Celaya, Gto; El presidente municipal modificó la arenga para incluir un mensaje de “unidad, trabajo y futuro”.
Celaya vivió una de sus celebraciones patrias más concurridas. Desde el balcón principal, el presidente municipal Juan Miguel Ramírez Sánchez no solo encabezó el tradicional Grito de Independencia, también dejó ver un lado más personal, la emoción de sentirse acompañado por miles de voces y la decisión de imprimir un sello propio a la arenga.
“Es impresionante estar en el balcón y ver a tanta persona vitoreando, interactuando, compartiendo… esta ceremonia nos crea valores, nos fortalece”, expresó con visible entusiasmo al terminar la ceremonia.
En medio de los vivas a los héroes nacionales, Ramírez Sánchez sorprendió al modificar la arenga para gritar también.
“¡Vivan las cooperativas de obreros, campesinos y amas de casa; viva la esperanza!”
Con ello, el alcalde dijo que quiso poner sobre la mesa la necesidad de generar autoempleo desde la organización social, trabajadores, campesinos y amas de casa como base de un modelo distinto de desarrollo.
“En la medida en que haya autoempleo y mucho trabajo vamos a estar muy bien”, afirmó en entrevista.
Ramírez Sánchez aprovechó la ocasión para compartir su sentir sobre el futuro de la ciudad. Habló del Polo de Desarrollo del Bienestar, de los proyectos de agua y electricidad en puerta, del tren de pasajeros que arrancará en octubre y de la llegada de empresas que —dijo— ya empiezan a mirar hacia Celaya como un punto estratégico. Incluso mencionó el proyecto aeronáutico Horizontec, que podría colocar a la ciudad en la ruta de la industria de alta tecnología.
“Hoy en Celaya hay esperanza, mucha esperanza que se está concretando”, subrayó el alcalde.
La fiesta transcurrió con saldo blanco, según reportes preliminares. Entre música, antojitos y la emoción colectiva, la multitud respondió con energía al llamado de un grito.
