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Artesanías forma de generar economía para cortazarenses: Cronista

CORTAZAR, GTO; Esta ciudad tiene diferentes tradiciones y con sus artesanías una manera de generar economía a sus emprendedores, dice el cronista vitalicio, Jorge Vera Espitia y comenta sobre la cartonería que inició con la colonización.

Y explica que la cartonería mexicana tiene tres características esenciales: Colorido, ingenuidad e ingenio y para su manufactura, generalmente los artesanos utilizan materiales sencillos y fáciles de adquirir.

Por ejemplo, para las piezas de cartón, utilizan moldes de barro, yeso o maderas engrasados con cebo o grasa de animales, que se cubren con capas de papel y posteriormente, se dejan secar al sol y separarlas del molde.

Según investigaciones, la cartonería mexicana no es de origen prehispánico.

De acuerdo con algunos relatos, se dice que la cartonería inició en el país durante los primeros años del virreinato, con la llegada de los frailes franciscanos.

Los religiosos, en el proceso evangelizador, instituyeron las principales festividades del calendario cristiano, y elaboraban figurillas que destruían en forma simbólica a Judas y otros símbolos malos, como parte del adoctrinamiento religioso.

Durante las posadas, se elaboraban y rompían las piñatas, el Sábado de Gloria, la elaboración de los “judas” de cartón, que representaban diablos y brujas Los que alegóricamente se les destruían por medio del fuego y cuetes.

En cada lugar y en ciertas temporadas, la aceptación de figuras de cartón tienen una mayor demanda, y los artesanos van a las diferentes ciudades o pueblos a hacer las ventas de sus obras de cartón.

En lo que respecta a Cortazar, por tradición y hasta la fecha, la mayor demanda de estos artículos se da durante la festividad del Corpus Christi.

En esta fecha, los aeresanos se instalan en los portales del jardín principal, algunos puestos con muñecas, máscaras, chacós romanos y los caballitos de cartón.

Actualmente existen pocas familias artesanas que siguieron las tradiciones de sus antecesores los que a través de distintas generaciones, les fueron enseñando las técnicas para la elaboración de estas figuras.

La cartonería en el caso de Cortazar, se presentó como un trabajo que las mujeres realizaban en su casa, mientras los hombres salían a trabajar en el campo.

Aunque cuando disminuía el trabajo, los labriegos auxiliaban a la mujer en este trabajo artesanal, y en algunos casos cuando el marido se encontraba en casa, pintaba las muñecas, los chacós y los caballos.

Pero también salía a vender su producto a las ferias de pueblos cercanos.

Durante un tiempo, fueron varias familias las que se dedicaban a la cartonería en Cortazar, y la manera de identificarse unos de otros, era a través de sus moldes, y por ello eran guardados muy celosamente.

Entre las familias cartoneras de este lugar, mencionó a las familias Palizada, Cano, Zarco, Sanjuanico, León Medrano, y dijo que la mayoría descendía de la familia de la Señora Paula Chávez.

Según relatos, tenía el taller en su casa donde trabajaba de 10 a 15 horas diarias empapelando una y otra vez los moldes que heredó de su abuela, o pintando las muñecas que en muchos lugares las llaman “Lupitas” o “Monas de cartón”.

Estas muñecas ya alcanzaron una gran fama a nivel internacional, y se convirtieron un símbolo regional que se muestran al mundo, mediante exposiciones y talleres que representan la genialidad de la artesanía mexicana.

Dijo que se espera que esta bella artesanía siga vigente durante muchos años, porque forma parte de la identidad local y que las nuevas generaciones, le den el valor que merece por su creación artística.