¿Cómo llegamos a este punto? ¿En qué momento permitimos que nuestra ciudad fuera secuestrada por esta ola de inseguridad y violencia?, ¿De dónde se deriva el problema? ¿Quiénes son los responsables?, y sobre todo ¿Cómo lo vamos a resolver?, Y digo vamos porque esto ya no es problema de una sola persona, ni de una minoría, entre más pasa el tiempo más grande y difícil se vuelve el problema, pero los que actuamos dentro del marco de la ley, con los valores enseñados en casa, a quienes nos educaron y nos enseñaron que la única forma de ganarse la vida es trabajando de manera honesta, apoyando al prójimo, a los que nos dijeron desde casa que los éxitos y las cosas se logran con el esfuerzo, el sacrifico, trabajo en equipo, ayuda mutua, esos que somos la gran mayoría de los que vivimos en Celaya, somos los que sentimos impotencia, los que estamos indignados y a los que nos da coraje no poder hacer nada, no poder salir a la calle a comprar una bebida, tener una charla en un restaurante, salir a disfrutar a los amigos, a la familia sin estar con el temor de lo que diario sucede en la ciudad, ya no hay hora ni lugar seguro, nos da miedo llevar a los niños al colegio, que nuestras madres, hermanas, novias, hijas, vayan a regresar a casa con bien, que puedan ir seguras a sacar una copia o una impresión a la tienda de la esquina o de llegar a su próxima clase, de ir a sacar el mucho o poco dinero que se haya ganado como fruto del trabajo en un cajero, prácticamente vivimos inmersos en el miedo y la incertidumbre.
Es probablemente la peor crisis de inseguridad por la que históricamente haya atravesado nuestra ciudad. Y es que nos han robado lo más valioso que tenemos, nuestra libertad y nuestra tranquilidad. Estamos secuestrados en una ola de delitos que sabemos que a diario se cometen y que quedan impunes. De nada sirve que se tenga crecimiento y desarrollo en otras áreas si no podemos vivir con tranquilidad, poder salir a las calles de manera segura, disfrutar nuestra ciudad.
Los Celayenses estamos cansados pero sobretodo preocupados, la ciudadanía ha salido de sus trabajos a pedir a las autoridades que cumplan con el suyo, no podemos seguir teniendo estos sucesos a diario mientras el Secretario de Seguridad está en otro país dando conferencias de seguridad, cuando nuestra ciudad ha sido secuestrada por la delincuencia y por delitos de todo tipo. Una presidente municipal preocupada en justificar a sus empleados, en salir a regañar a la ciudadanía y en deslindar responsabilidades, en hablar mucho y resolver poco.
Somos conscientes de que el problema no terminara de un día par otro, ni lo va a solucionar ella sola, solo exigimos que defina una estrategia de trabajo y se ejecuten las acciones necesarias para detener la inseguridad, gestionar de manera eficiente y coordinada el problema, toda vez que esa es parte de las obligaciones que tiene como Presidente Municipal de Celaya.
Erradicar el problema requiere de la unión de los ciudadanos, requiere de voluntad política y de exigir que aquellos que han lastimado por tantos años a nuestro estado y a nuestra ciudad, den la cara y ejecuten planes eficientes de trabajo, una policía comprometida con la ciudad, respetable y que haga cumplir la ley, Celaya no puede seguir siendo azotada por los delincuentes que andan en las calles tranquilamente mientras las colonias se encierran tras las rejas para atenuar las posibilidades de ser víctimas.
Es por eso que quiero dejar para la reflexión, ¿cómo has permitido o contribuido al problema?, ¿Qué acciones inmediatas propones para poner un freno? ¿Qué estás dispuesto a hacer por tu ciudad?, Celaya cuentas conmigo, hagámoslo juntos.
Ya dejaremos para otra ocasión lo del fiscal carnal…
