CORTAZAR, GTO; La celebración de la octava de Corpus Christi mejor conocida como “La Cera”, tiene su origen en Bélgica desde el año 1250 y en Cortazar se inicio con la llegada y permanencia de los Franciscanos en la antigua Villa de Amoles a partir de 1721.
El Cronista Jorge Vera, dio a conocer que esta tradición esta enfocada en la celebración y la importancia del cuerpo de cristo en la eucaristía pero que también fue enfocada al agradecimiento a Dios por un año de cosechas para quienes entonces se dedicaban a la agricultura.
La tradición comenzó con procesiones de velas y con el paso del tiempo se le dio un sentido más artesanal con figuras de cera escamada y más allá en el siglo XX con la presencia de las grandes estructuras que hasta la fecha se ven, las cuales son realizadas por herreros y que después son adornadas con la cera escamada y que van desde templos, cruces y figuras representativas de cada gremio.
“En Cortazar en el año de 1721 con la llegada de los Franciscanos de manera permanente aquí, es una de las fiestas que van a proponer y promulgar más esos primeros frailes, principalmente de que tuvieran esa fe pero también como una cuestión de agradecimiento a Cristo, de la principal actividad que era la agricultura, las personas llevaban ofrendas, principalmente ceras para alumbrar el templo”.
Anteriormente la celebración se realizaba únicamente el día de festejo de Corpus y posteriormente con el arraigo y el auge que obtuvo, se fue extendiendo a los diferentes gremios productivos y por ende se fue extendiendo de días.
Con el tiempo las artesanías fueron mejorando y la llegada de artesanos que trabajaban la cera escamada hizo más vistoso cada ofrende y posteriormente con la ampliación de gremios se hicieron grandes ofrendas y grandes monumentos con apoyo de herreros y electricistas para hacer así las grandes figuras de templos, cruces y otras que vemos cada año.
