La ciudadana Elvira Paniagua todavía puede sorprendernos. A cien días de administración y gobierno municipal, alguien le aconsejó salir a cuadro en los medios de comunicación para informar lo que ha hecho. Ha sido un acto prematuro y desgastante, que muestra más carencias, debilidades que fortalezas.
Otra mirada a sus autoaplausos se necesita, y no por qué los ciudadanos desconozcan la realidad, sino por la necesidad de que enmiende los errores y mejore su desempeño. Para ubicar el marco donde debe actuar, hay que recordar que la Ley Orgánica Municipal, la obliga a ejecutar las determinaciones del Ayuntamiento y coordinar la administración pública municipal, y eficientar la prestación de los servicios públicos municipales.
Y también la misma LOM, le establece la obligación de instrumentar los mecanismos necesarios para ampliar la cobertura y mejorar la prestación de los servicios públicos. Es decir, le permite hacer un equipo administrativo, desde luego con la aprobación del Ayuntamiento. Y es en ese tema en donde existe la mayor de sus debilidades, tiene directores que repiten en el cargo con las mismas mañas, y los mismos vicios que impidieron en anteriores administraciones un buen gobierno, y en este parece ser que no será la excepción.
En seguridad pública, las cifras que ha expuesto son risibles. Ubicando el tema recordemos que es su atribución tener bajo su mando, los cuerpos de seguridad pública y tránsito municipal. Desde luego que es un tema delicado, que no ha entendido ni ella ni su equipo de seguridad. Reconocer que el crecimiento de la violencia y la delincuencia tiene causas estructurales, les cuesta mucho trabajo. Igualmente saben que los delitos no se denuncian porque la ciudadanía sigue sin confiar ni en la policía ni en la procuración de justicia debido a sus altos niveles de omisión, y corrupción. Ha sido impresionante el crecimiento de delitos que nuestras calles están vigiladas por el Ejército, la Marina, la Gendarmería, y la Fespe, lo cual ha disuadido la delincuencia, pero no ha sido erradicada.
Hay un enfoque social, en el nuevo marco legal que regulará a nivel federal, y a nivel estatal el tema de la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, pero no lo ha visto la ciudadana Presidente, porque su visión es lineal. Su preocupación es aumentar el número de policías, sume todas las fuerzas de seguridad que actúan en nuestro municipio y comprenderá que esa no es la ruta a seguir. Pero quizá, su visión tenga un doble fondo. Lo cierto es que el modelo policial que sigue, es un error que pagaremos los ciudadanos.
En Desarrollo Urbano, tenemos uno de los ejemplos mas claros de la continuidad. “Los rezagos en la regularización de las colonias, que incluso pagan impuestos desde hace décadas, han generado desigualdades de carácter económico, educativo, de salud, y laboral. Hay una marcada diferencia para atender a plenitud los nuevos desarrollos inmobiliarios, que los tradicionales como la Colonia Fovissste, Camargo o los barrios tradicionales”.
El cobro en los estacionamientos ha sido un reclamo social desde hace varios años. Se ha omitido la revisión del Reglamento para evitar que dichos centros comerciales ofrezcan el espacio libre y sin costo a sus visitantes y consumidores. Desarrollo urbano, se ha hecho de vista gorda, y ha sido un factor fundamental para que operen sin cumplir las reglas de seguridad que están establecidas en la LOM, y en el Reglamento.
Desarrollo Urbano prácticamente ha dejado de lado la protección, mejoramiento y conservación del patrimonio edificado e imagen urbana del centro histórico, barrios tradicionales y sitios importantes en las comunidades rurales. El director repite en el cargo.
De las dependencias municipales descentralizadas llaman la atención dos, Jumapa y el IMACC. Como usted sabe el agua para consumo humano, es un derecho constitucional, y el municipio es el ente jurídico obligado para garantizarlo. Lo debería de hacer a través de Jumapa, pero su actuar ha sido selectivo y corrupto.
Los habitantes de la ciudad de la zona norte como Galvanes, San Martin Camargo, San Miguel Octopan, Tenería del Santuario, la Colonia Luis Donaldo Colosio, entre otras, a beben agua con arsénico y fluor. El actual titular de Jumapa, sabe de la afectación a la salud que ocasiona beber agua contaminada. Desde el 2014, CONAGUA, había aceptado financiar la potabilización del agua, si la Secretaria de salud hiciera un llamado de emergencia, pero no ocurrió porque no hubo ninguna gestión o intervención municipal.
Otro boton del actuar de Jumapa, sucedió hace unas semanas, de manera atropellada tomó el Pozo y los bienes muebles e inmuebles de la Colonia Fovissste, sin mediar argumento jurídico, y comenzó a instalar medidores para cobrar el servicio de agua. El agua está comprometida en algunas zonas por la rotura de drenajes, y a pesar de ello, la distribuye como potable. Hoy existe un pleito legal de cientos de colonos en su contra por este acto de autoridad injustificable.
El caso de la construcción de las dos plantas potabilizadoras de agua en la Herradura y Santa Rita, arrastran vicios que no han sido corregidos, y que están afectando la salud de los habitantes que beben agua no apta para consumo humano. El director repite en el cargo.
El Instituto Municipal de arte y cultura, prácticamente lo está estrenando esta nueva administración municipal. “Requería por su reciente creación y nuevas responsabilidades laborales contraídas, en este caso por la absorción de las bibliotecas municipales y nuevos espacios públicos como el Ximhai, de un perfil profesional, con aptitud para desempeñar el cargo”.
Sin contar con un Plan municipal de gestión y administración cultural, sin una organización administrativa interna –organigrama-, se le destinaron 38 millones de pesos a ciegas, pasando por alto los principios de racionalidad, austeridad y disciplina del gasto público municipal”.
En cien días de trabajo el IMACC ha trazado dos líneas de acción: una, la atracción de “turismo cultural” que desde luego no es su ámbito de trabajo, y la otra, los sábados culturales celayenses, y dicen los enterados que en ambos casos con la ayuda del Cuervo, amigo y productor musical de la Rondalla, propiedad del Director del IMACC.
Estos son ejemplos tomados al vuelo de los cien días de gobierno, hay decenas de casos en donde las direcciones y otras dependencias municipales están peor que en la administración del innombrable ciudadano Lemus. Pero en descargo de la responsabilidad que asume con plenitud la servidora pública, Elvira Paniagua, no todo es culpa de ella, los regidores y síndicos del Ayuntamiento han sido permisivos por ignorancia, conveniencia o ingenuidad, y en consecuencia son parte del problema. Son cien días de prueba y error, y lo último está pintando con mayor intensidad nuestras calles.
Revolcadero. “Solo si nos detenemos a pensar en las pequeñas cosas llegaremos a comprender las grandes”. José Saramago
