Opinión

LEON: LA PRESA PERFECTA

Por: José Luis Ramírez

Entre tensiones políticas de carácter nacional y distancia ciudadana, Alejandra Gutiérrez rindió su quinto informe de gobierno. No es casualidad: León es el corazón y la columna vertebral que le ha asegurado al PAN el gobierno de Guanajuato durante los últimos 35 años. Las encuestas para definir a los posibles candidatos que la sucederán en la presidencia municipal están sacudiendo a los partidos políticos.

El peso de León es decisivo porque representa el municipio con el mayor padrón electoral del estado, con capacidad de inclinar la balanza en elecciones locales y federales. Para Morena, es el territorio que definirá su aspiración de gobernar el estado en 2030; para Movimiento Ciudadano, es la plaza estratégica en donde busca construir su narrativa ciudadana desde un clavo ardiendo.

Como era de esperarse, las encuestas en León son apenas un borrador del escenario electoral: muestran tendencias, pero no certezas. La definición de candidatos será el factor que determine si el PANmantiene su hegemonía o si Morena logra imponer su marca. Con más de una quinta parte del electorado indeciso, estamos en el umbral de las decisiones.

Los porcentajes de la certeza y la duda.

Para intentar descifrar este horizonte, se contrastaron los números y careos de las cuatro firmas nacionales durante el año en curso:

La EncuestaMX (periodo mayo-septiembre): Registró una intención de voto por partido para el PAN con un promedio del 46.8 %; Morena obtuvo el 30.2 % y MCel 12.1 %. En la preferencia interna del PAN, hubo una preponderancia por Alan Márquez, Jorge Espadas y Luis E. Ayala. Para Morena destacaron Alma Alcaraz, Antares Vázquez, Héctor Tejada y Bárbara Botello. En MC, Yulma Rocha se mantuvo en primer lugar.

 

Massive Caller (periodo enero-septiembre): Registró una intención de voto para el PAN del 41 %; Morenaobtuvo el 29 % y MC el 8 %. En los aspirantes del PAN, figuraron Cristina Márquez, Jorge Espadas y Luis Ernesto Ayala. Para Morena: Vanessa Montes, Guillermo Medina y Rudel Oliva. Para MC: DessireÁngel Rocha y Daniel Malacara.

 

Rubrum (periodo junio-agosto): Reportó una intención de voto del 41 % para el PAN; Morena obtuvo el 27 %y MC el 7 %. En la simpatía por nombres, la preponderancia en el PAN fue para Alan Márquez, Luis Ernesto Ayala y Jorge Espadas. En Morena: Vanessa Montes, Guillermo Medina y Rudel Oliva. En MC: Daniel Malacara y Dessire Ángel Rocha.

El Universal (agosto de 2026): Registró una intención de voto por partido del 37 % para el PAN, para Morena 24 % y 4.8 % para MC. En cuanto al conocimiento de candidatos, en el PAN el porcentaje más alto fue para Jorge Espadas, seguido de Alan Márquez y Luis E. Ayala. En Morena, José Luis Manríquez calificó en primer lugar con el 21.2 % y Emanuel Reyes con el 4.7 %. En MC, María Fernanda Rodríguez fue la única citada con el 6.8 % de conocimiento. Ante la pregunta de por quién votaría si hoy fueran las elecciones, Alan Márquez lideró con el 37 %, seguido de Emanuel Reyes con el 24 % y María Fernanda Rodríguez con el 4 %.

 

El PAN en su laberinto.

La elección interna favoreció a Jorge Espadas a pesar de mantenerse en el segundo y tercer lugar de las encuestas; eso apunta a un equilibrio de fuerzas dentro del PAN, dejando de lado la preferencia ciudadana. Espadas responde a un perfil político que, por un lado, encaja en los electores tradicionales pero, por otro lado, no conecta con los nuevos electores que buscan perfiles aspiracionales en todos los aspectos: físicos, económicos, intelectuales, deportivos, culturas y políticos.

El perfil es clave en la competencia política; ignorarlo refleja una inercia que ha alejado al PAN de los electores. En la elección pasada se desgranó el conjunto de la fuerza legislativa local y federal que los colocaba como un partido político sólido. Realmente, la única fuerza que los sostiene es León y el futuro no lo tienen garantizado.

Los estragos políticos del PAN en los últimos dos años pasan por la derrota en la alcaldía de Celaya, el rechazo a la reelección en Guanajuato Capital, los escándalos de corrupción en Apaseo el Alto, la parálisis administrativa en Silao, la desbordada violencia en Irapuato, la migración y postulación de expanistas en Morena, y el escándalo mediático por propiedades inexplicables del exgobernador y de la misma gobernadora.

Igualmente, pesaron la reacción violenta de la policía estatal hacia los comunicadores y, puntualmente, la renuncia de la alcaldesa de León y su incorporación a MC, lo que dejó lastimada la columna vertebral del panismo estatal. A esto se suma algo más siniestro: una herencia de sangre de 5 mil asesinados en los gobiernos de Miguel Márquez y Diego Sinhue.

El PAN se ha perdido en su laberinto; se sostiene en un voto duro tradicional, adulto y conservador, pero dejó de crecer desde hace mucho tiempo. Sus militantes activos en León son 2,441 de acuerdo con el Registro Nacional de Militantes, de un padrón estatal de 17,800 afiliados.

Por lo anterior, la competencia ya no es entre el otrora PAN fuerte y asertivo contra una oposición opacada, sino contra una oposición creciente y un electorado renovado, joven, con capacidad de decisión y dispuesto a votar distinto.

