Celaya; Gto. Luciano Figueroa, ganadero de la comunidad de La Machuca, entró a Presidencia Municipal de Celaya, para exigir a gritos la atención de las autoridades, porque desde el 2018 padece por el descuido de una zanja de aguas pluviales y que, a pesar de contar con una sentencia a favor para derribar una barda que bloquea el acceso a su predio, la orden no se ejecutó.
Acompañado por su familia, Figueroa buscaba llegar a la Tesorería Municipal con la intención de negociar un convenio para el pago de 150 mil pesos de impuesto predial, suma que afirmó no poder cubrir, no fue recibido, por eso comenzó a expresar sus quejas a gritos, observado por la Policía Municipal, quuen solicitó moderara la voz y respetara el inmueble bajo la advertencia que sería detenido.
El ganadero reprochó amargamente la falta de apoyo político, asegurando que financió comidas y movilizó gente durante la campaña del actual Presidente Municipal bajo la promesa de que sus demandas serían resueltas. Sin embargo, tras dos años de evasivas y vueltas sin ser recibudo, se retiró de Presidencia Municipal escoltado por los elementos policiales sin que fuera atendido y rechazó el acercamiento tardío de Jesús Paz, secretario particular del Alcalde.
Esta protesta no es el primer acto del ganadero Luciano Figueroa, ante el gobierno. El 30 de junio de 2018, Don Luciano protagonizó un hecho similar al ingresar al Presidencia con una vaca y un borrego, para exigir respuesta exactamente las mismas peticiones: la limpieza del canal de agua y la retirada de la barda que obstruye su propiedad.

