Celaya, Guanajuato.- El artista de la cartonería Carlos Derramadero Vega, murió el pasado 8 de abril, y como extraña coincidencia del destino, muere el mismo día que nació allá por 1952. Estudió para ser maestro de primaria, profesión que ejerció durante 30 años, combinándola con el arte de la cartonería. Hoy sus familiares y amigos se reunieron en el templo de la Merced para darle el último adiós.
Oriundo de la ciudad de Celaya, aprendió de su madre el gusto por la cartonería, después bajo la influencia del maestro Salvador Zúñiga continuo su preparación en el arte del cartón, hoy el legado lo seguirá su hija Sandra Derramadero, quien al ser la tercera generación tendrá en sus manos mantener la tradición desde el taller ubicado en la calle de Manuel Doblado.
“Mi padre trabajaba y contaba experiencias muy bonitas acerca de la cartonería; él siempre decía que en Celaya teníamos una chispita cultural que se estaba apagando, y si no la prendíamos se iba a culminar, y esperemos no pase nunca… él decía que cuando era joven le colocaba en una vara las muñecas y las iba a ofrecer al tren, porque recordemos que en aquel tiempo el tren era de pasajeros, y a veces yo le decía creo que me voy a ir a vender al tren porque no vendíamos nada si estábamos en una exposición”.
Fue uno de los fundadores de la Asociación Plástica Celayense, donde participó como pintor, dio innumerables talleres para que más personas conocieran el arte de la cartonería.
También escribió tres libros y participó en innumerables documentales tanto nacionales como en el extranjero.
Le sobreviven su esposa la señora Hermelinda Miranda; dos hijas, Sandra, Violeta y un hijo Carlos Derramadero.
Cada vez observes una muñeca de cartón (Lupita) no olvides que la tradición cultural de nuestra ciudad está desapareciendo. Descanse en Paz uno de nuestros artistas ícono de la cartonería en Celaya.

