#Celaya, Gto.- Los delincuentes “chatarreros”, se robaron la tapa metálica de una alcantarilla del drenaje, sobre la calle de Quintana Roo, para satisfacer la codicia de fundidores clandestinos, que pagan por fierro colado algunas monedas a los rateros.
Este problema no es nuevo, se realiza desde hace varios años, pero en las investigaciones, las autoridades nunca encontraron indicios de metales de las alcantarillas, en los negocios que funcionan por diferentes rumbos de la ciudad.
Pero los robos no son de simples tapas de alcantarillas, también arrasaron con metales moldeados y uno de los primeros fue el busto de la Madre Teresa de Calcuta del jardín de San Francisco, atrás de la estatua de Juan Pablo II.
Se llevaron otras estatuas metálicas de Alameda, sin perdonar la poaca que estaba bajo el monumento a Tresguerras y en otras partes de la ciudad, se pretendió el robo de otras con el nombre de algunas calles pero por la altura les fue casi imposible.
Algunas personas dijeron que si no encuentran en las chatarreras vestigios de las tapaderas de alcantarillas, las placas, estatuas y bustos, “es porque no saben buscar”, deberían hacerlo en comunidades con fundidoras y chatarras clandestinas.
Hace tiempo, y raro que no los detuvieran, cámaras de vigilancia detectaron un matrimonio que circulaban por algunas calles y en cada esquina se detenían para loevarse las alcantarillas que no estaban bien enganchadas.
Ese mateimonio se descubrió que vivían en las casas que estaban a un lado de las vías, atrás de la Pepsi, pero nadie les preguntó dónde les compraban el fierro que se robaban.
Ahora los rateros utilizan camionetas, pues de otra manera no se explica las grandes cargas de metal y alambres que se roban en varias zonas de la ciudad, como sucede en la a enida 12 de Octubre y las vías, donde estaban los talleres Akerra.
Aunque los robos de cercas se registra en varios puntos de la población, sin dejar de reconocer que algunos ladrones fueron detenidos, con el material que ya transportaban.
