Celaya, Gto; El presidente municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez, reconoció que evalúa la permanencia de Mireya Villagómez Molina como Oficial Mayor, luego de que ediles, funcionarios y trabajadores jubilados manifestaran inconformidad por su actuar en distintos temas administrativos.
El alcalde admitió que existen presiones internas y externas debido al manejo de asuntos como las prestaciones a jubilados y los ajustes en cobros de impuestos. Sin embargo, señaló que el problema no está en los derechos laborales, sino en prestaciones que, de acuerdo con su postura, se otorgaron en condiciones irregulares.
Ramírez Sánchez aseguró que el trabajo de Villagómez Molina ha sido “cuidadoso”, aunque reconoció que no es política y que su estilo ha generado fricciones.
“Ellos ven una cosa mala y la tienen que arreglar. <¿Y ese no es un error, estando en un cargo público?> Pues ahí a lo mejor sí, ¿verdad? Pero le digo, lo vamos a ver”, respondió ante la insistencia de reporteros.
El alcalde confirmó que en octubre podrían darse ajustes dentro de su administración y no descartó cambios en Oficialía Mayor.
“Estamos viendo quién es el mejor perfil. Hemos contemplado muchos cambios. Nadie aquí es indispensable”, señaló.
A pregunta expresa sobre si la propia oficial mayor debería presentar su renuncia, Ramírez Sánchez respondió que ya ha removido a otros funcionarios y que la posibilidad no está descartada.
“Lo más seguro es que quién sabe”, dijo con ambigüedad.
Las críticas hacia Villagómez Molina se han intensificado en las últimas semanas por presuntas omisiones en la atención de jubilados y por decisiones en materia fiscal que, según algunos integrantes del cabildo, no fueron consultadas. Incluso, dentro de la fracción de Morena hay voces que se han manifestado en contra de su gestión.
