José Luis Ramírez
El ciudadano regidor José Agustín Gaspar Aguado festejó su cumpleaños traicionando los principios de austeridad de la 4ta. transformación, solicitando un aumento del 28% a su salario y al de los 14 ediles restantes. El presidente de la Comisión de Contraloría y combate a la corrupción, y la presidenta de la Comisión de los Derechos humanos del ayuntamiento Catalina Puga, ambos militantes de Morena, estiraron la mano a 70 días de entrar como regidores, sin haber tenido un mínimo de lucidez en su trabajo.
A pesar de crisis económica por la que atraviesan miles de familias celayenses, debido al impacto de la pandemia, la violencia y la inseguridad, y sin mayor empatía por los 213 mil 996 ciudadanos que se encuentran situación de pobreza, el ciudadano Agustín Gaspar, exclamo: “Yo creo que es justo y necesario” el aumento.
De los 15 integrantes del Ayuntamiento, 7 votaron en contra, y ocho a favor, es decir, un voto pudo haber evitado la gran estafa al ayuntamiento. Quienes votaron en contra fueron las dos regidoras de Morena, Eloísa Cholico, y San Juana Espinoza; los panistas, Salud García, Aldo Velázquez, Javier Mendoza Márquez; del PT, Rosalía Díaz López; del Partido Verde, Blanca Elena González.
El aumento, era solo una recomendación del Congreso Panista, no era una obligación. Estos dos regidores de Morena, que liderearon el aumento, mostraron que si de dinero fácil se trata, ellos están en la primera fila. Gracias a su propuesta, el Presidente municipal ganará en tres años de gobierno, 3 millones 966 mil pesos; los regidores 2 millones 128mil 802 pesos; los síndicos 2 millones 365mil 312 pesos. El 28% de aumento contrasta con el 3.8% que tuvo la administración anterior, que siempre estuvo dentro de los 100 ciudades peor administradas, imaginemos lo que viene con ésta.
Pasando por alto que la esencia del Municipio y del Ayuntamiento, es su autonomía en su ejercicio y su Hacienda como lo establece el artículo 115 de nuestra Ley máxima, el ciudadano Gaspar se fue como toro bravo en contra del erario público sin justificar, ni fundamentar su propuesta, como lo establece el artículo 53 del Reglamente Interior del Ayuntamiento, Fracción II. Pero tampoco los que votaron a favor o en contra, argumentaron o debatieron como un organismo colegiado el aumento salarial que lastima las finanzas y la confianza ciudadana.
El doble discurso de estos dos morenistas, que antes de llegar a la regiduría por sorteo, pedían el voto para trabajar en favor de los pobres, y que criticaban a la administración panista anterior, hoy los convierte en algo peor de que lo que criticaban; y lo soez, es que ahora se conviertan en los gestores de la economía personal de sus antiguos competidores políticos.
La sesión del Ayuntamiento, desnudó las ambiciones de poder y dinero de sus integrantes. Pero no solo el aumento de los salarios se votó ayer, también el presupuesto de egresos, es decir, el dinero que se gastará el municipio el próximo año, destaca mas del 40% en salarios, y cerca del 35% en seguridad, obra pública no alcanza el 15%. No hubo ninguna propuesta de mejora, o corrección a lo que han hecho las anteriores administraciones, salvo aumentar el gasto en seguridad, repitiendo los mismos esquemas fallidos.
El uso del presupuesto de egresos para algunos es el jugoso negocio, más allá del salario que se aumentaron. Serán en principio, 2mil 11millones 939 pesos, dejar que se atascaran con la morralla los morenitos, era para el chou mediático, los pesos los dejaron en manos de especialistas de largo y filoso colmillo. Por eso, les rompieron la piñata en la cabeza y los dejaron que se repartieran las cañas y las mandarinas, a cambio, todos votaron a favor el presupuesto. La ciudad y los ciudadanos, realmente recibirán lo de siempre de un gobierno que prometió el rescate de Celaya.
Los regidores que votaron el aumento a su ingreso, todavía pueden dejar sin efecto el acuerdo, y volverlo a votar en la próxima sesión del ayuntamiento. Sería un acto de congruencia, y sensibilidad con todos los ciudadanos que votaron por ellos, pensando que serían distintos y con una ética social que fuera limpiando la historia de agravios a los celayenses.
En el caso de los regidores de Morena, Gaspar & Catalina, la amenaza de expulsión que hizo la semana pasada su presidente Ernesto Prieto, debería de ser considerada con rigor y ética, porque no solo votaron el presupuesto de un gobierno panista, sino promovieron el beneficio personal por encima de los intereses del pueblo, al que Morena dice representar. ¿Son o no son?
Revolcadero.
En su primer mensaje como Presidente electo, Javier Mendoza Márquez aseguró que “pedirá a los integrantes del Ayuntamiento que no haya incrementos salariales durante los tres años de su gobierno”. Afirmo, “tenemos que ser solidarios con toda la gente que está sufriendo. Además de trabajar en la reactivación económica”. Eso dijo el 10 de junio de este año.
