Celaya, Gto.- No bien terminó la tarde-noche de este domingo, cuando de nuevo y para no variar, los delincuentes dejaron bolsas con restos humanos cerca del mercado El Dorado, perímetro de la Central de Autobuses, y por la tarde, un hombre fue ejecutado en San Miguel Octopan.
Estos dos hechos de sangre se registraron hoy domingo cuando desde la semana que terminó, no se detiene la violencia, con el reclamo justo de los celayenses, que según comentan, “no se ve lo duro sino lo tupido”, y con el consabido terrorismo en el que vive la sociedad.
Fueron varias bolsas de plástico negras en las que se localizaron los restos humanos, que los delincuentes depositaron en medio de dos edificios denominados Capitales de Europa, con los nombres de Praga.
Los vecinos que al principio pensaron que se trataba de basura, los reportaron a las autoridades luego de que los revisaron para tratar de reclamarle algún colono, a través de algún recibo que lo delatara, pero grande fue su sorpresa al descubrir varios miembros y una cabeza humana.
En el momento del hallazgo, los vecinos señalaron no tener conocimiento quiénes dejaron las bolsas en el lugar, aunque los peritos de la Fiscalía levantaron indicios y revisaron el área, para conocer si por medio de las cámaras de vigilancia se podría conocer a los responsables.
Hasta anoche no se precisó el número de bolsas en las que se presumió que podrían ser por lo menos dos cuerpos y se especuló la posibilidad de que una contenía miembros de un hombre.
EJECUTADO EN SAN MIGUEL OCTOPAN
Y mientras los peritos levantaban evidencias cerca de las varias bolsas negras de plástico, se recibió el reporte de que en la comunidad de San Miguel Octopan un hombre fue ejecutado a balazos por varios sujetos que llegaron hasta su vivienda y lo rociaron de plomo.
Las autoridades no precisaron mayores detalles, aunque los vecinos dijeron que solo escucharon las detonaciones y el ruido de un vehículo que aceleró para darse a la fuga a toda velocidad sin dar a conocer mayores detalles debido al pánico que experimentaron por temor a una bala perdida.
En ambos casos se contó con elementos de Seguridad Pública y de la Guardia Nacional, así como los paramédicos de Cruz Roja y los peritos luego de obtener sus datos, ordenaron que los cuerpos fueran trasladados al Semefo en donde se les practicaría la necropsia de ley.

