CDMX; En una emotiva ceremonia para conmemorar el 125 aniversario del fallecimiento del santacrucense, José Juventino Policarpo Rosas Cadenas, representantes del gobierno municipal, encabezado por el alcalde Serafín Prieto y miembros del Ayuntamiento, rindieron el reconocimiento en el 125 aniversario de su fallecimiento en Batabanó, Cuba.
Con la asistencia de representantes de la alcaldía Miguel Hidalgo, Víctor Manuel Avila Miranda, representante del alcalde, Víctor Hugo Guerra, Sandra Monje, hija del compositor Chucho Monje, que se le atribuye la canción de “México Lindo y Querido”, Luis Felipe Bravo Mena, representante del gobernador Diego Sinhué.
También el diputado federal Justino Arriaga, y María Cristina Espinosa, representante del Coordinador de Memoria Histórica y Cultural.
En el evento en el que el alumno de preparatoria César Cristobal Huerta hizo una reseña sobre la vida del autor del vals “Sobre las Olas”, de la que dio a conocer una extensa biografía desde su natalicio del 25 de enero de 1868, y en la que se dijo que su padre fue músico y soldado que combatió contra los franceses pero siempre músico.
Después de dar a conocer muchos pasajes de la vida privada de Juventino, todo relacionado con la música, y cuando por ser militar a su padre lo cambiaron de sede a la ciudad de México, Juventino siempre estuvo, desde los seis años, relacionado con la música junto con sus hermanos formaron un grupo para tocar en fiestas desde su lugar de origen.
Se dijo que aunque Juventino compuso más de 90 obras, solo se recuperaron, hasta ahora 34 partituras, aunque el vals Sobre las Olas es el de fama mundial, sin desconocer que Juventino, con el tiempo fue refinando sus conocimientos en la música, luego de que hizo viajes por la mayoría de los estados de la Unión Americana, antes de ir a Cuba y luego a Europa.
Desgraciadamente, todas sus intenciones de llevar su música a Europa se frustraron pues enfermó de Mielitis Espinal, y aunque estuvo en el mejor hospital, con recomendación del alcalde, en la cama 15, “designada a personas respetables”, y con todas las atenciones posibles, falleció a las 17 horas el 9 de julio de 1894, y fue despedido por los cubanos, con honores.
Luego de varios años, un periodista mexicano descubrió la tumba del músico, e hizo una campaña para traerlo a México y por cooperación de cubanos-mexicanos, lo trasladaron al lugar en el que descansa, precisamente cerca del sepulcro de Agustín
Lara.
Según apreciaciones, si Juventino Rosas podría tener más de los años en los que falleció, pudo estar al nivel de los grandes hombres como Mozar, Vivaldi u otros compositores europeos, porque desgraciadamente no llegó a los 30 años.
