Opinión

DOBLE O NADA

PEDRO EN SU CASA

Por: José Luis Ramírez

La Comandancia norte, era el sitio más seguro de Celaya. Era la columna vertebral de la fuerza policiaca. El pasado jueves por la tarde, fue asaltada para sacar de “barandilla” a una persona detenida. Los periódicos reseñan la presencia de 19 sujetos fuertemente armados, que irrumpieron en el Bunker, y salieron como Pedro en su casa.

El hecho, no es menor. Es un asalto armado a la institución gubernamental, al símbolo de gobierno municipal en el que se fundamenta el orden, y la convivencia. La facilidad con la que realizaron el acto es escalofriante. El mensaje es muy claro, no hay poder que detenga a la delincuencia, ellos están organizados, las fuerzas de seguridad parece que todavía no.

¿Qué le hace falta a nuestras corporaciones de seguridad para ser eficientes, responsables, organizadas, honestas? Creo que la pregunta se responde sola: eficiencia, responsabilidad, organización, y honestidad. ¿Pero cómo se consiguen estos cuatro requisitos básicos?

La policía municipal, ya lo sabemos es una organización que depende del Ayuntamiento, y particularmente está bajo las órdenes directas de la ciudadana Presidente, Elvira Paniagua. En ese sentido, los policías, los de arriba y abajo, todos son servidores públicos, es decir, son trabajadores municipales, reciben un sueldo, y se supone, las prestaciones de Ley que correspondan.

En ese sentido, debo decirle, que el asunto económico dentro del presupuesto 2019, para garantizar una fuerza de seguridad suficiente y capaz, es bastante holgado. El Secretario de Seguridad Ciudadana, el que fue a Republica Dominicana, a traer capacitadores españoles para entrenar a nuestros policías –que por cierto, dice que pagó su viaje y estancia de su cartera-, tiene asignado para sus haberes, 23.6 millones de pesos anuales. Tiene 13 trabajadores de confianza, y 8 por honorarios, en total tiene 21 plazas asignadas.

Pero, la parte operativa, la dirección general de seguridad pública municipal, tiene un presupuesto de 313.3 millones de pesos. Tiene 899 trabajadores de confianza, y 270 por honorarios, en total tiene 1169 plazas asignadas

A lo anterior sume usted 83.4 millones que tiene asignados la Dirección general de tránsito y policía vial. Que son los que tienen patrullas, uniformes, armas, reglamento para que todos los automovilistas se movilicen con plena inseguridad y desconfianza, dado el reconocido afán por solicitar de manera encubierta, el ajuste de su quincena. Esta dirección tiene 279 plazas de confianza, y 9 de por honorarios. En total 288 plazas que están contabilizadas dentro del presupuesto mencionado.

Supongo que en su condición de policías viales, entre sus haberes se encuentra también evitar que haya autos incendiados, robados, secuestrados, o autos robados circulando por nuestras calles. Bueno, eso es una suposición literaria.

La eficiencia de los ciudadanos policías, no es un ideal romántico. Le cuento, este año se destinaron 12,1 millones de pesos a la Dirección del Instituto de formación policial. Este no es el único año que se destina dinero del presupuesto para formar policías. Este instituto tiene 8 plazas de confianza, y 47 por honorarios. En total 55 plazas pagadas a cuenta de impuestos utilizados en el presupuesto de gastos del 2019.

Si el gasto anterior, es elevado, podemos sumarle, el costo de accidentes viales como choques, que trajeron como consecuencia daños materiales y físicos. En el 2018, la Policía, Bomberos, Protección civil, y Tránsito municipal tuvieron 123 choques. Bueno, eso habla de las pocas habilidades desarrolladas en la formación policial.

Un ingreso federal, que se destina completamente a los policías municipales, es el del Programa de Fortalecimiento para la Seguridad (FORTASEG). Por este rubro se obtuvo un ingreso de 28.3 millones de pesos. Este subsidio cubre aspectos de evaluación de control de confianza, capacitación, homologación policial y a la mejora de condiciones laborales de los policías. También, equipamiento, construcción de infraestructura, prevención del delito y la conformación de bases de datos de seguridad pública y centros telefónicos como el 911, entre otras cosas.

Si usted suma las cifras anteriores, están gastando más de 460 millones de pesos al año para la prevención de la violencia y la delincuencia en nuestro municipio. ¿Qué está fallando? ¿Qué hace falta? ¿Por qué ya no hay solo un lugar seguro en nuestra tierra? Creo que usted lo sabe, igual que yo. Este gobierno municipal nació muerto.

 

Revolcadero.

Algarabía en la Tesorería municipal. En tres meses recaudó 204 millones de pesos por el impuesto predial. Dinero que los celayenses consiguen con el sudor de su frente. Pero con eso, no se paga ni la mitad de lo que gastarán este año las corporaciones policiacas.