tres puentes, uno para entrada y otro para salida de la ciudad, mientras que el colgante ya solo queda como símbolo que todos los cortazarenses deben cuidar.
En 2017, el Instituto Nacional de Antropología e Historia -INAH-, catalogó al colgante como Obra Artística del Siglo XX y con ello, los cortazarenses tienen un orgullo doble.
Destacó que los impulsores del desarrollo de la ciudad son José Ojeda, Pedro Acosta, Héctor Aguilar, Pablo Balderas, Fortino Mancera, Luis Torres, Enrique Cuevas, Ramón López, Nicolás Franco, Pedro Roaro.
Pero también no se puede dejar de mencionar a Secundido Bellas, impulsor también de La Fortaleza, los hermanos Jesús y Odilón Villagómez, Ricardo Macías entre muchos cortazarenses que hablaban mucho del puente.
Y señaló que aunque a los 97 años el puente se encuentra en condiciones aceptables y conservado, se requiere que las autoridades lo tengan presente en su presupuesto y darle mantenimiento, pues el piso está considerablemente dañado.
Y reiteró que sin esta obra de ingeniería, Cortazar no hubiera despegado, y dijo que no es lo mismo desarrollo que crecimiento, “porque el crecimiento se da, pero de la mano del desarrollo”.
Después de que el puente se inauguró en 1922, en 1928, Cortazar alcanzó el numero poblacional y se le dio la categoría de ciudad, durante el gobierno de Agustín Arroyo Ch. -Chagoyán-.
