Opinión

¿PARA QUE SIRVE EL PRESIDENTE? Doble o nada

Por: José Luis Ramírez

En junio del año pasado, el Presidente de la Republica, hizo una primera llamada para que le dieran las gracias al actual Fiscal de Guanajuato, Carlos Zamarripa. Hace unas semanas, reiteró la necesidad de sustituirlo.

Carlos Zamarripa, llegó a dirigir la procuración de justicia en el 2009 con el exgobernador Juan Manuel Olivia, en ese tiempo había 24 homicidios mensuales, pero la presencia del crimen organizado ya era importante. El 26 de junio del 2009 en Agua Azul -Apaseo el Alto-, hubo un enfrentamiento entre las fuerzas armadas del Estado, en donde perdieron la vida 12 delincuentes.

Dos años después, el 9 de noviembre del 2011, Carlos Zamarripa, anunciaba la detención en Celaya de una red delictiva, dedicada al secuestro, extorsión, homicidio, venta y producción de droga. Señalaba listas de nómina, de autos, de abogados, y algo extraordinario una lista de cómplices en la policía municipal, en la dirección de catastro y de fiscalización.

En el 2012 Carlos Zamarripa fue ratificado por el gobernador Miguel Márquez. En la primavera del 2013, el Procurador señalaba que León ocupaba el impresentable primer lugar en delitos de alto impacto, mientras que Celaya, ostentaba el segundo lugar.

En junio del 2016, en pleno crecimiento y estallido de acciones públicas del crimen organizado en Celaya, el Procurador junto a su ariete, el Secretario de Seguridad pública, dijo enfáticamente: Guanajuato no es plaza del Crimen. Y de cierto, no era plaza, ya era su casa.

En julio del 2018, a unos cuantos meses de tomar posesión como gobernador electo, Diego Sinhue Rodriguez, señaló que prepara un “golpe de timón” en Guanajuato para atacar la delincuencia. Apuntó que había que “apostarle nuevamente a las policías municipales y a la procuración de justicia”

En el mes de septiembre del 2018, a 13 días de entregar la gubernatura a su sucesor, Miguel Márquez recibió un informe público de Alvar Cabeza de Vaca. Sin lugar a dudas, era un mensaje indirecto a Diego Sinhue, para exhibir sus logros en seguridad y procuración de justicia. Alvar tiró la casa por la ventana, mencionó que la FSPE, contaba con 3 mil elementos; que estaba entre las mejores cinco policías evaluadas, y certificadas como las de Estados Unidos y Canadá; que estaba entre las cinco corporaciones estatales con mayor grado de aceptación y confianza ciudadana (ENVIPE 2017 de INEGI); que era de las corporaciones que menos recomendaciones recibía por Derechos Humanos.

Era un informe que dejaba mas dudas que respuestas. Señaló que en 6 años formó y capacitó a cerca de 1,800 nuevos policías de las FSPE, también que casi 4 mil policías municipales fueron formados en la Academia Estatal.

La pregunta que surgía de este informe era obvia, ¿si había crecido el aparato policiaco y sus acciones, entonces había crecido el crimen y la delincuencia? El mismo informe lo revelaba: dos millones 554 mil dosis de diversas drogas aseguradas; 14.8 kilogramos, de heroína incautada; el desmantelamiento de 10 narco-laboratorios; el aseguramiento de 3 millones 983 mil litros de hidrocarburo robado y la detención de 719 personas vinculadas a este delito, y 919 vehículos asegurados.

También, el aseguramiento de 2 mil 401 armas de fuego, dos fusiles antiaéreos Barrett calibre 50; 30 granadas de fragmentación, un lanzacohetes; un dron con explosivos y 43 mil 523 cartuchos de todos los calibres. Informó que fueron desarticuladas 26 células del crimen organizado; que rescataron de 21 víctimas de secuestro; que recuperaron 4 mil 242 vehículos con reporte de robo, así como la detención de 8 mil 400 personas por delitos del fuero federal y común.

