Opinión

DOBLE O NADA, SEMAFORO ROJO

Por: José Luis Ramírez

Las candidaturas independientes son una trampa, están diseñadas para que los ciudadanos no puedan participar. Ya he señalado que la primera etapa, tiene costos económicos que inhiben la participación ciudadana porque son trámites que se invalidarán si no se pasa a la segunda etapa. Recordemos que estos requisitos, además se ven entorpecidos por la pandemia.

 

Recabar firmas, es la segunda etapa. En municipios con un alto número de electores como Celaya, la eliminación es casi segura. Le cuento, oficialmente el IEEG señala un plazo de 45 días para recabar 12 mil firmas que serán el pase a la candidatura. Un ejercicio básico de matemáticas nos señala que tendrá que obtener 266 firmas diarias, parece simple pero eso va más allá. Aclaro, el IEEG no dará ni un vaso de agua, en la 1ª. y 2da. Etapa.

 

El periodo para recabar firmas es sin pausas, y sin descanso. Comienza el 6 de diciembre y termina el 19 de enero, en la etapa mas critica de la pandemia. El mes de diciembre y enero, son días de celebraciones importantes y de vacaciones: 12 y 13 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe; posadas navideñas varios días; 24 y 25 de diciembre fiesta de nochebuena; 31 de diciembre y 1 de enero fiesta de año nuevo; 4 de enero, preparación para el regreso de vacaciones; 5 y 6 de enero, día de reyes. Formalmente, nueve días menos. En síntesis, la atención de los ciudadanos está centrada en el ámbito familiar y en las festividades. La política, y los políticos no pueden mas que aspirar a la compasión cristiana en estas fechas.

 

Con esas cifras, el tiempo real se reduce a 36 días, y la recabación aumenta a 333 firmas por día. Pero, eso ni en una tortillería lo hacen. Primero, un ciudadano, para involucrarse en una pretensión electoral como ésta, deberá dejar su trabajo, y peor, dejará de tener un ingreso para solventar sus necesidades y las de su familia. Segundo, para obtener la firma de 333 firmas en un lapso de 7 horas por día, tendría que atender a 47.5 personas por hora, es decir 1,2 personas por minuto. No se ría, es serio.

 

Como usted lo sabe, una firma no es cualquier cosa. ¿Cuánto tiempo cree que se debe invertir en convencer con argumentos de la bondad de apoyar a un aspirante a candidato? ¿Un minuto, 30 minutos, una hora? Y si le dice, no, después de consumir un tiempo que no se bonificará, cómo lo recupera. ¿Cuántas personas dirán qué no apoyarán porque les parece riesgoso, inútil, no interesante, o bien porque no les importa? El tiempo corre y los 45 días son inexorables. Finalmente, ¿Cuántas personas habrá que visitar para recabar 12 mil adhesiones o firmas? ¿Quizá 15 mil, 20 mil, 30 mil…?

 

Otro detalle, las firmas se recaban a través de teléfonos móviles, que por supuesto deben comprar de su bolsillo los ciudadanos, y deben ser actuales y con alta capacidad de datos. La aplicación (app), le entrega los datos –firmas- de forma instantánea al INE para que los valide, de tal forma, que si hay un error en la firma (es con el dedo sobre la pantalla del teléfono) se rechazan. Eso ocurre en un 30% de casos.

 

No quiero caer en obviedades, pero la simpatía por la política se encuentra peor que cuando sube la gasolina, así que los firmantes no llegarán solos. Habrá que salir a buscarlos a las comunidades, a las colonias. Le doy un dato, esperando que no se le suba el azúcar: Celaya tiene 250 localidades –división política que hizo el IEGG para menesteres electorales-, y es obligatorio recabar las firmas de 125 localidades distintas.

 

A pesar de ello, algunos ciudadanos están haciendo el esfuerzo legítimo y honesto por participar en la vida política de sus municipios, sorteando las trabas y trampas que hay para que participen. Pero lo mencionado antes, no es todo. La promoción de las Candidaturas Independientes en el entorno del proceso electoral 2020-2021, en el Estado de Guanajuato, coinciden con uno de los fenómenos mas devastadores de la vida humana y la economía: la Pandemia provocada por virus SARS-CoV2 (COVID-19).

 

Por ello, hace un par de días, aspirantes a candidatos de diferentes municipios -en Celaya, Alianza Ciudadana-,  entregaron al Presidente del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato, Mauricio Enrique Guzmán Yáñez una solicitud para que se reconsideren los tiempos, o las formas para la obtención de las firmas que solicita el IEEG; se considere el tiempo de duración de la fase de Semáforo Rojo, como no válido para la recabacion de firmas, y se prorrogue el plazo; y en caso de declararse incompetente para responder a la petición, se solicite a la Secretaria de Salud Federal, Estatal, y municipal las garantías que permitan a todos los postulantes independientes, realizar la actividad de recabación de firmas, sin poner en riesgo su salud o vida, ni la de las personas a las que se les solicita la firma.

 

Dicha solicitud está fundada en el artículo 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que establece que toda persona tiene derecho a la protección de la salud, y que el Gobierno de México tiene la obligación de garantizar y realizar todas las acciones necesarias para ello. ¿Lo harán? ¿O solo ellos podrán quedarse en casa? Recuerde, las candidaturas independientes genuinas, son un reto de usted, de su vecino, de su familia para construir una mejor ciudad y un futuro justo para todos. ¿O nos quedamos como estamos?

 

Revolcadero. Los regidores pan-dependientes, arman el teatro de oponerse al presupuesto presentado para el ingreso y gasto del 2021. El truco es barato, ese presupuesto es el que se usará para cobijar la campaña electoral de su padrino Javier Mendoza. Es publicidad pagada, para disimular el fango que pisan, y de paso, como dice la sabiduría popular, “mamar y dar de topes”.