Opinión

DOBLE O NADA

¿ESTACIONANDO LA CORRUPCIÓN?

José Luis Ramírez

Los cajones de estacionamiento de los centros y las plazas comerciales, están normados en el Reglamento de Ordenamiento territorial, y señala que “no deberán ser objeto de lucro”. Sin embargo, como usted lo sabe, una buena parte de los comercios de nuestra ciudad, han implementado el cobro, unos de manera ilegal, otros, con permiso de las administraciones municipales anteriores a ésta.

¿Es un desorden? Bueno, es irregular, y en ambos casos, con permiso o sin él, el ordenamiento jurídico adolece de efectividad. Lo cual, ubica al gobierno municipal como el ente responsable de esta irregularidad.

El Reglamento de Ordenamiento Territorial no solo hace énfasis en la obligación que tienen las empresas señaladas, de dotar de espacios sin cobro para los automóviles de los usuarios, sino también en las condiciones en que debe otorgarse este servicio. Están obligadas a contar con vigilancia, cámaras de seguridad, bardas perimetrales con una altura mínima de 1.50 metros, y de manera muy especial con Seguro que garantice la integridad patrimonial del usuario con respecto a su automóvil.

Parece un cuento de hadas, pero no lo es. Es una obligación jurídica, es decir, el cumplimiento no está sujeta a caprichos o estados de ánimo personales, y por lo tanto existe responsabilidad si incumplen con el ordenamiento. Es decir, hay penalidades, y como es un permiso municipal, este puede retirarse porque el permisionado, simplemente no cumple con la ley, en este caso, del Reglamento que emana de la autoridad municipal y el cual fue sustento del permiso.

¿Pero qué ha ocurrido? Bueno, si bien no es un cuento de hadas, esta historia de transgresiones a los Reglamentos –pues no es solo uno-, ha dado origen a un cuento de nunca acabar. Le ilustro con uno muy corto, para que nos sirva de ejemplo.

Una vez entrados en cuentos, le digo: El Reglamento de Ordenamiento Territorial se aprobó en la administración de Pepe Mendoza Márquez, de tal manera que los estacionamientos estuvieron obligados por dichas normas, que no las cumplieran todas, era otra cosa. Con la llegada de su camarada azul, Gerardo Hernández, éste autorizó que durante su reinado trianual se cobrará el estacionamiento. Pero además, le autorizó su Ayuntamiento de bolsillo, que el uso de suelo fuera por 25 años.

Con la llegada de Ismael Pérez, se formuló un reglamento para los estacionamientos públicos –de hecho solo hay uno, el que está en el Parque Morelos- y les permitió el cobro, siempre y cuando contarán con Póliza de seguros contra robos, daños parciales o totales que pudiese sufrir el automóvil, además se planteó la obligación de la vigilancia. En ambos casos –de Gerardo e Ismael- el Reglamento de ordenamiento territorial ROT, no fue tocado, pero al realizarse actos de autoridad por el Ayuntamiento, se contrapusieron, y fueron aprovechados para seguir en la libre, los vendedores de espacios para estacionamiento.

Estas metidas de mano, establecieron tres tipos de estacionamientos: los públicos –del Ayuntamiento-; los privados –de los comercios-;y los permisionados de las plazas y centros comerciales que estaban obligados a tener un cajón por cada 40 metros, y debieran ser gratuitos. El Reglamento impulsado por Ismael, le abrió la puerta para que los centros y plazas comerciales le otorgaran a terceros la administración o el negocio de sus espacios. De esta manera, parecía que al ejercer una empresa ajena, la titularidad y actividad mercantil de venta de los espacios, los centros y plazas comerciales simplemente se mantenían ajenas y sin compromisos con los usuarios.

Lo cierto, es que los centros o plazas comerciales, al entregar o permisionar sus espacios, se quedan sin los cajones de estacionamiento a los que están obligados, y violan entonces los Reglamentos. Por otro lado, como mencionaba al principio, pocos estacionamientos cumplieron con la normativa, y esto fue tolerado por Desarrollo Urbano, la dirección municipal encargada de vigilar y hacer que se cumpla el reglamento. No es gratuito, que su Director, hoy enfrente una denuncia en la Contraloría municipal por su permisividad.

Bien, como usted comprenderá, poner en orden este galimatías no es sencillo. Por eso, la tarea que enfrenta hoy la Comisión de Gobierno, Reglamentos y Justicia Municipal, que dirige el Regidor Ezequiel Mancera Martínez, no es sencilla. La tendencia nacional para que los estacionamientos de los centros y plazas comerciales, sea gratuita, se va a imponer. El Congreso y el Senado están trabajando en ese propósito, es posible que Celaya lo haga primero, lo cual será un respiro para los celayenses.

Este nuevo Reglamento que reordenará el funcionamiento de los estacionamientos, tiene tiempos. De acuerdo a la Mejora Regulatoria deberá estar terminado, y sometido su dictamen al Pleno del Ayuntamiento, en el mes de septiembre, para aprobarse a mas tardar en el mes de octubre. Los ciudadanos debemos estar muy vigilantes para que este esfuerzo no sea una continuación de la época rupestre y maliciosa de antaño.

Revolcadero.

Los Comités de Agua en las Delegaciones municipales, han formado parte de la estructura electoral y clientelar de los partidos en el gobierno. San Juan de la Vega estuvo sin agua durante semanas, castigando e irritando a la gente para manipularla en la próxima renovación del Comité. Lo curioso es que el responsable fue nombrado directamente por la autoridad municipal desde hace cuatro años, y es nada menos que el hermano de la actual Directora de Desarrollo Social. Desde la comunidad de la Cruz, afinan la “estrategia del agua”.