Opinión

DOBLE O NADA, EXPERTOS EN LA DERROTA

Por: José Luis Ramírez

La gente le tiene más miedo y asco a la política, que al covid-19, y a la violencia criminal. La paradoja es que si en lugar de rehuirles y hacerles cara de asco, los enfrentara y los sacara de sus vidas, el crimen y las pestes tendrían un lugar menos doloroso y letal.

Es atroz saber que nuestra tierra, en la que soñamos, sudamos, y crecimos; en la que forjamos familia, amigos, e historias, sea administrada y gobernada por un clan, que no representa ni el 1% de la población. ¿Le parece qué exagero? No son mas de 1mil los que trabajan en las elecciones para imponer el nuevo poder municipal. Y claro, los que deciden quién será el candidato y sus pajes, no son mas de veinte comerciantes de la simulación y el engaño.

¿Es creíble pensar que 380 mil electores no puedan discernir entre la mentira, y la realidad? Impresiona que un virus que no tiene cerebro actué y contagie con tanta eficacia, y una persona que tiene cerebro no pueda contagiar una idea que le devuelva la vida. Yo sí creo que un voto inteligente puede ser mas contagioso que un virus. ¿Pero qué necesitamos para que votar sea una acción encadenada, y nos abra el camino hacia una renovación de las prácticas viciosas de administrar y gobernar que nos tiene hartos y al borde del colapso?

Es impresionante el carrusel de nombres y colores de partidos políticos que aparecen en el escenario electoral municipal, la mayoría sale como conejo en sombrero de mago: “nada por aquí, nada por allá… y de pronto un partido rojo, uno verde, uno rosa, amarillo, morado, naranja… Todos maquillan su rostro y lustran su sonrisa, son expertos en la derrota, en la simulación; son expertos en adornar la boleta electoral para seguir viviendo de los impuestos ciudadanos. Estos son los nacidos para perder, están hechos para eso, para confundir y dispersar y ahuyentar a los pocos votantes.

Hay que seleccionar a los partidos políticos que no representan ni a su sombra; a los candidatos que son como sello postal porque en todas las elecciones están, y solo aparecen como los sapos en tiempo de lluvias; indagar un poco sobre ellos y sus fortunas. Creo que antes de votar, el primer paso es tener claro por quién no hacerlo; el segundo paso es decidir por quién hacerlo, y checar si realmente tiene conectado el software y al hardware, aclaro, el corazón y el cerebro, o si solo son fotografía con Photoshop.

Esta próxima elección municipal es la más grotesca de los últimos 20 años. El partido gobernante en franca caída, y con un pie en la sepultura, adquiere los derechos de un candidato “opositor” para que lo saque del hoyo. No soy aficionado al futbol, pero la tragicomedia que vive el Pan y su candidato, se puede ilustrar con un ejemplo llanero –puede invertirlo a su gusto-: el América va perdiendo el partido, comienza el segundo tiempo y contrata en ese momento al delantero que le acaba de meter tres goles seguidos, y gana el partido…

A estos ejemplos, le tienen asco los electores, la violencia criminal y el covid no le impresionan tanto como estas conductas inmorales y faltas de ética. Esta política, aleja a los electores, pero no justifica que se vayan porque se deja el rumbo y el destino de nuestra ciudad y de nuestras familias, otra vez en las mismas manos. El Pan con su adquisición futbolera, tendrá 45 mil votos en el mejor de los escenarios, pero hay 335 mil electores mas que le pueden arruinar su jugada, y la tomada de pelo a la ciudadanía.

Usted puede votar, tiene en sus manos la posibilidad de cambiar este gobierno. La idea fatalista de que no se puede, es una mentira, las matemáticas no se equivocan. Los que votaron en contra del Pan en la elección pasada fueron 120 mil, pero dispersos en todo ese catálogo de partidos políticos, en los que algunos no sirven como decía mi tronco filosofal, ni para enyerbar un perro. Súmele 200 mil que no votaron, en total 320 mil personas no llegaron a las urnas para votar por el PAN, o simplemente no llegaron para expresar de manera ingenua su repudio a una elección que creen que está ya definida. Solo una sexta parte de los electores votó por la ciudadana Paniagua.

Son 320 mil electores que si salen a votar por un partido político que represente el interés de los ciudadanos, abrirán una puerta a la paz, a la tranquilidad, al trabajo, y a una administración justa y equitativa de los recursos públicos. El Pan está con tanque de oxígeno, no hay vacuna para el hijo del Doctor Frankenstein, salvo que usted vote por ellos, y les regale el oxígeno que ya necesita su familia.

Revolcadero.

Si el cinismo político no tiene límites, espero que los ciudadanos tengamos tres dedos de frente para distinguirlo, y un poquito de dignidad para enfrentarlo.