Morena, una fuerza emergente eclipsada en las encuestas.

La diferencia promedio entre las cuatro empresas en cuanto a la preferencia por partido ronda los 14 puntos a favor del PAN; sin entrar al terreno de la malicia, es explicable. Morena ha generado de forma desordenada y dispersa un menú de aspirantes a la candidatura que confunde a los electores y genera indecisión, de tal manera que la brecha que muestran las encuestas es coyuntural, porque Morena ha crecido cuantitativa y cualitativamente. No hay humo.


En la lógica política y aritmética, y desde una posición estratégica, la única figura que destaca de forma natural—más allá de las encuestas que optan por la visibilidad mediática de los encuestados—es Alma Alcaraz. En la elección 2024, ella obtuvo en León el 41 % de los votos contra el 52 % de la actual gobernadora, a pesar de la guerra interna que padeció. La prueba de las urnas lo dice todo.

Morena ha escalado de manera extraordinaria el numero de afiliados, cubriendo un territorio electoral decisivo. De acuerdo con el padrón de afiliados del INE, Morena pasó de 44,185 afiliados en 2023, a 339,145 afiliados al mes de agosto de 2026 en el estado de Guanajuato. En una estimación conservadora, su militancia en León se encuentra entre los 75 y 85 mil afiliados. Sin embargo, es importante destacar que la estrategia de organización, afiliación y dirección es de carácter nacional.

Morena vive su propia paradoja en León. Los programas sociales federales generan simpatía y presencia constante en los sectores populares de forma masiva. Sin embargo, las encuestas muestran un estancamiento en la intención de voto que no supera el 30 %. Parece una distorsión que se genera dentro de casa o un fuego amigo en expansión.

Los hallazgos en Morena.

Las encuestas, además del valor del diagnóstico público, tienen un significado que revela los ruidos internos de Morena en León. Se observa cómo sus cuadros políticos privilegian la posición personal de frente a los intereses de cambio de la población: todos juegan y todos quieren todo. Pero los perfiles más competitivos y probados en las urnas—Alcaraz, Sheffield y Micher—no se visibilizan con una mirada estratégica al 2030.

El juego de las encuestas genera confusión: nadie ganará una elección por ganar una encuesta. No obstante, el incentivo de la tómbola pervive de abajo hacia arriba. Un día sube a las encuestas Antares Vázquez con un 20 % de preferencia y, al otro día, los regidores se cuelgan de las mediciones para postularse y ganar con la bendición de la marca. En una encuesta, Bárbara Botello califica con 4.8 % y en un mes sube al 18 %.

El caso de Emmanuel Reyes huele a azufre. En sus intentos por desmarcarse del municipio donde reside, ha montado una escenografía desechable con código postal en el municipio de León. Sin embargo, las encuestas no le cuadran: 5 % en Massive Caller, 9.6 % en LaEncuestaMx y con El Universal alcanza el 24 %, aunque el 94.3 % de los encuestados manifieste no conocerlo. Pura chacota, como dicen los chilenos.

Movimiento Ciudadano: capital político personal no transferible.

El caso de Movimiento Ciudadano en León refleja otra paradoja: la aprobación personal de Alejandra Gutiérrez no se tradujo en respaldo partidista. La alcaldesa mantiene un nivel de aprobación estable y competitivo del 55 %—medición promedio entre ocho empresas encuestadoras de carácter nacional (Mitofsky, Demoscopia Digital, SRC, Gobernarte, Massive Caller, Cripeso, La EncuestaMX, C&E y Rubrum)—, pero su incorporación a MC no generó un salto proporcional en la intención de voto por partido.

En ese mismo sentido, la medición de sus dos activos más fuertes, Yulma Rocha y Dessire Ángel, nos permite calibrar el impacto que abona a sus candidaturas la llegada de la alcaldesa Alejandra Gutiérrez. En la elección de 2024, Yulma Rocha, como candidata a la gubernatura del estado, obtuvo una votación del 5.7 % en el conteo municipal. En estas encuestas, la preferencia por el partido es del 7.7 %, lo que permite inferir un crecimiento mínimo en la simpatía de los electores que abonaría en caso de ser la candidata al gobierno municipal.

MC gana visibilidad en las encuestas con YulmaRocha, Dessire Ángel y Alejandra Gutiérrez, pero carece de arraigo territorial para convertir el reconocimiento en competitividad real. A este movimiento le queda lejos adquirir por residencia la ciudadanía leonesa.

A cada acción política, una respuesta social.

La lectura de estos posicionamientos nos permite avanzar hipótesis que se entretejen con los personajes, los partidos y sus intereses. Por lo anterior, la competencia ya no es entre el otrora PANfuerte y asertivo contra una oposición eclipsada, sino contra una oposición creciente y un electorado renovado, joven, con capacidad de decisión y dispuesto a votar distinto.

La irrupción excepcional del PRI en el gobierno municipal de León de 2012 a 2015 con Bárbara Botello, nos indica que los tiempos del desencanto social aparecen y desaparecen; que la llegada de otros partidos a gobernar la joya de la corona no era porque fueran mejores, sino porque los electores pensaban que ya no podían ser peores.

Estamos en la antesala del cambio de gobierno del estado de Guanajuato. La ruta crítica se trazará en junio del próximo año. Todavía estamos en los rounds de sombra y se perfila una pelea con golpes bajos, muy bajos. Guanajuato ha colmado la nota roja y los cementerios; el poder político no es ajeno a ello y por eso es relevante su análisis. Todo es posible.

Revolcadero. De azul a naranja, el cambio estáresultando intrascendente. León percibe todo en tono de grises.