Y habló del negocio en boga, “en delitos como el robo de hidrocarburo, la posesión de armas de fuego exclusivo de las Fuerzas Armadas y el narcotráfico, es necesario que se consideren las reformas constitucionales requeridas de acuerdo a la gravedad de estas conductas delictivas”.

A Diego Sinhue, ese informe quizá le dimensionó el escenario de guerra que vendría meses después. Ratificó de nuevo al ciudadano Zamarripa como Procurador, y meses después como Fiscal de Guanajuato, pero tampoco se fue Alvar Cabeza de Vaca: por segunda vez, fue ratificado en la Seguridad estatal. Los negocios ilícitos iban al alza, y sobre todo el que mas había crecido: el guachicol. Ahora Guanajuato ya era un cementerio al aire libre. A Diego Sinhue le explotaría esa bomba entre las manos.

En los primeros dos años de gobierno de Diego Sinhue, Guanajuato se convirtió en zona de guerra, y las ciudades mas importantes como Celaya, León, Irapuato se convirtieron en las ciudades mas violentas del mundo.

La verdad, y la impunidad no la pudieron ocultar. El mes de junio del 2020, fue uno de los más violentos, con un total de 339 homicidios dolosos en el estado.

El 21 de junio del 2020, la fiscalía estatal realizó un operativo en el comunidad de Helguera en Celaya, para recuperar “un vehículo robado”, de los cuatro mil 470 autos robados en un año (2018- 2019). Para esa acción, pidieron el apoyo de la Fiscalía federal. El resultado fue la detención de los familiares de Antonio Yépez, “el marro”,  quienes fueron liberados días después por un juez estatal, es decir, de la misma institución que dirige el ciudadano Zamarripa.

A raíz de la detención, y luego la liberación de los familiares del “Marro”, se generó un escándalo mediático, y por primera vez el Presidente de la Republica, pidió la remoción del Fiscal estatal, pero fue ignorado.

Estos acontecimientos presionaron por si mismos para que el Fiscal compareciera ante Congreso del Estado.  El 3 de julio (2020) señaló, la orden “nos la concedió un juez estatal”, pero no se pudo realizar. Sin embargo, dice que encontró dinero, drogas, pero que “el Juez no dictó habilitación”.

En esta comparecencia reveló cifras que fue acumulando a lo largo de 11 años al frente de la procuración de justicia: se mencionaron 164 mil 503 carpetas de investigación abiertas, de ellas solo 14 mil 805 eran casos judicializados, es decir procesados, por lo tanto existían 150mil 958 carpetas de investigación pendientes. Así era la procuración de justicia.

Un mes después de la comparecencia, en agosto, fue detenido José Antonio Yépez “el marro”, y el Gobernador dio por terminado el operativo Golpe de Timón que había comenzado 17 meses atrás. A raíz de esta detención, en Guanajuato se recrudeció la violencia, y lejos de devolverle “la paz y la tranquilidad a las familias” como lo había prometido, la narcoviolencia creció.

Son casi doce años de una historia de violencia y terror que no termina en Guanajuato, ese mismo tiempo tiene en el cargo el antes Procurador y hoy Fiscal Estatal, Carlos Zamarripa; Alvar Cabeza de Vaca, tiene 9 años ocupándose de la seguridad estatal, ambos han dicho que no son socios de criminales, pero la violencia y la delincuencia no paran.

Por eso, el Presidente de la República Mexicana, en las últimas semanas ha hecho dos recomendaciones mas a Diego Sinhue para que renueve la fiscalía estatal, ya son tres llamadas, y señala, “no me puedo quedar callado, sería complicidad”. En el teatro, la función empieza a la tercera llamada, ¿Diego Sinhue esperará la cuarta llamada? Y si no la atiende, ¿qué hará el máximo representante de todos los mexicanos?

Revolcadero. Mauricio Hernández, creo que es el único que a lo largo de meses como Regidor ha desquitado su sueldo. A iniciativa suya, se creó y aprobó el Reglamento para el Ejercicio y Control de los Recursos Públicos para el Municipio de Celaya, con ello deberá haber eficiencia, honestidad, y transparencia en el uso del patrimonio y hacienda pública. Uno de cal por 50 de arena.

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