La puerta de oro del vacío.
José Luis Ramírez
Le puedo asegurar que la administración y gobierno municipal es como la casa del jabonero: el que se mueve, se cae, o resbala. Por eso, moverse dentro del Ayuntamiento es casi un acto circense, que tiene un doble mérito: moverse para que todo siga igual.
Si usted observa con detenimiento, no hay un quehacer extraordinario con relación a administraciones anteriores. Los 14 miembros del Ayuntamiento, mas la Presidente municipal a la cabeza, repiten las mismas rutinas de trabajo. Parece un sistema perfecto, al que solo hay que observarlo y lubricarlo con un poco de saliva para que no se pare. La labor política se reduce a cumplir burocráticamente un horario, y recibir el pago de manera puntual.
Bueno, tenemos dos disruptores de este sistema, que son como los pastelazos cómicos de aquellas películas, que rompían el aburrimiento que causaban: me refiero a dos funcionarios que viajaron, según dicen, con su propio dinero a Republica Dominicana, y a Asia, para traer un menú de buenas intenciones, aparte de la risa que causaron.
Tenemos en el área de la administración centralizada, algunas direcciones que me parecen las mas importantes, Desarrollo económico, Desarrollo urbano, Desarrollo social, jurídico, Medio ambiente, Obras públicas, Oficialía mayor, Tesorería, Secretaria de seguridad ciudadana, Servicios municipales, Secretaria del Ayuntamiento, Contraloría. Le resumo el tema de esta burocracia, se ocupan a medias de la ciudad, o sea, de la mitad de la población, y ni siquiera tienen una Dirección de Desarrollo Rural, a pesar de que ahí vive la mitad de la población.
Es mas, ese trabajo se lo dejan al Secretario del Ayuntamiento, que de acuerdo a la Ley Orgánica Municipal, su principal labor es ser el mensajero entre los ediles y la Presidente municipal, y el segundo, tener a resguardo los documentos que den cuenta de la administración. Bueno, ni siquiera es electo, y tiene mayor jerarquía que los representantes de los electores.
En el área de la administración descentralizada, tenemos a: Instituto municipal de arte y cultura, Instituto de la Mujer, Instituto de la Juventud, Sidec, Jumapa, Dif, Ecoforum, Includis, Imipe, Imuvi, Consejo de Turismo, cito las que me parecen más destacadas. Igual, su alcance es urbano, el área rural es atendida a cuenta gotas. Es en esta parte de la administración, que hicieron alboroto los regidores no panistas: impugnaron los Consejos, que son organismos que en teoría acompañan las decisiones que toman las direcciones municipales, pero que en la práctica, son organismos políticos de protección para la toma de decisiones del Presidente municipal. Las impugnaron, pero nunca postularon candidatos a las direcciones municipales, y mucho menos a Consejeros, salvo creo que en uno. Así, es imposible que pretendan restructurar el cuerpo administrativo, y bueno, es impensable que siquiera lo intenten.
Estas dos áreas de administración consumen básicamente todo el presupuesto del municipio, y están enfocadas a evitar que el barco panista se hunda. Pero de cierto, este sistema o barco desde hace rato, se está hundiendo. Tienen 20 años gobernando (1998-2018), con 7 presidentes municipales, mas la presidente actual que lleva 7 meses intentando que la polilla no le desmorone el barco, antes de su salida. No cuento el gobierno de Aranda Portal (1992), entregado por Javier Mendoza Márquez, en esa etapa decrépita del Pri, que parece ha llegado a las barbas del Pan. Son decenas de años, con el mismo modelo, en donde la zona urbana se ha privilegiado a costa de la zona rural.
Puentes con costos millonarios, alumbrado con contratos al estilo antiguo, reencarpetamiento cíclico de calles como el de la avenida México-Japón, adoquinado céntrico para ganar el favor del fervor religioso, compras millonarias de uniformes, obras inútiles y costosas como la tercera sección del Xochipilli, el Malecón o parque bicentenario, el Teatro del Parque metropolitano, decenas de obras para la ciudad que solo irritan por su tardanza y costo.
Errores brutales de planeación municipal, como el de llevar a la empresa Honda, a una olla inundable cada año como consecuencia natural de las lluvias, nos han hecho el hazmerreír internacional con un costo económico desmesurado para la empresa asiática. Y ya veremos lo que viene con las próximas lluvias.
Es en el tema de seguridad en donde después de 20 años de gobierno panista, se ha fracturado su sistema “perfecto”. Escalamos de manera sorprendente los primeros lugares en inseguridad; la violencia y el crimen son la postal semanal de los medios de comunicación nacional. ¿Cómo llegamos a esto? ¿Cómo se pudrió el gobierno y la administración municipal para que permeara en la sociedad la violencia y la delincuencia? Lo cierto, es que ni Tiros ni Troyanos hicieron, como ahora, nada para impedirlo.
Cuando Javier Mendoza Márquez le entregó al Pan el gobierno municipal, les dejaba una hoja en blanco para reescribir una forma de gobernar distinta, pero fallaron. Eso permitió que el Pri llegará nuevamente en el año 1995, para irse de manera definitiva en 1998.
En estos últimos 30 años, el desarrollismo le cayó a Celaya, como un ejemplo de crecimiento económico. Ahora la misma receta la comparten, paradójicamente los mismos: el viejo Pan, tutelado por sus expresidentes municipales; y el viejo Pri, reencarnado en los tres regidores, tutelados por su ideólogo, Javier Mendoza Márquez. El Ayuntamiento, es una máquina perfecta de una burocracia impecable, no se moverán de su engranaje, aunque Celaya termine bañada en sangre.
Revolcadero.
Burocracia en ruedas. El gasto programado este año para combustibles, lubricantes y aditivos, destinado a la ejecución de programas de seguridad pública es de 21 millones de pesos; el gasto con ese mismo concepto para los vehículos asignados a servidores públicos es de 38 millones 757 mil 500 pesos.
