¡Nos están matando!
Por: José Luis Ramírez
Son las once de la mañana, nos encontramos afuera de la Planta potabilizadora la Herradura, ubicada en la zona nororiente de la ciudad. Representantes de los colonos van llegando, algunos rostros son de pesadumbre y resignación como si se hubieran cansado de pedir que los escuchen, pero también hay otros rostros de enojo y decisión. Andrés Espinosa conversa con ellos, Pilar, Marta e Ismael reciben a los que van llegando, ellos son de Alianza Ciudadana Celayense. Los acompaño y saludo mirando a los ojos, tratando de observar su preocupación y su interés.
A un par de metros se encuentra la planta potabilizadora. En abril de 2002 se realizó un análisis fisicoquímico de todos los pozos administrados por la JUMAPA, detectándose que las mayores concentraciones de arsénico se encontraban en la zona noreste de la ciudad. Posteriormente en el año 2004 la Secretaría de Salud reportó que la concentración de arsénico en dos de los pozos ubicados en esta zona, estaban fuera de norma.
Con el apoyo económico de la Comisión Estatal del Agua, en marzo de 2008 se licitó la “Construcción de la Planta Potabilizadora para la Remoción de Arsénico en la Colonia La Herradura”, y en mayo del mismo año se inició su construcción.
De acuerdo a datos oficiales la inversión real fue 7.8 millones de pesos. De cierto y a pesar de la importancia para la salud humana, se orientaron por la tecnología mas barata. De acuerdo a sus datos 6,147 habitantes de las colonias La Herradura, Viñas de la Herradura, Misión de la Esperanza y los Pirúles, mejorarían “su calidad de vida disminuyendo el riesgo a la salud”.
Usted se preguntará por qué construir una planta potabilizadora para eliminar el arsénico. Según la Organización Mundial de la Salud, el arsénico está presente de forma natural en niveles altos en las aguas subterráneas. Señala que el arsénico es muy tóxico en su forma inorgánica, y que su mayor amenaza para la salud pública reside en la utilización de agua contaminada para beber, preparar alimentos y regar cultivos alimentarios.
La misma OMS, advierte que la exposición prolongada al arsénico a través del consumo de agua y alimentos contaminados puede causar cáncer y lesiones cutáneas. También se ha asociado a problemas de desarrollo, enfermedades cardiovasculares, neurotoxicidad y diabetes.
La OMS considera que la intervención más importante en las comunidades afectadas consiste en prevenir que se prolongue la exposición al arsénico implantando un sistema seguro de abastecimiento de agua potable…
Pero el arsénico no es el único problema. El Instituto de Geofísica de la UNAM señala que la presencia de arsénico va asociada al Flúor, y se concentran en lugares con aguas termales y a gran profundidad.
De acuerdo a la Organización Panamericana de Salud el flúor tiene efectos beneficiosos, pero también perjudiciales para la salud humana. Los efectos del flúor cuando exceden los límites permisibles sobre el hueso, se consideran los más relevantes. La Fluorosis esquelética es una discapacidad invalidante que afecta a millones de personas en el mundo. La ingesta de fluoruro en el agua y / o productos alimenticios es el principal factor causal en la incidencia de fluorosis esquelético endémica.
Pilar Cervantes lee el documento que Alianza Ciudadana preparó. Les explica que de acuerdo a denuncias públicas y privadas de los habitantes de las colonias 10 de Abril, Emiliano Zapata, Los Olivos, Lázaro Cárdenas, Residencial Tecnológico, Irrigación Oriente, Santa Rita, La Herradura, Brisas del Carmen y la Favorita, los ciudadanos de la organización social Congreso Ciudadana, tomaron muestras de agua para analizar dos elementos en particular: fluoruros y arsénico, y las llevaron al Laboratorio de Ingeniería Química Ambiental, de la Facultad de Ciencias Químicas de la UASLP.
Los resultados arrojados, muestran que la Planta potabilizadora La Herradura se encuentra con niveles de fluoruros y arsénico por encima de la Norma Oficial mexicana NOM-SSA1-NM-127, 1994: en floruros (mgL) los límites permisibles son 1.50, pero están en 2.50; en cuanto al arsénico (mgl) los límites permisibles son 0.025, pero está en 0.0283.
Pero también la Planta potabilizadora Santa Rita se encuentra con niveles de arsénico por encima de la Norma: los límites permisibles son 0.025, pero está en 0.0283.
Los colonos están atentos, no es la primera vez que escuchan noticias sobre el agua que beben y con la que preparan alimentos. Se refleja en su cara cierta impotencia, están a la espera de mejores noticias. Son cerca de las doce del día, el sol está sobre nuestra cabeza y parece enojado.
Pilar sigue leyendo, les dice que la Norma mencionada es de observancia obligatoria en todo el territorio nacional y para todos los organismos operadores de los sistemas de abastecimiento públicos y privados. La vigilancia y cumplimiento corresponde a la Secretaria de Salud y a los gobiernos de las entidades federativas en coordinación con la Comisión Nacional del Agua.
A los colonos les queda claro que el suministro de agua con contaminantes tóxicos, como arsénico y fluoruros es un delito y está fuera de la Ley, porque pone en riesgo su salud y su calidad de vida. Han comprendido algo elemental del Derecho mexicano, la autoridad debe darles certeza jurídica en su integridad física, en este caso a su salud. Se abre una ventana para evitar una amenaza latente al consumir agua envenenada.
Han entendido que el consumo de agua contaminada “puede o pudo haber causado daños irreparables a su persona”. Bajo los arrebatos del sol, se hace una fila para empezar a firmar. Piden que se realice una investigación compartida con los interesados y afectados, para determinar las causas de las fallas, omisiones o cualquier otra que haya ocasionado que se entregue agua no potable por parte de Jumapa”.
Hay siete peticiones más, la reparación inmediata de las plantas potabilizadoras; la realización de exámenes del agua por un laboratorio externo a Jumapa; la realización de estudios epidemiológicos por parte de a SSA, para evaluar su salud por la ingesta de agua contaminada por fluoruros y arsénico; la realización de una investigación administrativa a JUMAPA para deslindar responsabilidades; y finalmente, la actualización del estado que guarda el agua de todos los pozos que administra Jumapa.
La lista de firmas va creciendo, van más de sesenta, la mayoría son mujeres, comentan entre ellas. Piden el documento para llevarlo a más vecinas, a mas colonias de esa zona. Su rostro ha cambiado, en una hora han comprendido que su fuerza está en trabajar y gestionar de manera unida.
En la esquina hay tres mujeres adultas y un par de niños, tienen cuatro o cinco años, sus madres me llaman y me acerco a ellas, una pequeña me arrebata el alma, su mamá le levanta el suéter de su brazo derecho y me lo muestra, lo veo, está lleno de una erupción muy fina, paso mi mano sobre su piel, parece como si fuera una lija. La otra señora, toma a su hijo lo voltea y le levanta el suéter, me muestra su espalda, tiene manchas oscuras como si fueran enormes lunares. No me atrevo a decir nada, mi garganta se endurece, respiro profundo y en ese momento vuelvo a descubrir porque ando ofreciendo mi corazón y mi tiempo. Atrás de mí, se oye una voz que dice, nos están matando.
Revolcadero.
Insensibilidad, omisión, ambiciones personales dejan de lado los problemas sociales. Son tiempos de cambio.
