
Celaya, Gto.– Gerardo Álvarez García, ex coordinador de delegados, comités de agua y saneamiento rural del municipio de Celaya, denunció públicamente presuntas amenazas, intimidaciones y presiones por parte del presidente municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez, y de su hijo, para que entregara información personal de ciudadanos que acuden a la administración municipal en busca de apoyos y servicios.
A través de un video difundido públicamente, el funcionario aseguró que desde hace aproximadamente un mes tanto el alcalde como su hijo habrían solicitado a diferentes directores y directoras de la administración información que, desde su perspectiva, podría implicarlos en la comisión de un delito.
Explicó que la petición consistía en proporcionar una lista con los nombres, números telefónicos y domicilios de ciudadanos que se acercan a las distintas áreas del Gobierno Municipal para solicitar algún apoyo, atención o servicio.
Álvarez García relató que durante una reunión realizada hace aproximadamente un mes en la sala de juntas del presidente municipal, en la que también estuvo presente Alejandro Ramírez Casillas, este último le advirtió que sería despedido si no entregaba la información solicitada.
Señaló que se negó a proporcionar los datos y que, aproximadamente 15 días después, fue citado nuevamente por el hijo del alcalde; sin embargo, la reunión fue cancelada dos horas antes de llevarse a cabo.
El funcionario aseguró que posteriormente ocurrió otro episodio de presuntas amenazas, esta vez directamente con el presidente municipal, durante un recorrido por 14 escuelas de la comunidad de San Miguel Octopan, donde se realizaban altares con motivo del Día de Muertos.
De acuerdo con su versión, el alcalde se molestó al encontrarlo en el lugar y, frente a otras personas, le advirtió que si volvía a verlo en esa comunidad sería despedido.
Álvarez García cuestionó la advertencia al señalar que, como coordinador de delegados, tiene entre sus funciones atender las comunidades rurales. Precisó que tanto el delegado como la subdelegada de San Miguel Octopan lo habían invitado al recorrido, que formaba parte de las actividades organizadas por la propia delegación.
Asimismo, rechazó que su presencia en la comunidad estuviera relacionada con una asamblea partidista, como presuntamente se habría señalado en una publicación periodística, y sostuvo que se trataba de un evento por el Día de Muertos.
La situación, afirmó, escaló este viernes cuando al llegar a su oficina encontró personal de la Contraloría Municipal que pretendía iniciar el procedimiento para que entregara su cargo ese mismo día.
Ante estos hechos, decidió hacer pública su denuncia y sostuvo que las presiones no se limitarían a su persona, sino que también alcanzarían a otros directores y trabajadores de la administración municipal.
Finalmente, manifestó temor por su seguridad y responsabilizó directamente al alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez, a su hijo Alejandro Ramírez Casillas y a personas de su entorno por cualquier situación que pudiera ocurrirle a él, a sus familiares o a su equipo de trabajo.
“Lo hago con miedo porque sé lo que implica hablar de un presidente municipal en este país, pero creo que no debemos quedarnos callados”, expresó al inicio de su mensaje.


