Opinión

LA SOCIEDAD DEL DESCONOCIMIENTO.

José Luis Ramírez 

En la administración municipal pasada ya se hablaba de que Celaya, estaba en una etapa de transito de la sociedad de la información a una sociedad del conocimiento. No valía la pena ni siquiera tomarlo en cuenta. Deliraban.

Para ubicar el tema, la noción de la ‘sociedad de la información’ se utiliza sobre todo cuando se tratan aspectos tecnológicos y sus efectos sobre el crecimiento económico y el empleo. Esta idea tiene como punto de partida la reconsideración de que la producción, la reproducción y la distribución de la información es el principio constitutivo de las sociedades actuales.

Por otro lado, el conocimiento se le considera como el eje de la sociedad moderna y en consecuencia para los cambios en la estructura económica y en los mercados laborales, para la educación y para la formación.

La realidad de Celaya es otra. Hoy me reuní por ser un punto céntrico con mis compañeros de Alianza Ciudadana en la Biblioteca en el anexo a la Casa de la Cultura, llevaba mi computadora para trabajar en ese espacio público. Mi sorpresa fue que no tienen computadoras y mucho menos red de internet. Esto lo asocié al anuncio que hizo la Directora de Desarrollo Social, de que solo 35 de las 65 comunidades contarán con el servicio gratuito de internet por que no se contempló en el programa de “gobierno”.

Si alucinaban en la administración anterior, ahora no saben dónde tienen los pies, de la cabeza mejor ni hablemos. A estos actos discriminatorios, ilegales e inmorales no son menores. Internet no es un privilegio, ni un regalo, es un derecho que permite el acceso a la información, y que desde luego es un derecho constitucional. El permitir que las personas tengan la posibilidad de comunicarse, es algo elemental, el acceso a internet y el desarrollar la capacidad de hacer uso de esta tecnología es fundamental para la participación en la vida social, económica y política. Y claro, una política de gobierno que genera división y fomenta la desigualdad de oportunidades, es a todas luces reprobable.

Un espacio público del saber, del conocimiento, de la información, del desarrollo de habilidades, aptitudes, generador de comunidad e identidad como una biblioteca, no puede estar sin herramientas tecnológicas como computadoras y sin conexión a la red digital. Estas herramientas dentro de una biblioteca pública, son fundamentales porque posibilitan la igualdad de condiciones para acceder al saber.

Esta biblioteca que menciono es una de las mas antiguas de nuestra ciudad, es lamentable que este cercenada de herramientas digitales, pero no es la excepción, dos tercios de las bibliotecas municipales también carecen de este medio de acceso al conocimiento. En las otras, y algunas donde he estado, el hecho de tener computadoras no las libra de tener equipos viejos, con programas piratas y sin espacios de trabajo adecuados.

Un gobierno que desprecia el conocimiento, no tiene ninguna autoridad moral. La sociedad de la caverna ha aparecido.

Por José Luis Ramírez