Celaya, Gto; Organizaciones y rescatistas animalistas denunciaron públicamente un presunto caso de zoofilia en Celaya, luego de que se difundieran evidencias que, aseguran, ya fueron entregadas a las autoridades, sin que hasta el momento se haya retirado a los animales involucrados ni iniciado una investigación formal.
Ana Karen, rescatista independiente y psicóloga, explicó que la primera denuncia fue presentada por una ciudadana que aportó videos en los que presuntamente se observa a un hombre cometiendo actos de abuso sexual contra perros. Tras ello, personal del Centro de Control y Asistencia Animal acudió al domicilio señalado, pero únicamente constató que los animales estaban limpios y alimentados, sin realizar revisiones veterinarias que pudieran confirmar o descartar agresiones sexuales.
Posteriormente se presentó una segunda queja, en la que también se entregaron evidencias, pero la respuesta fue que el caso debía ser turnado a la Fiscalía, ya que el centro no tenía competencia. Sin embargo, hasta ahora no se ha informado de avances.
“Las autoridades ya tienen esta evidencia y aún así no ha sido suficiente para actuar. Lo único que hicieron fue ver a los animales y concluir que estaban bien, cuando lo correcto era llevarlos a un especialista”, señaló la activista.
De acuerdo con los colectivos, en el domicilio había al menos un dóberman, un pastor alemán y otros perros mestizos. Además, refirieron que el señalado trabajaba como paseador y ofrecía pensión canina, lo que podría ampliar el número de posibles víctimas.
La abogada Sandra Leticia Sánchez Cámara explicó que, aunque el Reglamento de Protección Animal del municipio prohíbe la zoofilia, el delito no está tipificado en el Código Penal de Guanajuato, lo que limita la actuación de la Fiscalía.
Las rescatistas hicieron un llamado a la ciudadanía a denunciar más casos y acudir con veterinarios de confianza para revisar el estado de sus mascotas si en algún momento estuvieron al cuidado del presunto agresor. También exigieron reformas legales que permitan sancionar con mayor severidad estas prácticas, pues actualmente sólo son sujetas a multas o al retiro de los animales.
“Si la Fiscalía no actúa, esto puede multiplicarse. No sabemos si hay más personas implicadas. Lo preocupante es que, aunque ya se entregaron pruebas, no se está protegiendo a los animales”, advirtieron.
