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Gracias a la adaptación de una prótesis, Mía logró jugar futbol.

Hoy Mía corre detrás de un balón, juega fútbol con sus compañeros y disfruta de su infancia como cualquier otra niña. Pero su historia comenzó de manera muy distinta: nació con una malformación que implicaba la ausencia de tibia y peroné en su pierna derecha.

Durante el embarazo, cuando Marbelia, mamá de Mía, tenía cinco meses de gestación, los médicos detectaron en un ultrasonido que algo no estaba bien. El día que Mía nació, la familia confirmó el diagnóstico: su pierna derecha no tenía tibia, peroné, ni rodilla, fue entonces que inició la búsqueda de atención médica que pudiera mejorar su calidad de vida.

Fue así como llegaron a Shriners Children’s México, un sistema de salud sin fines de lucro, que brinda atención ortopédica y tratamientos para cicatrices de quemaduras, para menores de 18 años, independientemente a la capacidad de pago de las familias. Desde entonces, la historia de Mía comenzó a tomar un nuevo rumbo.

Debido a la ausencia de tibia, peroné y rodilla, los especialistas de Shriners Children’s recomendaron realizar una desarticulación, es decir, la amputación de la extremidad, para que Mía pudiera adaptarse a una prótesis.

Así, a sus 6 años, Mía recibió su primera prótesis y fue capaz de dar sus primeros pasos.

Antes de ese momento, Mía se desplazaba en un triciclo, en una carriola o en brazos de su familia. Hoy, la realidad es muy distinta: camina, corre y se mueve con total independencia. “Ella ha tenido una excelente calidad de vida usando su prótesis. Se ha desarrollado totalmente sola: camina, corre… ya no necesita de mí”, cuenta Marbelia con orgullo.

El proceso no solo implicó un cambio físico. Mía y su familia también recibieron acompañamiento psicológico en Shriners Children’s para prepararse para la cirugía y para el proceso de adaptación que vendría después.

Ese apoyo fue fundamental para fortalecer su confianza. Y si hay algo que hoy refleja la transformación de Mía, es su amor por el fútbol.

Un día, en la escuela, le ofrecieron participar como porrista o integrarse al equipo de fútbol. Mía no dudó en elegir la cancha. “Me dijo que quería jugar fútbol. Yo le dije: te vas a caer, pero te vas a levantar y vas a correr tras el balón. Si a ti te gusta, yo siempre te voy a apoyar”, recuerda Marbelia.

Hace apenas unas semanas, Mía jugó su primer partido en una liga escolar. Hoy corre detrás del balón con la misma alegría con la que salta, baila y compite con sus amigos.

Historias como la de Mía forman parte del legado que Shriners Children’s México celebra este año al cumplir 81 años de brindar atención especializada y transformar la vida de más de 100,000 niños a través de consultas, cirugías y tratamientos médicos.

Shriners Children’s México ofrece tratamiento especializado a niños de 0 a 18 años con padecimientos ortopédicos como pie equino varo, displasia del desarrollo de la cadera, genu valgo, varo, ausencia de extremidades y malformaciones. Además, brinda atención centrada en casos de parálisis cerebral infantil y secuelas causadas por quemaduras sin importar la capacidad de pago de las familias. Quienes requieran una evaluación médica.